Esto va con spoilers de Final Fantasy IX. Podéis no leer o podéis ir a jugarlo.

Vengo a hablar de Final Fantasy IX. Otra vez. En este caso vengo a hablar de la fascinación que me produce Kuja como villano de este juego. Esta fascinación surge tanto de su aspecto, como de su actitud respecto a los villanos típicos. Si hacemos una búsqueda en Google imágenes, estos son los diversos resultados:

Si buscamos en listas (123), los resultados de malos humanos son similares. Salvo en el caso de los JRPG, que suelen tener un diseño más estilizado, estos villanos suelen ser grandes, imponer, dar mal rollo al sonreír y no buena espina en general. Y luego está Kuja… muy grande no es, si puede sonreír de forma malrollera pero poco, no resulta imponente, y más que maldad, lo primero que piensas al verle es que de qué carnaval viene. En el vídeo de abajo está su primera aparición en una cinemática, que se le ve en todo su esplendor (con música de Queen  Uematsu).

“Bueno, puede que no tenga una pinta imponente, pero seguro que lanza poderosas magias todo el rato y te pone en apuros”. Pues… la verdad es que tampoco lo hace mucho. Si te preguntan sobre ataques de villanos, piensas en armas o magias. Con Kuja, siempre me viene a la cabeza su imagen en el palco de la subasta de Treno, o sobre su dragón blanco. Estando ahí, entre bambalinas, manipulando a todos para que se maten y él vea el espectáculo. Y eso que Kuja es suficientemente poderoso como para cargarse un planeta. Literalmente.

“A lo mejor es un villano más intelectual”. Si por intelectual entendemos alguien que parece sacado de una obra de Shakespeare, sí. Siempre usa las palabras más rimbombantes posibles (y a la gafa pasta pedante que llevo dentro le regocija mucho).

En resumen, Kuja es un villano que se sale mucho de la norma: “afeminado” (1) (prefiero la definición de tvtropes de Agent Peackock), poco imponente, que habla como si saliera de una obra de Shakespeare, manipulativo y que no entabla combate directo. Sus planes son siempre estar por detrás, dando ideas para desatar el mayor caos posible, pero no en la sombra: le vemos por primera vez al final del CD1, en Burmecia, se revela como antagonista desde mitad del CD2, y al final de este CD le encaramos. Le seguimos encontrando a lo largo del CD 3, donde nos fuerza a trabajar para él, secuestrando al grupo (y escapa sin combate). Más adelante nos volvemos a encarar a él y se produce un combate contra secuaces. No es hasta el final de este CD 3 que le combatimos directamente. En el CD 4 es el enemigo final, tras recorrer la larga mazmorra que es este CD.

Pregunté por twitter que les sugería el aspecto de Kuja, y bueno, la gente no le tiene ningún respeto al pobre. En el link podéis ver algunas respuestas que me dio la gente:

Captura
Pongo captura sin cerrar la encuesta porque la hice muy larga sin querer, y no sale si inserto el tweet.

Y esta salida de la norma es lo que lo hace tan atractivo como villano. Encontrarte a alguien de aspecto poco imponente y frágil es raro. Encontrarte a alguien que tiene un cuidadoso plan de conquista mundial bien hecho es raro. Encontrarte a alguien que no combate directamente porque no le da la gana es raro. Encontrarte a alguien que habla como si hubiera salido de una obra de Shakespeare es la primera vez que lo veo. Y esto es otro punto más para Final Fantasy IX, en plantear cosas que se salen de la norma, que al final acaban por hacer este juego tan bonito y especial, al darnos cosas fuera de la norma.

(1) Destacar que no hay ningún chiste por el aspecto de Kuja, y eso que da para mucho

PD: Lo de ser un megalómano narcisista es requisito para ser malo de RPG, así que no cuenta.

Fuentes: Capturas propias del juego (y Google imágenes).

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