Hoy vengo a hablaros de un juego que salió ayer a la venta (6/6/2017): Conarium. Aún no lo he terminado (porque no me da la vida para tanto) pero sí que he terminado su demo y le he dedicado ya varias horas, así que os hablaré un poco de las primeras impresiones.

Conarium es un juego indie principalmente de terror, aunque tiene también algún que otro acertijo; a primera vista se da un aire a BioShock por aquello del steampunk pero (hasta donde he jugado) tiene poco que ver con esta temática; sí que hay un par de artefactos que tienen ese estilo, pero en general, los entornos y diseños no siguen ese esquema. El ambiente en el que se desarrolla el juego se basa mucho en generar esa opresión que incita al jugador a permanecer en un estado total de tensión, con ruidos aleatorios que no produce el jugador, sombras y elementos de la propia escenografía que son inquietantes; además de las visiones que el protagonista sufre de manera aleatoria. Me he llevado ya un par de sobresaltos jugando y no creo que sean los últimos.

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Let’s go.

La historia que nos presenta el juego nos sitúa en la base de una expedición a la Antártida llamada Upuaut (que significa Abridor de Caminos); encarnaremos a uno de los exploradores, llamado Frank Gilman, un antropólogo que no recuerda qué ha pasado ni dónde está el resto de sus compañeros.

Frank despierta en una sala de la base sin recordar nada; tan sólo lleva el Conarium en su mano izquierda, un aparato portátil especial que los conecta a una fuente antigua de energía que no saben muy bien de dónde procede. Mientras avanzamos por los primeros tramos, descubrimos que hemos sido uno de los Conarionautas y que hemos muerto y vuelto a la vida pero con una carga que aún desconocemos. No somos los mismos que antes de morir y de eso se encarga de decirlo el Doctor Fausto, el tipo que decidió un buen día ir a la Antártida a buscar en las ruinas de una civilización pre-humana que al parecer era de reptilianos.

Fascinante. No, no va con ironía, en realidad lo encuentro interesante, es como en la película de Alien VS Predator, ahí, las ruinas molonas hechas por a saber quién. A mí me encantan estas cosas, no puedo remediarlo.

Otra de las cosas con las que juega Conarium es con los límites de la mente, qué es real y qué es una ilusión. Porque Frank tiene una serie de alucinaciones, tal como dije; alucinaciones y visiones de cosas que no sabe si son reales o si son recuerdos. Para ello hablan de una parte del cerebro ubicada en el tálamo, si mal no recuerdo, y que como nadie ha podido estudiarla en profundidad, ellos lo harían; y que hay gente que considera esta parte del cerebro el lugar en el que reside el alma.

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No sé vosotros pero a mí esto me encanta.

Mientras intentamos recordar qué ha pasado y tratamos de encontrar a nuestro equipo; nos adentraremos en las profundidades de la Antártida y estaremos cerca de Las Montañas De La Locura.

¿Os suena el nombre? A algunos seguramente sí, y es que la trama del juego está inspirada en el universo que creó H. P. Lovecraft en su novela “En Las Montañas De La Locura”, que narra la historia de una expedición en la Antártida que desaparece tras adentrarse en una serie de cuevas para inspeccionarlas; dentro encuentran con unas criaturas extrañas… y algo más.

Lovecraft es un autor cuya obra ha dado pie a un montón de obras derivadas, entre ellas varios videojuegos ya; nuestra compañera Laura Tejada escribió un artículo recopilando algunos de ellos, podéis leerlo aquí.

En realidad, no sé hasta qué punto el juego está basado en el libro, pero por lo que comentan en la propia web del juego,  narra los sucesos después de la novela. Tengo curiosidad por ver cómo lo resuelven. Y por si aparecerá Cthulhu *chan chan*. Realmente no estoy muy puesta en Lovecraft, conozco lo que leo y escucho a mis conocidos, pero he visto un poco del arte que hay sobre sus obras y el juego cumple bastante bien con ese aspecto.

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Zonas oscuras, con poca luz, sombras que se mueven, ruidos que se escuchan en los momentos menos esperados… “fantasmas” que aparecen en el momento exacto… gatos mutantes (en serio, hay una parte con un gato que muta que fue una mezcla de genialidad y terror). La verdad que me gusta mucho porque los juegos que crean tensión son de los que más me gustan.

El estudio que ha desarrollado esta genialidad indie es Zoetrope Interactive (aunque lo distribuye Iceberg Interactive), un equipo de tres personas turcas que han usado el Unreal Engine 4 para el juego. Sinceramente, viendo el nivel de detalles, audio y gráficos que tiene el juego, para haberlo hecho tres personas y en unos dos años, podría pasar por un juego hecho por un estudio bastante mayor.

Escribiré un artículo cuando lo termine, éstas han sido mis primeras impresiones junto a la demo que pude jugar. Así a bote pronto es un juego recomendable, espero poder confirmarlo cuando lo acabe.

Copia de prensa facilitada por Iceberg Interactive.

Fuente de las imágenes: Capturas propias y assets proporcionados por Iceberg Interactive.

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