Mira quién baila, PSP Edition

Mira quién baila, PSP Edition

A principios de 2005 tuve la fortuna de que me regalasen un PSP. De entre la cantidad de juegos que tuve la suerte de tener en mi estantería, había dos que me hacían pasar bastantes noches en vela bajo las sábanas intentando conseguir el máximo nivel rapper en mi historial, para la noche del sábado llevarme el juguete al bar y echarnos unas partidas pasándolo de unas manos a otras.

Hoy vengo a hablaros de B-boy, un juego de break dance, con una banda sonora impecable incluso para los más entendidos en esta cultura, con 40 bailarines reales y un montón de contenido desbloqueable, por lo que se puede considerar que Freestyle Games hizo un buen juego que nos podía dar horas y horas de entretenimiento. Este estudio os puede sonar también de juegos como DJ Hero o Guitar Hero, y por la noticia que saltó a principios de 2017 en la que nos explicaban que Ubisoft se había hecho con sus derechos y esta pasó a llamarse Ubisoft Leamington.

La campaña de publicidad para su lanzamiento llamó mucho la atención porque en ella aparecieron reconocidos b-boys como Crazy Legs o Lilou, imágenes de cómo captaron los movimientos de los bailarines para que las animaciones fueran más realistas y escenarios que sirvieron de inspiración para los del juego. Todo esto, sumado a la banda sonora, en la que encontraremos canciones de la gran Nina Simone, las Jackson Sisters, James Brown, The Beatnuts o The Black-Eyed Peas, entre otros; y a la tipografía estilo tag, hicieron que gente interesada en el mundo del hip hop se acabase por interesar por el mundo del videojuego.

Nada más iniciar el juego nos encontramos con dos modos: Vive la vida y B-boy Jam. Al entrar en el primer modo, y después de configurar el aspecto de nuestro personaje, nos encontrábamos en una especie de estudio que disponía de diferentes áreas: una zona más tipo oficina, otra donde se encontraba la tabla de mezclas y un par de sofás donde consultar tu libro de movimientos, la zona de entrenamiento, y el vestidor donde personalizar a tu personaje a tu gusto tantas veces quisieras.

bboy tutorial

En la oficina podíamos acceder a un portátil con correo electrónico en el que otros bailarines te daban consejos, te ofrecían vídeos que te ayudaban con los movimientos o con cómo personalizar tu aspecto. En este caso haré un inciso y es que algo que me gustaba era que podías escoger ser una chica sin sexualizar tu apariencia, como solemos normalizar en el mundo del hip hop. Hacer los tutoriales era casi algo obligado porque si no te hacías con los controles era imposible acertar con todos los movimientos.

Al consultar el libro de movimientos entrabas en un menú que se asemejaba a las hojas de una libreta, en la que daba la sensación de que te habías hecho la chuleta de los movimientos, con clasificaciones y dibujos, para poder refrescarte la memoria cada vez que te hiciese falta y en la que tenías un espacio limitado para poder incluir nuevos movimientos.

La zona de entrenamiento era muy útil, no solo para practicar pasos de forma aleatoria sino para cogerle el pulso al juego y poder ser capaz de retener los nombres de los movimientos para ejecutarlos de forma correcta y realizar combos cada vez más impresionantes para recibir más estrellas e insignias durante tu turno. Mientras bailabas, a tus pies aparecía como un círculo luminoso, y si hacías algún paso estático, encima de tu cabeza aparecía una línea de equilibrio, que tenía lo suyo para mantenerla en buen rango, no caer en la tarima y fallar estrepitosamente para que tu contrincante te llamase manta.

bboy equilibrio

Conforme ganabas duelos ibas desbloqueando movimientos  y cada dos por tres encontrabas en tu buzón correos con desafíos, por lo que no te iban a faltar nunca movimientos que anotar en tu libro. En definitiva, algo así como el modo historia donde ibas avanzando y consiguiendo logros para ser alguien en el mundo del break dance.

En el modo B-boy Jam, que no era más que el modo arcade con otro nombre, encontrábamos diferentes tipos de batalla: dominación, ronda por ronda, showcase, círculo abierto, práctica o superviviente. Todos ellos con diferentes objetivos: tener la puntuación suficiente para que no te echasen del círculo, muerte súbita por ronda o conseguir medallas en un 1 contra 1 o 2 contra 2. En este último, el showcase, una vez escogías personaje y escenario podías personalizar la batalla al completo con parámetros como ritmo o creatividad, entre otros.

En resumidas cuentas, un juego al que hoy en día aún se le pueden echar un montón de horas, que si te gusta la cultura hip hop te va a encantar, aunque a nivel gráfico ha envejecido regular, y que si te va la competitividad y los retos no puedes perdértelo si es que no llegaste a conocerlo en su momento.

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Chi Skywalker
Chi Skywalker

Pelirroja mestiza, hija de la isla del oso, amante de la fuerza y basura rebelde. Juego, escribo y leo cuando me da la vida.

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