El juego del que les vengo a hablar hoy se sale un poco de lo que está uno acostumbrado a encontrarse por Steam, pero aun así conquistó mi corazón y espero que también el suyo.

Papers, Please (literalmente, “Papeles, por favor”) es un juego indie desarrollado por el estudio independiente Lucas Pope.

El juego nos sitúa en el ficticio país de Arstozka, que acaba de terminar una guerra con su nación vecina, Kolechia, y por fin puede controlar la frontera de Grestin. Nosotros nos pondremos en la piel de un trabajador de un control fronterizo de Arstotzka, y deberemos comprobar que las personas que intentan entrar en nuestro país tienen los papeles en orden mediante las diferentes herramientas que se nos dan. Simplemente eso.

Durante el juego somos un mero empleado de la frontera, que solo goza de un escritorio y un libreto de instrucciones que nos guiará para saber quién debe pasar y quién no. Por cada sello que estampemos correctamente en un pasaporte (denegado o aceptado), nos pagarán 5 créditos. Si nos equivocamos nos amonestarán y llegarán a quitarnos dinero.

Al final de cada día debemos pagar el alquiler, la calefacción y la comida para nuestra familia, que por lo que se ve es de clase baja y tiene dificultades para subsistir.

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Esta simple garita será nuestro lugar de trabajo durante el juego, donde comprobaremos que todos los papeles estén en orden.

Conforme avance el juego se nos pondrán nuevas normas en los controles, como que los ciudadanos de cierto país no pueden entrar, o nuevas documentaciones que deben portar los inmigrantes.

Esta mecánica, que puede parecer sencilla, se torna de lo más adictiva en cuanto se le coge el truco, olvidándonos en seguida de la poca calidad gráfica del título.

Para mí, el mayor atractivo del juego se encuentra en las historias que suceden a nuestro alrededor y que nos hacen darnos cuenta de qué tipo de persona seríamos en esa situación. Habrá personas que nos pidan el paso para su pareja que viene detrás, quien no tendrá papeles, otras que suplicarán ayuda, gente que intentará sobornarnos, políticos corruptos que nos pedirán favores e incluso una organización terrorista que intenta derrocar el actual gobierno de Artotzka. En nosotros está el cómo actuaremos ante estas situaciones. Uno podría pensar que sería sencillo dejar pasar a aquellos que lo necesitan, pero si nos amonestan y no tenemos dinero podría enfermar nuestro hijo, o no tener dinero para las medicinas de nuestra mujer. Creo que es aquí donde realmente cobra interés este título.

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Mi hijo me regaló este dibujo tras gastarme un extra en celebrar su cumpleaños.

Yo personalmente me decanté por ser una empleada dura y no dejar pasar a nadie por mucho que suplicase tras que mi hijo enfermase tres veces y quedarme sin dinero por comprar medicinas. E incluso me encontré siendo realmente mala persona con los pobres inmigrantes aquellos días que, por cualquier causa externa, jugaba de mal humor.

Son estos matices los que hacen a Papers, Please un título inolvidable; el ver familias separadas por la burocracia, el encontrarte con una política corrupta que no acabas de entender, los sobornos que a veces te verás obligado a aceptar, el obedecer órdenes que van contra tus principios si quieres dar de comer a tu familia, el no saber quiénes son los buenos y los malos pero aun así encontrarte en la posición de ser quien decide el futuro de cada bando simplemente estampando un sello en el pasaporte de un desconocido.

Muchas de las decisiones que tomé en  este juego aparentemente simple me hicieron darle vueltas a qué tipo de persona soy durante un buen rato tras haberlo cerrado, preguntándome en numerosas ocasiones “¿sería capaz de comportarme así en la vida real?” “¿Qué haría realmente si me econtrase en esta situación?”

Y es por esto que recomiendo fervientemente este título. Espero que si alguno se anima a jugarlo, le llegue tanto como a mí.