Aún no he encontrado forma de comenzar esta reseña de manera que haga justicia a Rakuen y al trabajo de Laura Shigihara. Tendría que incluir en ella todo lo que este juego ha despertado en mí desde que empecé a jugarlo y es bastante difícil describir tantas emociones.

Vamos a empezar por lo básico: Rakuen es una aventura. Una de esas aventuras que nos hacen sacar a nuestro niño o niña interior para explorar y descubrir el mundo, aunque ahora esa sensación es más real que nunca: en esta aventura seremos un niño ingresado en un hospital. Un niño muy especial, curioso y bueno que lee con su madre la historia de un libro muy importante en su familia: Rakuen.

Sin embargo, y como en todas las aventuras que se precien, nuestro escenario a lo largo del videojuego no solo será el hospital. Poco a poco, descubriremos que hay todo un mundo de fantasía (el bosque de Morizora) esperándonos, y necesitaremos hacer un viaje a lo largo del mismo. Un viaje que, os aseguro, no vais a olvidar.

Rakuen - Secret Worlds
Nuestro viaje comienza en un hospital lleno de historias

Laura Shigihara ha creado un mundo que nos muestra situaciones que nos llegarán al alma. Situaciones que nos serán, desgraciadamente, muy familiares, y a través de las que conoceremos las historias del resto de personas que conviven en el hospital con nosotros: Un señor muy gruñón al que pocos ya visitan, una niña que crea mundos con sus canicas, una mujer en coma y su marido, impasible a su lado; un hombre que por su enfermedad no recuerda a sus seres queridos… Rakuen es una muestra de aquello que todos hemos vivido en algún momento de nuestra vida y nos lo muestra de forma dulce y cuidada. Da la sensación mientras ayudas a cada personaje de que acabarás cada una de sus historias con una sonrisa, aunque sea una de esas de aceptación y venga con lágrimas incluidas.

Como decía anteriormente, todo comenzará en nuestra habitación del hospital. Poco a poco, iremos conociendo al resto de pacientes y sabremos que hay algo más que debemos descubrir. A través de la exploración y los primeros puzles y acertijos que nos muestra el juego veremos que la historia del hospital y sus pacientes es importante y junto con nuestra madre iniciaremos una aventura única, que nos permitirá viajar a un mundo diferente, a cuyos habitantes también echaremos una mano y en el que deberemos encontrar a Morizora, el guardián del bosque, para que cumpla nuestro deseo.

Rakuen - Morizora
¡Tendremos que despertar a Morizora para que cumpla nuestro deseo!

Uno de los detalles que más me ha llamado la atención en el juego ha sido, precisamente, la compañía de nuestra madre a lo largo de nuestra aventura, que nos echará una mano si presionamos la tecla Q y le pedimos una pista.  Eso sí: en muchas ocasiones tendremos que conseguir nuestro objetivo nosotros solos, ¡hay que ser autónomos, niños!

Rakuen - Can we go together
Mamá nos acompaña y nos protege si es necesario, tranquis

Como ya estaréis suponiendo, el storytelling del videojuego es increíble. Poco a poco os encontraréis a vosotros mismos queriendo descubrirlo todo. Buscando en cada rincón y hablando con cada personaje. Pero si bien en Rakuen la historia es importante y es, a mi modo de ver, un trabajo de 10, ni la música ni el arte se quedan atrás. En cada punto del juego descubriremos cómo la música nos acompaña, pero también da sentido y profundidad a cada historia. Por supuesto, la banda sonora del juego ha sido compuesta por la propia Laura y podéis acceder a ella aquí.

Qué decir del diseño de personajes del juego. Tanto los personajes de nuestro mundo como los del mundo de fantasía al que podremos viajar están muy cuidados. El arte, tanto en personajes como en escenarios me ha parecido ideal y también da profundidad a las historias: transmitiéndonos tranquilidad, tensión, tristeza o reconfortándonos cuando lo necesitamos. El arte del videojuego hace un puzle perfecto con la música y la historia del mismo, haciendo que cada parte que jugamos tenga su sentido, y mostrando temas bastante delicados de manera respetuosa y con cuidado y mimo.

rakuen_sueElfConcept
Boceto de uno de los personajes del juego

Eso sí, tranquilos. A lo largo del juego tendremos momentos llenos de sonrisas y personajes de lo más simpáticos (aunque igual nos encontramos con alguna cebolla borde). En ese aspecto me ha encantado el mundo de fantasía que ha creado. Una vez entré en él, literalmente, me puse a hablar con todos y cada uno de los personajes para descubrir qué tenían que contarme o con qué historia me vendrían en ese momento.

Rakuen - No Holds Bard Concert
¿Qué hace aquí una manzana?

Mientras exploramos y resolvemos puzles para cumplir nuestras misiones, empatizaremos cada vez más con el protagonista del videojuego. Obviamente, si este juego nos habla de historias, nuestro protagonista también tiene la suya y nos muestra algo de lo más humano: el miedo y la incertidumbre. Nuestro trabajo en este sentido no será vencer al miedo, será aceptarlo como lo que es: parte de nosotros mismos.

Si con las imágenes, banda sonora y mis comentarios de la historia aún no os habéis enamorado del videojuego: hay más. Quiero hacer mención especial a las referencias a la cultura japonesa (no podía ser de otra forma) que encontraremos mientras jugamos. La propia Laura cuenta cómo el festival al que acudiremos en el juego está basado en festivales de diferentes ciudades de Japón a los que acudió en su infancia. También nos habla de cómo recuerda que había una bebida con una canica en su interior y que un compañero de colegio le contó que había una forma secreta de sacar la canica (esta historia os sonará de algo si jugáis). Desde nuestra armadura de papel, hasta la mitología que vemos en el juego, la comida o el día a día en ciudades de Japón… a lo largo de nuestra aventura podréis encontrar cantidad de referencias.

Comentaba al inicio del artículo que no sabía cómo empezar a reseñar Rakuen y, la verdad, tampoco sé cómo terminar esta reseña sin ponerme personal. Veréis, a lo largo del juego es muy probable que sintáis que más de una historia os toca de cerca. Como he dicho, están tratadas con tanto mimo que diría que vais a apreciar acabar cada historia.

En mi caso, aunque me he sentido cerca de más de un personaje, tengo que decir que he vivido desde mis ocho o nueve años muy cerca de hospitales y con el miedo de que una persona muy querida (mi padre) se marchase. Una marcha que sabía desde esa edad que sería inevitable y para la que nos dedicamos a prepararnos en la familia. Cuando aún yo no entendía muy bien qué pasaba, sabía que mi padre podría marcharse en algún momento, eso sí: aún disfruté con él 14 años más. A lo largo del juego he podido sentirme identificada con esa sensación de aceptación y temor, alegría y tristeza que éste pretende transmitir. Un equilibrio difícil, pero muy real en el que yo he vivido la mayor parte de mi vida hasta que tuve que despedirme.

A través de Rakuen no solo he revivido esas sensaciones, también he recordado algunos momentos en los que mi padre ya no era mi padre y me miraba sin reconocer del todo qué era lo que tenía a su alrededor.

Qué triste, pensaréis.

No. Lo que me ha gustado de Rakuen es, precisamente, la sonrisa al descubrir el final de la historia de Kisaburo (no voy a dar más detalles porque no quiero hacer spoilers). Laura Shigihara me ha devuelto a todo eso que viví, pero esta vez de la forma más tierna y comprensiva que nadie podría haber hecho. Me ha hecho volver a ser una niña descubriendo lo bueno y malo del mundo contando con ese equilibrio de alegrías y tristezas que encontramos en los pasillos de un hospital. Y por eso no puedo más que darle las gracias.

El juego podéis encontrarlo en Steam, y creedme, 9.99€ (19.98€ si queréis tener también la banda sonora, cosa que recomiendo) es un precio más que aceptable para esta maravilla.

Gracias a Laura Shigihara por este viaje y por la clave de juego que nos ha proporcionado para el análisis. Todas las imágenes del articulo han sido extraídas del presskit del juego.

Rakuen - Mom the Zeirishi
I’ll be alright

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