[Este artículo contiene spoilers de Ocarina of Time, Wind Waker, Twilight Princess y Breath of the Wild]

Marzo comenzó con uno de los lanzamientos más esperados de los últimos tiempos: “Breath of the Wild”, que servía a la vez de despedida de Wii U y de buque insignia para Switch. Poco se puede decir que no se haya dicho ya: no sólo es un título espectacular y firme candidato a juego del año, sino que también ha revolucionado una de las sagas más queridas de los videojuegos.

No voy a hablar del enorme mundo que Nintendo ha creado para la ocasión, de la libertad que se nos ofrece nada más empezar ni de la variedad de misiones que nos esperan en “Breath of the Wild”: a estas alturas, creo que todo eso ya ha quedado claro. Me gustaría hablar de Zelda y de su papel en esta historia.

La princesa Zelda, al igual que Link, se reencarna en cada juego como una de los tres portadores de la Trifuerza. Hemos “conocido” a varias princesas desde el lanzamiento de la saga, al igual que hemos controlado múltiples Links. Pero ¿cuál ha sido su papel en la serie?

Si retrocedemos a 1998, el año en que se lanzó “Ocarina of Time”, nos encontramos con la princesa Zelda al infiltrarnos en el castillo de Hyrule como Link niño: se trata del primero de los dos encuentros que tendremos con ella antes de dormir durante siete años. Aunque en esta ocasión nos comunica sus sospechas acerca de Ganondorf y en el siguiente nos entrega la Ocarina del Tiempo, lo realmente interesante viene cuando Link despierta en la Cámara de los Sabios.

[Spoilers de Ocarina of Time a continuación]

Sheik
Ganondorf ha arrasado con Hyrule y el mundo que conocimos de niño ya no tiene nada que ver con aquel al que despertamos. En estas circunstancias conocemos a Sheik, un guerrero que nos guiará a lo largo de la aventura como adulto para que despertemos a los sabios con el poder para derrotar a Ganondorf. La sorpresa viene cuando, con los templos ya completados y Link preparado y armado hasta los dientes, Sheik revela su verdadera identidad: nuestro guía no es otro que Zelda, disfrazada para evitar que Ganondorf la encuentre. Esta identidad fue una de las grandes sorpresas del juego y la primera vez que Zelda tiene un rol activo e importante en él como guía de Link.

[Spoilers de Wind Waker a continuación]

Tetra

En “Majora’s Mask” Zelda prácticamente no aparece (apenas un flashback) y en el siguiente título en consola de sobremesa, “The Wind Waker”, Zelda es Tetra, una líder pirata que desconoce su verdadera identidad. En esa reencarnación, Zelda no puede tener más personalidad ni más independencia, y nos lo deja claro en cada encuentro con ella.

En “Twilight Princess”, sin embargo, nuestro contrapunto femenino es la estupenda Midna, princesa del Crepúsculo. Aunque Zelda aparece en la historia, Midna se hace con el protagonismo, estableciendo una auténtica relación de amistad con Link durante todo el juego y desempeñando un papel crucial a lo largo de la aventura.

Por desgracia, “Skyward Sword”, el primer título en el orden cronológico de la saga, no mantuvo esta evolución y relegó a Zelda a un papel más típico.

Y llegamos, por fin, a “Breath of the Wild”. El comienzo no puede ser más descorazonador. Link despierta después de 100 años. No recuerda nada, está desorientado. Y aquí viene la sorpresa: Link ya se enfrentó a Ganon hace 100 años… y perdió. Zelda nos llevó al Santuario de la vida y lleva desde entonces conteniendo a Ganon. Así que ya puedes espabilar, que la princesa está luchando y después de un siglo las fuerzas empiezan a flaquear.

original
Las cosas no empiezan bien en “Breath of the Wild”

[Spoilers de Breath of the Wild a continuación]

Esto, en sí, ya es una novedad. Zelda está luchando con Ganon, Zelda ha salvado la vida a Link. A medida que visitemos una serie de lugares recuperaremos nuestra memoria, y con ella el recuerdo de las situaciones que hemos vivido con Zelda. Una princesa humanizada que se rebela contra su destino, que se frustra, que se niega a seguir las decisiones de otros: una persona a la que por fin podemos conocer. Zelda no está segura de ser la persona adecuada para la tarea que le corresponde por nacimiento. Zelda no quiere ser una princesa típica, quiere estudiar los guardianes y se enfrenta a su padre por ello. Zelda ve caer su reino, fracasa y sufre por ello. Llegado el momento, ella solita hace frente a los guardianes (y vence), salva a Link y contiene a Ganon hasta que el héroe del tiempo vuelve a despertar.

Sin duda queda mucho por hacer, pero Zelda: por fin te conocemos. Y qué buena noticia es esa.

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