¿Siempre tuviste esa astilla clavada por el poder y la dominación en tu corazón y no sabes cómo desarrollarla? ¿Quieres construir esa prisión de lujo, para imputados por corrupción, en donde todos viven con comodidad? ¿O tu lado “hembrista” te pide que diseñes ese Gulag siberiano para machitos? Entonces este es tu juego.

Prison Architect es un símil al experimento de la cárcel de Standford donde no solo podrás construir y diseñar a placer y con todo detalle la cárcel de tus sueños, sino que además podrás contratar al personal, despedirlo, cuidarlo, abandonarlo y tratar a tu antojo a los prisioneros de tu prisión. Llenarlos de chucherías y lujos o encerrarlos en celdas de 2×2 y abandonarlos a su suerte.

Introversion Software y Double Eleven nos traen Prison Architect, un juego de estrategia, simulación y construcción, muy del estilo de Theme Hospital y Dungeon Keeper para aquellos que los hayan jugado, y que ha tenido el gran honor de ganar el Premio BAFTA de Videojuegos al Mejor Juego Persistente en 2016. Disponible en todas las plataformas de juego excepto móviles.  

Tiene varios modos de juego: una minicampaña tutorial, el crea y controla tu prisión, y por último pero no menos divertido, puedes ser un preso e intentar huir de la prisión. En cuanto a la minicampaña, no es necesaria pasarla para meterse en el quid de la cuestión. Consta de 5 misiones  con 17 escenas de corte en donde te cuentan la historia de varios prisioneros mientras vas construyendo y/o modificando los edificios que te ordena el Director Ejecutivo. Las historias son cortas pero intensas y te ayudan a meterte en el mundo de una prisión de máxima seguridad privada a la vez que acabas odiando la mitad de las órdenes que te dan y eres testigo de la corrupción de los Burócratas. Aunque durante las misiones tocas lo básico de la construcción de la prisión, hay muchas herramientas con las que no llegas a trabajar, y cuando llegas al modo Sandbox te las encuentras por primera vez. Si bien parece un punto en contra, resulta un modo muy divertido y frustrante de enumerar la cantidad de elementos que requiere una prisión a medida que van sucediendo eventos.

¿Quieres aprender a crear tu propio Gulag? Ahora puedes:

Lo primero que debemos hacer en cuanto queremos crear nuestro propia presidio es escoger al Alcaide, cada uno de los cuales tiene su propia descripción y manera de gestionar la prisión que le dará a la partida ciertos bonos.  

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Yo sacando mi lado más “hembrista”

A continuación, podremos escoger el tamaño del terreno en donde construiremos la prisión y nos enfrentamos a diversas opciones que dificultan o facilitan el juego. Si lo que queremos es introducirnos completamente en el modo Sandbox hay que seleccionar la opción fondos ilimitados, para así construir sin que el presupuesto nos condicione la imaginación. Activar todas las opciones menos la última, herramientas y trucos, sería el equivalente a jugar en hard mode. Si activas la última opción, no podrás vender tu prisión y no se contabilizarán los logros que consigas.

La construcción, el mantenimiento y la contratación

En el menú a pie de pantalla encontraremos todo lo necesario para construir la base de nuestra prisión, desde la valla perimetral a bloques de hormigón y ladrillos, la contratación de personal y todos los objetos inimaginables , incluida la silla eléctrica. Tiene varios puntos interesantes, como la distribución de tuberías de agua fría y agua caliente (no hay nada como construir una tubería grande en vez de pequeñita debajo del retrete de un prisionero para facilitarles la huida) y la electricidad que tienes que construir a lo largo de la prisión o la posibilidad de llamar a emergencias, tanto bomberos como antidisturbios, por si se desata algún motín. Pero sin duda alguna, lo que le da mayor color a la situación es la capacidad de poder separar, por colores, los pabellones, en función de mínima, media y máxima seguridad, si es solo para personal o mixto, la posibilidad de desplegar las patrullas de los guardias normales, los guardias armados o las patrullas caninas a tu antojo a lo largo de la prisión. ¿Que se te fugan mucho prisioneros? Pues no hay nada como dar la orden a tus guardias de disparar a simple vista; ¿que hay una emergencia?, todos encerrados en sus celdas sin comer castigados.

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Imagen de la  primera misión, cuando todavía no me he hundido en número rojos

Finanzas y Burocracia

Mantener tu prisión en números verdes es, desde luego, un logro bastante complicado de mantener. Ya no solo lo que te cuesta construir cada edificio, sino que la alimentación, los sueldos del personal, los programas de reformas… y los días sin que un preso mate a otro o maten a alguno de tus guardias irán modificando los ingresos diarios.

Menos mal que no se olvidan de nada y te meten un menú de Burocracia en el que puedes desbloquear o no (si pagas) las finanzas y diversas mejoras para luego poder usarlas. Que quieres actualizar tu prisión con perros, pues tienes que desbloquear seguridad. ¿Deseas poner a trabajar a tus presos en la cárcel? Pues desbloqueas mantenimiento. ¿Y si quieres que aprendan algo? Educación. Pero lo maravilloso de desbloquear a tu contable es que puedes pedir préstamos bancarios y la desgravación fiscal… en paraísos fiscales (guiño, guiño, patada, patada).

Además podrás ver la valoración de tu prisión a medida que los prisioneros vayan saliendo en libertad condicional; su nivel de reinserción y cuántos vuelven de vuelta a tu prisión, que dependerá, en gran medida, de los programas de educación de la prisión. También el nivel de seguridad, a cuántos presos has ejecutado y cuántos de los cuales eran inocentes.

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Me pedíais pena de muerte, pues toma pena de muerte y además no me puedes denunciar por asesinar a un inocente.

Los Informes

Vayamos a los divertidísimos informes de prisión. Tendremos en nuestras carpeta distintas pestañas que nos darán información y logística de nuestro Gulag. El personal al que podemos despedir, las admisiones de nuestros reclusos,  si los queremos solo de un tipo de seguridad o mínima, media y máxima y cuántos queremos de cada. ¿Deseamos llenar nuestra cárcel con el doble de su capacidad en prisioneros para ganar más dinero a costa de su felicidad o lo mantenemos a uno por celda y ganamos sustancialmente menos? El Estado, por cierto, te ofrece unas jugosas subvenciones para poder tener efectivo si construyes tu prisión sin presupuesto ilimitado. Las sigues pudiendo tener con el presupuesto ilimitado, pero no aportan nada al juego. 

Lo gracioso llega cuando recurrimos a las necesidades de los reclusos y la del personal (opcional) que va variando a lo largo del día. A primera hora tendrán ganas de ducharse y contactar con su familias, al mediodía de comer y a la noche de dormir y descansar. Por eso, en el apartado de régimen, podrás modificar cada hora del calendario. Puedes encerrarlos durante horas, quitarles las comidas, ponerlos a trabajar, dejarlos libres todo el día, que visiten el patio… Numerosas opciones que irán modificando tu prisión y harán de ella un lugar cómodo o un infierno sobre la tierra. Un curioso detalle es que puedes distribuir por igual a todos los presos en todas las celdas, o puedes enviarlos a celdas de lujo o jaulas de 1×2 m2 dependiendo de su comportamiento durante su estancia. También puedes modificar los castigos y si pertenecen a mínima, media o máxima seguridad en función de los delitos que cometan en prisión; por ejemplo castigando el robo de material o contrabando con aislamiento y confinamiento de una hora, o trasladando a un recluso que ha atacado a un guardia al pabellón de aislamiento en solitario durante 8 horas y moverlo después a máxima seguridad.

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Huir de la prisión

Por último, Prison Architect nos permite jugar con un preso que desea darse a la fuga. A medida que vas ganando reputación gracias a peleas con otros reclusos y guardias y robas objetos de valor o mantienes contrabando en la prisión, te harás con materiales esenciales que puedes esconder en tu celda o en cualquier otro lado y que te permitirá cavar un túnel por debajo del retrete. Pero cuidado, tienes que sortear detectores de metales y patrullas de guardias que te pueden registrar en cualquier momento; especial cuidado con los perros patrulla, su olfato nunca falla. Por cierto, puedes reclutar amigos pandilleros que te ayudarán a cavar si pertenecen a celdas adyacentes. Una vez te pongas a ello de noche, mientras el resto duerme, podrás empezar a perforar. Los conductos de agua son mucho más fáciles de cavar que ir a través de tierra y cemento.

Lo maravilloso de este modo de juego es que huyes de tus propias construcciones para poder poner a prueba la seguridad de tu prisión y lo genial de haberlo podido jugar en Steam es que, además, te permite conectarte a prisiones de otros jugadores e intentar huir de ellas.

En definitiva, Prison Architect es un juego muy completo y  divertido que pondrá a prueba tu estrategia y habilidad a la hora de construir y dirigir una prisión. Aunque a veces frustre, llega a ocurrir, como en los Sims, que pueda llegar a desencadenar nuestro lado más sádico y cruel que nos permite gozar de una experiencia muy real de lo que conlleva gestionar una prisión. Nada más que añadir, salvo que lo disfrutéis tanto como yo.

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