Hoy nuestra querida compañera Glitched Ghoul ha escrito un post maravilloso en el cual se ponían a parir las actitudes machistas y prepotentes de un diseñador de videojuegos venido a menos. Quien no sepa aún de qué va, que lo lea: Pero no hay machismo en el mundo de los videojuegos.

El asunto es que, con el post fresco y las conversaciones sobre el mismo en Twitter, ha surgido de manera espontánea un hashtag reivindicativo: #soymujergamer.

Poco a poco, más compañeras se unían a la causa y daban la cara apoyando esta iniciativa. Pero como siempre, la fama tiene un precio y en cuanto los retweets han sido numerosos los trolls han hecho acto de presencia. Han intentado por todos los medios posibles que les hiciésemos casito: nos han ninguneado, han tratado de robarnos el protagonismo, de hacernos quedar mal y otras muchas cosas.

Sin embargo, he de decir GRACIAS, QUERIDOS TROLLS, sin vosotros y vuestras ganas de llorar y despotricar quizás no habriamos conseguido ser Trending Topic. Así que, queridos míos, os ha salido el tiro por la culata. Espero que os estéis consumiendo de la rabia y la impotencia. Habéis querido pararnos y volver a hacernos invisibles, pero esta vez NO.

Somos mujeres, somos gamers, llevamos aquí décadas y hemos salido de las sombras para quedarnos en la luz. No podréis con nosotras.

Por cierto, para los “True Gamers”: Un verdadero jugón es esa persona que juega a videojuegos ya sea en PC, consola, móvil, navegador, tablet, o cualquier otro dispositivo. Se lo pasa pipa jugando, porque disfruta con ellos. Es un hobby que le hace sentir bien. No necesita medírsela con nadie ni aleccionar a los demás. No siente la imperiosa necesidad de ser admirado y aplaudido. No va repartiendo carnets ni criticando a los demás por jugar géneros diferentes a los que le gustan. No decide (porque nadie es quién para ello) quién es mejor o peor en función de qué juegos frecuenta, ni con qué frecuencia lo hace. En definitiva, un True Gamer juega y deja jugar a los demás.

#soymujergamer

Si todo esto os escuece y os molesta, el problema es vuestro por creeros durante años que los videojuegos eran un club de machitos. Qué equivocados estabais. Que no puedas ver algo no significa que no esté ahí. Y eso precisamente os ha pasado con nosotras los últimos 25 años.