Algunos habréis entrado en este artículo seguramente pensando en cómo he podido gastar tiempo en hablar de este juego, odiado por muchos. Creo que me he interesado por escribir sobre él precisamente por eso, porque no es común que guste. En este artículo pretendo hablar un poco sobre el juego en sí y posibles argumentos que expliquen su “fracaso” (al menos para la gente de mi alrededor), pese a que a mí, en líneas generales, me gustó.

Final Fantasy Crystal Chronicles fue un juego lanzado para GameCube en el año 2003 en Japón y un año después en el resto de países. Se presentó como un Final Fantasy que iba a revolucionar la consola de Nintendo, puesto que Square Enix ya no publicaba sus juegos en Nintendo, sino en Sony, por lo que éste era una novedad. Todo el mundo estaba entusiasmado con la idea de volver a jugar a un juego de esta saga tan querida en Nintendo, y cuál fue la sorpresa cuando… el juego salió y hubo un descontento en general, y es que lo que más oí decir a la gente es que eso no era un Final Fantasy.

Yo la verdad es que también pienso un poco así, y no entiendo qué necesidad hubo de unirlo a esta saga, en lugar de inventarse una nueva. Creo que Square Enix tenía (y tiene) suficiente renombre y no necesitaba meter este juego en una saga de la que apenas tiene más que guiños como las magias o los Moguri, aspectos que podían haberse modificado. No hay nada peor que las altas expectativas, y muchos jugadores esperaban una cosa y se encontraron con otra completamente distinta. Recuerdo que yo misma, que no soy muy fan de la saga, me quedé sorprendida porque aquello no se me parecía en nada a un Final Fantasy. El caso, que la esencia sí que la tiene, pero no pongas una etiqueta a algo para intentar vender más, deja que sea el juego el que se gane su fama.

La historia es bastante sencilla, y en eso quizás también se sale de lo que entendemos por un Final Fantasy, que suelen tener bastantes sorpresas en el argumento: el mundo está rodeado de una niebla dañina llamada miasma, y cada año unos héroes tiene que salir a buscar mirra para dar energía a un cristal que crea barreras contra ese miasma. La cosa es que las gotas de mirra son muy valiosas y tardan en formarse, por lo que a veces tendrás que viajar lejos para poder conseguir mirra ya que algunos árboles (de donde se obtiene) están secos. El personaje es diseñado por el jugador (o jugadores, hablaremos de ello luego) y no muestra ninguna personalidad, lo que también causó descontento por algunos, aunque a mi parecer no lo veo tan terrible, hay muchos juegos así.

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Si hablas varias veces seguidas con un personaje te irá diciendo cosas diferentes

De todas formas, aunque la historia general es simple, el juego tiene esta magia que poseen algunos videojuegos de tener historias extra pero que no conocerás a menos que explores bien: los monstruos durmientes que van despertando cada año, la princesa desaparecida, el caballero negro… Son misiones que pueden pasarse por alto pero que dan mucha más gracia y duración al juego.

Creo que todos estaréis de acuerdo conmigo en que los gráficos de este juego son preciosos. De hecho, es una pena que la vista sea tan aérea, ya que se pierde un poco el detalle. La banda sonora también me parece muy buena, y son de estas melodías que puedes poner de fondo mientras trabajas, ya que relajan mucho.

El desarrollo del juego es siempre igual: te vas moviendo por el mapa, vas a diferentes zonas (siempre que el elemento del cristal que tú llevas te lo permita), exploras, derrotas al malo de turno y obtienes mirra para un año más. Esto puede llegar a resultar monótono, pero claro, tiene un modo multijugador que es lo que dio gracia a mis partidas. Y es que sí, si no tienes con quién jugar el juego pierde muchísimo, y entiendo que pueda hacerse aburrido.

¿Cuál es el problema? Que necesitas una Game Boy Advance y su cable para poder jugar. Y sí, una por cada jugador. Esto hace muy difícil que se pueda juntar con gente, ya que exige que incluso el jugador uno “gaste” una consola y un cable. Yo mismamente tenía una consola y cable, pero si quería jugar con mi hermana, tenía que pedir otra consola a una amiga, ya que ni siquiera el jugador uno puede usar el mando de Gamecube. Que sí, necesitas una pantallita para poder responder a cartas o usar el menú, pero creo que hubiera estado bien que al menos el jugador uno pudiese usar la pantalla de la  tele, no creo que causase ningún problema a nadie, y ahorrarías en consolas.

El sistema de combate no es nada del otro mundo (Y volvemos a lo mismo, si juegas solo apenas puedes hacer magias poderosas, salvo que al Moguri NPC que te acompaña le dé por usarlas) pero cuando se juntan dos o más personas los combates se vuelven mucho más interesantes (aunque ya que el mando de GameCube tiene bastantes botones, podían haber separado el uso de objetos y de ataques, porque no sé cuántas veces al pasar por el menú en pleno combate me equivoqué y usé un objeto en vez de atacar).

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Los jefes se vuelven muy difíciles tras vencerlos varias veces

Un detalle que me parece muy trabajado y que la gente no valora tanto es la relación con tu familia. Al principio del juego diseñas a tu personaje, su raza y profesión familiar, y en función de eso tendrás descuentos en determinados artículos. Lo ideal es que haya muchas familias diferentes para poder beneficiarse de ello, y puesto que mantienes contacto con tu familia por carta, si te llevas bien con cada uno de ellos (hay que responder bien a las cartas que nos mandan, y no siempre es obvia la respuesta que nos va a dar más afinidad) te irán mandando regalos. También cada personaje tiene unos gustos alimenticios, lo que hará que por ejemplo las uvas te curen más que otro objeto, aunque lo puedes ir cambiando forzando al personaje a comer eso (recuerdo que mi familia era pescadora y aunque al personaje de mi hermana no le gustaba el pescado, a base de darle cosas terminó soportándolo… Pobre).

Es además un juego que puede durarte mucho tiempo, de hecho mi hermana y yo seguimos jugándolo de vez en cuando, ya que conseguimos otra consola y cable de segunda mano precisamente para poder jugar a este juego, pero me mantengo en mi idea: si vas a jugar solo, no creo que aguantes mucho, o al menos no todo el mundo disfruta igual con ello, pero juega con alguien más (si sois cuatro diversión total) y pasarás una buena tarde.

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