Expeditions: A Zombie Game

Análisis de John Carpenter’s Toxic Commando

Análisis de John Carpenter’s Toxic Commando

John Carpenter’s Toxic Commando fue amor a primera vista, no me escondo. Cierto es que no puedo decir que siempre confié, ya que por momentos parecía que aquel anuncio que casi me tira de la silla parecía un sueño de Resines. Por suerte, no solo es real sino que ha llegado con fuerza suficiente como para recuperar las tardes de zombis en buenísima compañía. Y es que este FPS no solo viene cargado de hordas, vísceras y conducción temeraria. Es uno de esos títulos que grita COOPERATIVO en cada píxel. ¿Que podemos jugar en solitario sin ningún tipo de problema? Por supuesto, pero no será lo mismo. Especialmente por cómo está montado. Pero vamos por partes… como con los zombis.

Al parecer, Leon Dorsey es el CEO de una compañía tecnológica que planeaba generar energía limpia ilimitada utilizando una perforadora de última generación. Sin embargo, todo apunta a que algo salió mal y ha tenido que contratar a un escuadrón que ponga remedio al asunto. Es decir, algo terrorífico ha escapado, la zona de contención es un auténtico infierno y nos ha tocado tratar de parar lo que sea que nos espera ahí dentro. La cosa no pinta bien. Aunque tampoco da mucha confianza esa toxina, peligrosamente contenida, que porta nuestro equipo. En cualquier caso, nuestro Toxic Commando recibirá mucho dinero si logra solucionar el problema. Mucho dinero. ¡Por cabeza!

Así pues, nos adentraremos en esta locura en tres actos formando un grupo de hasta cuatro personas, activando o no el juego cruzado multiplataforma. Por supuesto, podremos jugar en solitario, escogiendo un personaje y dejando que el resto del equipo lo manejen bots. Sin embargo, la experiencia no solo no será la misma, sino que tampoco es muy recomendable. Sobre todo en aquellas situaciones en las que debamos movernos con algo entre las manos, mientras interactuamos con elementos del mapa y nos defendemos de hordas de enemigos. Algo que no solo agradeceremos hacer con al menos otro ser humano, sino que además requerirá de comunicación en más de una ocasión. Y es que querremos que alguien nos cubra las espaldas mientras recargamos (lentamente) el arma, reparamos el vehículo o completamos algunas tareas para avanzar.

Machete y horda en John Carpenter's Toxic Commando

En John Carpenter’s Toxic Commando, no avanzaremos de refugio en refugio como en otros juegos del estilo. Nos adentraremos en un amplio mapa que podremos explorar libremente y dispondremos de un objetivo principal, que se irá actualizando, y uno secundario. Completar tareas opcionales nos otorgará puntos extra al superar el nivel, y a menudo consistirá en eliminar criaturas concretas. Mientras que la misión principal nos llevará por diferentes puntos del mapa enlazando pequeños objetivos. Sin embargo, si queremos sacar el máximo partido a nuestro paso por cada escenario, lo ideal es que exploremos cada rincón.

Así repondremos munición, granadas y curaciones, pero también hallaremos armas más potentes. O cambiaremos la que traíamos de la base si no nos convence o queremos probar algo diferente. Sin embargo, lo más importante será encontrar recambios que podremos utilizar para conseguir las mejores armas, activar torretas o asegurar zonas en las que las hordas llegarán por oleadas. Y Semillas del Dios Lodo, para poder salir de la membrana de resurrección si morimos, o ganar más experiencia de clase al terminar el nivel. Más fácil será encontrar Lodite, Residio y Mortite, según la dificultad escogida, con los que desbloquearemos tanto mejoras para las armas como elementos estéticos de todo tipo.

Para ayudarnos en la exploración, disponemos de una brújula y un mapa la mar de intuitivos. De modo que podremos consultar en todo momento puntos de interés e incluso poner marcadores para guiarnos mejor por el mapa. Eso sí, sobra decir que explorar implica combatir más, aunque sabíamos dónde nos metíamos al instalar este juego. Además, podemos escoger entre varios niveles de dificultad, en caso de que las hordas de criaturas sanguinarias nos resulten demasiado fáciles o difíciles. Actualmente, en su versión prelanzamiento, las partidas están bastante equilibradas, aunque se nota que está pensado para jugar con otras personas. Y es que recargaremos algo despacio, las oleadas pueden ser algo excesivas y los bots priorizarán levantarnos en momentos graves.

Enemigo especial en John Carpenter's Toxic Commando.

En cualquier caso, sumaremos puntos al concluir cada partida, sobrevivamos o no, por lo que subiremos de nivel tanto en nuestro perfil de juego como de la clase escogida. Y es que actualmente disponemos de 40 niveles para cada rol (Ingeniero, Defensor, Sanador y Asaltante), que iremos mejorando conforme vayamos jugando. Y conseguiremos puntos de habilidad que podremos distribuir en cada árbol de habilidades para personalizar nuestro modo de juego. Además, si bien cada persona del equipo solo podrá escoger un personaje, entre Cato, Ruby, Astrid o Walter, no habrá problema con repetir clase. Al menos hasta que la partida diga lo contrario, que ya sabemos que es mejor combinar las especialidades que coincidir en la misma todo el equipo.

De hecho, algo que será más bien variadito serán las oleadas de criaturas infernales con sed de sangre. Y es que no estarán formadas exclusivamente, aunque sí mayoritariamente, por enemigos comunes. John Carpenter’s Toxic Commando despliega todo un catálogo de engendros especiales, cada cual con sus características reconocibles ya en la distancia. Como los trajes de los Skunk o el sonido de los Nuker, sin olvidarnos de los tremendos Goon, por supuesto. Y estos son solamente algunos de los que encontraremos… y ni siquiera los más peligrosos. Aunque más pronto que tarde, conoceréis a todos.

Sobra decir que, a menudo, deberemos planificar bien nuestras batallas, ya que no siempre será tan sencillo como apuntar y disparar. E incluso en esos casos, no estará de más comunicarse con el resto del equipo. Para ello, disponemos tanto de chat de voz como de texto, además de comandos rápidos de interacción para solicitar asistencia o dar indicaciones. Y así como deberíamos ponernos de acuerdo en la base para combinar las clases, elegir personajes o escoger equipamiento, será importante organizarse con los vehículos. Alguien tiene que conducir y utilizar el cabrestante, mientras el resto dispara, por supuesto, pero también hay que echar gasolina y hacer reparaciones. Y quien lo haga necesita la protección del equipo, al menos en los momentos más turbulentos.

Uso del vehículo en John Carpenter's Toxic Commando.

John Carpenter’s Toxic Commando es una caótica experiencia que pide a voces ser disfrutada en equipo. No solo porque la partida será más llevadera a la hora de afrontar oleadas de enemigos, sino porque habrá tareas y situaciones que requerirán varias manos. Además, los bots no saben distinguir el momento adecuado para levantarnos… y cuatro cerebros humanos piensan mejor que uno.

Sobra decir también que el mapa invita a recorrerlo entero y no centrarse exclusivamente en la misión. Y ello, además, hará que nuestras partidas se alarguen en un juego de tres actos que no roban demasiado tiempo. Salvo el Acto 2 que se divide en varias fases y escenarios que deberemos superar al menos una vez para pasar al Acto 3. En cualquier caso, son zonas amplias, con contenido suficiente para no resultar desiertas, invitando a explorarlas a pie o, sobre todo, utilizando un vehículo.

Y si bien completar la historia del juego no nos llevará demasiado, en especial jugando con otras personas, volveremos una y otra vez hasta aprendernos escenarios y frases de nuestros personajes. John Carpenter’s Toxic Commando lo hace fetén en su catálogo de personajes y criaturas, la cantidad de vísceras, la conducción y la textura del barro. Pero brilla especialmente en su localización. Y aunque solamente está doblado en inglés, podremos disfrutar de los diálogos traducidos a nuestro idioma la mayor parte del tiempo. Al menos, mientras no estemos luchando por nuestra vida. Y, siendo completamente sincera, tampoco atendería a lo que me dicen en castellano en determinadas situaciones.

Cómprame un café en ko-fi.com

Aonia Midnight
Aonia Midnight @AoniaMidnight

Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

No hay comentarios
Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.