¡Aviso a navegantes! Para los amantes de todo lo relativo a Alicia en el País de las Maravillas, los dos juegos de los que voy a hablar, si no son ya conocidos, son casi obligatorios. Ambos juegos se encuentran para varias plataformas: Pc, Mac, PlayStation 3 y Xbox 360, así que leed atentamente, porque estas dos joyas no tienen ningún desperdicio.

american-mcgees-aliceAmerican McGee’s Alice está desarrollado por Rogue Entertainment y publicado por Electronic Arts hacia el año 2000 (se dice pronto, ¿eh?). Diseñado por American McGee, encontramos una especie de secuela alternativa que sucede poco después de las novelas de Lewis Carroll, Alicia en el País de las Maravillas y Alicia a través del espejo.

Un misterioso incendio en la casa de la pequeña Alice, del que solamente ella sale con vida, provoca en nuestra protagonista un profundo trauma, volviéndola catatónica.

Internada en el Asilo Rutledge de Londres es constantemente maltratada por los trabajadores. Diez años después del incendio, cuando Alice parece empezar a mostrar síntomas de recuperación, es convocada por el Conejo Blanco para salvar un País de las Maravillas totalmente diferente y macabro del terrorífico reinado de la Reina de Corazones. Todos sus habitantes han oído hablar de un héroe que los salvará de la desdicha en la que malamente viven.

01Por su parte, Alice: Madness Returns, desarrollado por Spicy Horse, dirigido por American McGee y publicado por Electronic Arts hacia 2011, es la continuación de la historia.

Sucede (de nuevo) 10 años después de los hechos del anterior. Tras salir del hospital psiquiátrico, Alice entra en el Refugio para Huérfanos con Traumas Mentales Houndsditch en Londres. A pesar de querer vivir una vida normal, nuestra preciada protagonista aún sufre alucinaciones espeluznantes debido al Trastorno de Estrés Postraumático, derivado en esquizofrenia y, sigue sumida en sentimientos de culpa. Alice quiere recuperar sus recuerdos para conocer la verdad sobre la muerte de su familia.

En esta ocasión, la historia se desarrolla en un País de las Maravillas aparentemente más pacífico, pero con nuevos problemas y donde la locura dirige cada movimiento de sus habitantes. Asimismo, vagaremos entre dos mundos, pues el juego mezcla episodios por la ciudad de Londres y diferentes zonas del País de las Maravillas.

En ambos casos, se trata de un juego en tercera persona, en el cual nos movemos, evidentemente, con Alice. Se puede elegir entre cuatro niveles de dificultad (uno de ellos llamado “Pesadilla”, ahí lo dejo), aunque he de decir que es un juego complicado en algunos casos, que llega a desesperar por sus enemigos o determinadas plataformas. Podríamos decir que es un juego que te hace sudar incluso en su nivel más “sencillo”, al menos en el caso de Alice: Madness Returns.

A lo largo del juego, iremos visitando diferentes lugares del País de las Maravillas, ilustrados con un toque misterioso, digno del mismísimo Tim Burton, e incluso algo creepy en algunos casos. El mero hecho de analizar el arte gráfico que contiene Alice: Madness Returns da para un artículo propio, por lo que no me entretengo.

En diversas ocasiones, nos guiará el misterioso Gato de Cheshire, aunque también nos encontraremos diversas versiones de los conocidos personajes de la obra de Lewis Carrol; a veces como enemigos, a veces como aliados, dependiendo del punto de la historia. Por ejemplo, habrá que ayudar al Sombrerero a encontrar algunas partes de su cuerpo. No diré más para evitar hacer spoiler.

Para defendernos de los enemigos, utilizaremos objetos cotidianos alterados para convertirse en armas (excepto en el caso de la Espada Vorpal, que está claro que es o puede usarse como arma dado que es un cuchillo). Así pues, en el primer juego tendremos armas como una caja sorpresa, un mazo de críquet o una baraja de naipes; mientras que, en el segundo, tendremos un molinillo de pimienta, un caballito de juguete o una tetera. Estas armas se pueden actualizar para incrementar su poder. Y cómo olvidar el modo histeria, que apenas dura unos segundos, donde no recibes daño, pero sí lo haces y cambia la apariencia de la pantalla a una escala de grises, donde únicamente resalta el rojo. Este modo en concreto, aparte de ser un salvavidas en más de una ocasión, convirtiéndose en un chute de adrenalina; es un gustazo visual.

También he de decir que American McGee’s Alice es un poco ortopédico en cuestión de manejabilidad, pero todo es hacerse a los controles. ¡Ah! Y en Alice: Madness Returns se pueden desbloquear diversas apariencias para Alice, que otorgan una serie de habilidades diferentes al personaje, lo que cambia considerablemente la experiencia del juego (por ejemplo, el vestido Cheshire desactiva la pérdida de rosas por parte del enemigo).

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Juego completado al 100% y Vestido “Retraso Afortunado”

Siempre lo recomiendo fervientemente porque ha sido y es uno de mis juegos favoritos: por su trama, su jugabilidad, sus diálogos y sus escenarios (aunque, sobre todo, por Alice, que me encanta como personaje). Vamos, un poco por todo. En especial, en el caso de Alice: Madness Returns, del cual me enamoré con fuerza, porque hay frases de los recuerdos que vamos coleccionando a lo largo del juego, y en los propios diálogos, que me parecen magníficas. Y los escenarios por los que nos movemos son simplemente maravillosos (y nunca mejor dicho).

Seáis o no fanáticos del universo de Alicia en el País de las Maravillas, este juego es una apuesta segura. Es entretenido, se disfruta mucho jugando, incluso en sus peores momentos (porque es posible, y bastante probable, que nos atasquemos en alguna ocasión) y el sarcasmo que caracteriza a Alice, así como su relación con el Gato de Cheshire, añaden sabor a la experiencia.

¿Acompañaréis a Alice hasta en dos ocasiones por un País de las Maravillas creado por una mente traumatizada?

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