Aviso a navegantes: este artículo nace del cabreo y puede tener altas dosis de incontinencia verbal y falta de corrección política. Y ahora que lo he dicho…

El otro día, movida por el hecho de que hace mucho que no empiezo un videojuego yo sola, decidí empezarme el ‘Child of Light’. Llevaba mucho tiempo sin tocar en mi biblioteca de Steam, había leído críticas bastante buenas sobre él, había visto imágenes preciosas in game y había intentado probarlo en mi ordenador a través del Family Share, ya que lo tenía mi hermano. Y digo “intentado” porque lo cierto es que cuando inicié el juego iba bastante mal. Lo achaqué a que por aquel momento mi portátil estaba bastante lleno de mierda (en todos los sentidos de la palabra) y lo dejamos ahí. Abandonado. Llorando. Pobrecito.

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Mirad qué bonico. Como para no morirse por jugar (Fuente)

Pues bien, decidí darle una nueva oportunidad, a ver si funcionaba mejor. Cuál fue mi sorpresa (bueno, en realidad no me sorprendió para nada) cuando vi que el juego iba exactamente igual que cuando lo había probado la primera vez: en slow motion. Si alguien aquí ha jugado o ha visto gameplays del juego, sabrá que casi lo más característico a nivel gráfico de Aurora, la protagonista, es su pelo color coral, que se mueve de una manera preciosísima según vas avanzando por la pantalla. Pues bien, el pelo de mi Aurora se movía como si estuviera andando en el fondo del mar. Por no decir que ella andaba como si algo la estuviera conteniendo y saltaba… bueno. “Saltaba”.

Cuando empecé a buscar soluciones, las había para todos los gustos. Pero lo que me interesa resaltar es lo que parecer ser el problema generalizado: el ‘Child of Light’ no va bien en portátiles. Sí, yo tengo un ordenador portátil que cumple las prestaciones del juego más que de sobra pero, al parecer, ni con esas puedo jugar y disfrutar de un juego que me debería ir bien. ¿Y por qué? Porque juego en un portátil.

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Tras el quincuagésimo intento, me convertí en el sad pug (Fuente)

Y os preguntaréis, ¿a qué narices quiere llegar esta tía contándonos sus penurias porque tiene un portátil y no puede jugar a un juego en concreto? Pues a que es injusto. Y no me refiero a que sea injusto en el sentido de que las compañías desarrolladoras de videojuegos me discriminen porque tengo un portátil. No, no me refiero a eso. Me refiero a que es injusto comprarte un juego, gastarte tu buen dinero en él, y que encima no te vaya bien cuando tu ordenador cumple las prestaciones. O tenga bugs. O esté mal implementado.

Y es que es algo a lo que, tristemente, nos estamos acostumbrando cada día más. Últimamente es casi una bendición encontrar un juego de una gran compañía que no salga con bugs o que salga completo. No diré que no me hacía una gracia tremenda encontrarme con los bugs de físicas cuando jugaba al Skyrim e iba andando por el campo, pero lo pienso y me revienta. Lo pienso y es que parece que las grandes compañías nos tratan de tontos. Porque hay bugs y lo compramos igual. El juego está incompleto y “lo compro igual, ya saldrá un DLC que lo complete y así doy más dinero a *inserte gran compañía de videojuegos aquí*”. Y me repatea.

Si, lo sé. No todos los juegos de las grandes compañías salen con bugs o incompletos, no todos los DLC’s están hechos para completar los agujeros con los que salió el videojuego, sino para añadir contenido extra. Lo sé, soy perfectamente consciente de estoy haciendo una generalización y que generalizar hace llorar al niño Jesús. Pero esto es como los matones de clase que se sientan en la fila de atrás y hablan a gritos durante todo el día: se les oye más que al resto. Con los videojuegos que salen al mercado en malas condiciones pasa lo mismo: de momento, y menos mal, son una minoría.

Y por suerte, también tenemos ese ámbito videojueguil tan bonito y tan prolífico que son los juegos indies. No diré que todos los juegos indies salgan sin bugs o perfectamente completos, pero creo que el porcentaje de juegos, digamos, “problemáticos” es bastante menor. Por no decir que la sensación que tengo cuando juego a juegos indies es que lo ha hecho alguien para hacernos disfrutar y para, si tal, ganarse unas perrillas; cuando juego a un juego de gran compañía, sin embargo, tengo la sensación de que lo único que quieren es mi dinero. Nada más y nada menos.

Qué os voy a decir. Estoy harta de bugs, de DLC’s inútiles y de que quieran sacarme el dinero porque sí. Prefiero gastar mi dinero en juegos indies que en juegos de grandes compañías. Y sí, después de decir esto iré a Steam, a ver qué ofertas hay. Y sí, me compraré la siguiente expansión de los Sims 4, aunque sé que va a estar, en cierto modo, incompleta. Esa es la increíble incongruencia del ser humano.