No sé muy bien cómo descubrí ‘Overcooked’; creo que fue en unas ofertas de alguna página de venta de videojuegos. En cuanto vi el tráiler sabía que tarde o temprano tenía que jugarlo porque, joder, qué pinta tenía. Hace no demasiado conseguí hincarle el diente gracias a unas ofertas de Steam… y bueno, no me arrepiento de nada.

Overcooked es un juego cooperativo de la desarrolladora independiente Ghost Town que salió en agosto del año 2016. Con poco más de un año de vida, este juego ya tiene dos DLC’s y muchas, muchas, muchas horas de desesperación diversión garantizada. Os puedo decir sin dudarlo ni un solo segundo que es, de lejos, uno de los mejores multijugadores locales que he jugado en mucho tiempo, si no el mejor.

El planteamiento de ‘Overcooked’ es sencillo. El fin del mundo se cierne sobre el Reino de la Cebolla y tanto tú como tus compañeros sois los únicos que podéis salvarlo. ¿Cómo? Pues como se salva todo lo insalvable: con comida. El Rey Cebolla os pedirá que iniciéis un viaje a través del tiempo para encontrar recetas que puedan saciar el hambre del monstruo del Espaguetti Volador que amenaza con destruir el mundo, para que os deje en paz.

Y como tampoco tenéis nada mejor que hacer, pues oye.

A partir de ese momento empezaréis a jugar una serie de niveles, a cada cual más complicadillo, que tenéis que ir desbloqueando consecutivamente. Hay 6 fases distintas, cada una de ellas con entre 4 y 6 niveles distintos, y tenéis que sacar por lo menos una estrella en un nivel para desbloquear el siguiente. Cada fase tendrá unas características diferentes. Por ejemplo, hay una que tiene niveles de hielo (de lo más infernal que he vivido en mucho tiempo), y otra que alterna niveles de lava con niveles en una estación espacial.

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Una pequeña parte del infiern… digo, mapa, mapa (captura propia)

Al mismo tiempo, iréis desbloqueando distintas recetas que los comensales os irán pidiendo. Tenéis la típica ensalada (esa que hacéis en el tutorial), hamburguesas, pizzas, burritos, sopas… Cada receta, además, tiene sus variantes. Es decir, en un nivel en el que sólo os pidan hamburguesas, os pueden pedir una hamburguesa simple, sólo con lechuga o con lechuga y tomate; los burritos, por otro lado, pueden ser de ternera o de pollo… Veis por dónde voy.

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Es bastante fácil que vuestra cocina acabe así. Incluso a lo mejor vuestro salón acaba así (fuente)

Además, según vayáis jugando, no sólo desbloquearéis niveles de la historia, sino que también iréis desbloqueando los niveles del modo competitivo. En estos podéis hacer grupitos del modo que queráis para competir entre vosotros mismos y quedaros sin amigos. Las recetas y las localizaciones son prácticamente las mismas.

Y hablando de niveles. El diseño de estos me parece magnífico y magistral. No hay dos iguales (juraría que ni siquiera se repiten en competitivo) y cada uno tiene un reto distinto. Pueden ser ratas. Pueden ser hornos que desaparecen y aparecen en el peor momento. Pueden ser cintas transportadoras. Y créeme, si al iniciar un nivel piensas “ah, pues no parece tan difícil”, calma, porque vendrá lo bueno tarde o temprano.

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Las ratas. Las malditas ratas (fuente)

En ese aspecto me parece que los chicos de Ghost Town han hecho un trabajo espectacular.

También quiero destacar los gráficos. Porque, de verdad, me encantan. Son sencillos, de estilo cartoon; el juego no necesita más. De hecho, algo mucho más rimbombante hubiera perjudicado a la claridad del juego; gráficos mucho más “realistas” hubieran hecho que los ingredientes hubieran sido mucho más difíciles de diferenciar, algo que no pasa y que, sinceramente, es de agradecer; o que no supieras cuál es tu personaje. Además, al ser unos gráficos tan particulares, hacen que enseguida los identifiques con el juego, sin tener que pensar demasiado.

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Por muy difícil que sea el nivel siempre tendrás claro lo que tienes entre manos. Más o menos (fuente)

En cuanto a la banda sonora… qué decir. Me parece sencilla a la par que genial. Está acoplada perfectamente a los niveles del juego, acompañándote sin que te des cuenta en los momentos de tensión y en los de más relax, haciendo que estés más nerviosa cuando tienes que estarlo y relajarte en el menú o entre niveles. Además, y al contrario que con otros juegos de este estilo, no se hace ni pesada, ni repetitiva, lo cual se agradece porque, créeme, es fácil que pases horas dándole al ‘Overcooked’.

Por último me gustaría hablar un poquito de los DLC’s Hasta la fecha hay dos: The festive seasoning y The lost morsel. El primero está centrado en Navidad y viene con el juego base. A pesar de lo que me temía cuando ví el menú del DLC, no hay niveles de hielo (yay!) y, como con el resto de las fases, los niveles de The festive seasoning tienen un diseño propio y cuidado, además de dos recetas nuevas, un lanzallamas para cocinar el pavo y dos de los personajes más cuquis del juego: el muñeco de nieve y el reno.

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Lo cuqui del mapa y tener un lanzallamas compensan lo mal que lo pasas (captura propia)

The lost morsel, por su parte, te lleva a una especie de isla desierta. El diseño de los niveles me encanta, pero tengo que decir que estoy un poco decepcionada con él. A pesar de que tiene la misma cantidad de niveles que el resto de fases del juego y que con casi cada nivel desbloqueas un nuevo personaje, se me hizo un poco corto. Quizá esperaba algo más de contenido, no lo sé, pero se me quedó a medio gas.

Eso no quiere decir que no me gustara, para nada. Como DLC me encantó, disfruté un montón de los niveles y me gustaron mucho los nuevos personajes, pero se me quedó algo escaso.

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Por lo menos podrían haber llevado un puesto de mojitos para después de la faena (captura propia)

En definitiva, ¿qué más decir de este juego? Es un juego genial. Es que no existe otra definición para él. Es muy divertido, muy entretenido y realmente puede convertirse en un reto en muchos niveles. Es una maravilla para pasar las tardes (y las noches) con tus amigos o con tu familia.

Sin embargo, no todo es bueno. La primera pega que le encuentro es que puedes quedarte sin amigos muy fácilmente jugando a este juego, aunque es posible, se hace muy complicado jugar tú sola. Es decir, lo he intentado y realmente requiere muchísima concentración y habilidad. La segunda es que, aunque puedes acostumbrarte, jugar con teclado y ratón es un pequeño infierno. Mi recomendación es, sin duda, jugarlo con mando.

Bueno y, ya que estamos, mi mayor recomendación es que lo juguéis. Así, sin más. ‘Overcooked’ es un juego que merece muchísimo la pena y estoy deseando ver si salen más DLC’s o si la misma compañía saca algún otro jueguín porque, si siguen en la línea de ‘Overcooked’, seguro que me gusta.


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