Grow Home es un juego desarrollado por Reflections, un estudio del gigante Ubisoft, que aun así no hace que este título pierda su espíritu indie.

En esta ocasión nos ponemos en la piel de B.U.D. (Literalmente Botanical Utility Droid, que se traduce al español por Droide de Mantenimiento Botánico), un robot jardinero que ha sido enviado para recoger las semillas de la Star Plant. Hay un inconveniente, esta planta aún no ha florecido, y para hacerlo ha de crecer hasta la estratosfera, a unos dos mil metros de altura. Tu trabajo será hacerla crecer para poder recolectar sus semillas y, de paso, volver a tu nave nodriza.

El argumento acaba aquí, como se puede ver muy minimalista, lo que va a juego con sus gráficos y estilo en general.

El atractivo principal de esta aventura está en su jugabilidad. B.U.D. es un robot la mar de adorable, que anda con dificultad y acompaña sus movimientos de un sonido robótico que les hará amarle de inmediato. A pesar de su torpeza, se trata de un excelente escalador, y es ahí donde reside el corazón del juego.

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B.U.D. trepando por la Star Plant

Ubisoft quería con este título investigar sobre nuevas mecánicas de escalada y uso de las manos en los personajes. Con B.U.D. lo consigue. Este amigable droide puede agarrarse a cualquier superficie u objeto sin limitación alguna.

Si jugamos con el ratón y el teclado (este fue mi caso), cada uno de los dos botones del ratón representará uno de los brazos de nuestro robot. Al presionarlos, se enganchará a cualquier cosa que esté en su alcance, permitiéndonos así trepar por la Star Plant conforme la hagamos crecer, por montañas e incluso movernos entre asteroides cuando lleguemos a la estratosfera.

Esta forma de avanzar, que en un principio puede parecer extraña, es sin duda la mejor mecánica para escalar que he jugado nunca. Es la primera vez que siento que me esfuerzo yo, fisicamente, a la hora de trepar en un videojuego. Por no hablar ya de la frustración que supone entonces una caída…

Subiendo brazo a brazo escalaremos hacia lo alto de nuestra planta y haremos crecer sus tallos para conectarlos con rocas espaciales que le permitirán seguir aumentando de tamaño. También encontraremos en la ascensión puntos de control entre los que nos podremos teletransportar en caso de precipitarnos hacia el vacío.

Aunque este es el principal punto del juego, no todo se limita a trepar. En un principio el robot apenas podrá moverse, y deberemos recoger cristales esparcidos por el escenario que nos irán dando poderes, aunque esto se trata de una misión secundaría, y con solo coger el primero ya podemos pasarnos el juego. También podremos recoger otros objetos que nos ayudarán, como una flor que nos hará de paracaídas de duración limitada.

Además, tenemos ante nosotros un mundo muy bonito que explorar, con una fauna y flora distinta según ascendamos, y multitud de logros que completar.

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B.U.D. precipitándose desde lo más alto

Grow Home es, en resumen, un título sencillo que no cuenta gran cosa, pero su importancia no radica en lo que cuenta, sino en la jugabilidad y la manera que tiene de meterte en el papel de B.U.D. Sentiremos que estamos escalando de verdad, y nos divertiremos explorando un mundo visualmente muy agradable.

Como pegas, la cámara no sigue del todo bien la acción en algunas partes de la subida, y el juego se hace corto. En unas tres horas consigues llegar a lo alto con la planta, y si quieres explorar y conseguir logros tampoco necesitarás mucho tiempo extra: con dos horas más yo ya conseguí los cien cristales, por poner un ejemplo.

Creo que habría sido bastante sencillo para Ubisoft haber creado otros mundos que, aunque fuesen parecidos, tuvieran alguna diferencia que los hiciese entretenidos de explorar, y es una pena que no los haya, pues por muy gratificante que resulte este título, se hace corto.

Aun así se ve compensado por su bajo precio, ya que normalmente se encuentra a unos muy aceptables 7’99€ que en rebajas bajan mucho (yo lo obtuve por tan solo un dólar junto a otros cuantos juegos en un bundle).

En conclusión, recomiendo fervientemente Grow Home a los amantes de los juegos indie tranquilos en los que explorar un mundo bonito y poder disfrutar de una jugabilidad magnífica, eso sí, teniendo siempre en cuenta la escasa duración de la partida, lo que para muchos sé que puede ser un fuerte punto en contra.