Título alternativo: Los Sims 4 Stardew Valley Edition

Análisis de Los Sims 4 Vida Ecológica y Vida en el Pueblo

Análisis de Los Sims 4 Vida Ecológica y Vida en el Pueblo

Hola, soy yo, la loca de los juegos de campo y simuladores. Me recordaréis de anteriores entregas como Stardew Valley: Granjeras, Pueblerinos y Viceversa, Volviendo a Stardew Valley, Lugares a los que Regresar y otras tontadas. Una vez más, voy a la carga con los pueblos, esta vez con Los Sims 4 Vida Ecológica y Los Sims 4 Vida en el Pueblo.
En esta ocasión, mi crisis anual de jugar a Los Sims ha venido de la mano del anuncio del E3 de EA a principios de verano, donde se presentó la nueva expansión de Los Sims 4. Esta expansión lleva por título Vida en el Pueblo, y ahí fue donde me tiraron al pozo.

En el tráiler se me hizo la boca agua. Tenías gallinas, vacas, una feria del pueblo y una estética cottage-core que parecía hecha exclusivamente para mí. Y ahí que fui, a hacer una pre-compra y todo… o eso creía.
Así en resumen, me compré la expansión que no era. Compré la expansión Vida Ecológica en lugar de la de Vida en el Pueblo. Y lo peor es que no me di cuenta hasta que llevaba una semana jugando. Pero por suerte, pude adquirir Vida en el Pueblo también. Y aquí es cuando se viene la review de las dos.

Imagina ser hippie

Los Sims 4 Vida en el Pueblo nos traslada a Villagallina de la Bolsona, un pueblecito que consiste en un casco urbano pequeñito, una zona residencial y un bosque en las montañas. La gente que habita en Villagallina es claramente distinguible por sus ropas campestres y sus casas con huerto y gallineros, lo que evidentemente pega con la temática de esta expansión.

Normalmente no soy muy fan de poner a mis sims a vivir en casas preconstruidas, porque me gusta crear mi propio hogar (a quién no le va a gustar hacer eso en Los Sims, por otro lado), pero la verdad es que las casas de la villa son bonitas con ganas, y no me ha importado meter a mi familia en una de esas. Villagallina se caracteriza por tener una paleta de colores suaves, que acompañan a la perfección ese concepto ideal de, bueno, vida en el campo (¿lo pilláis?).

Mi aventura en la villa comenzó con una jovenzuela sim que se muda a la villa después de haber estudiado en la gran ciudad para convertirse en ingeniera civil. Esta profesión, por cierto, se introdujo a través de la expansión Vida Ecológica, que se centra más en la vida comunitaria, ecologismo y protección del medio ambiente. Mi ingeniera se fue a vivir a una casita modesta en Finchwick, el barrio principal de la villa. Para mi sorpresa, hasta esta casita pequeña tenía espacio para colocar un gallinero, y ahí fui con mis gallinas y mi huerto.

El día solo tiene 24 horas

Desde que salió el juego base de Los Sims 4 en 2014, solo he comprado tres de las expansiones y una de ellas, como digo más arriba, por error. Compré el año pasado Y El Reino de la Magia por curiosidad durante los primeros días de la pandemia, la cual ofrece cosas nuevas, pero no expande tanto el juego en sí. En cambio, con Vida Ecológica y Vida en el Pueblo, siento que a mi pobre sim le faltan horas en el día para vivir. Entre su trabajo diario como ingeniera, el cuidado de animales (por cada gallinero puedes tener ocho gallinas y por cada establo una llama o vaca), cuidar de su huerto y atender a sus necesidades básicas y relaciones sociales, mi pobre muchacha se va a dormir cansadísima y con mil cosas pendientes para el día siguiente.

Es la mirada de una mujer que no tiene tiempo para sus gallinas

Estas dos expansiones tienen tantísimas novedades que no me puedo molestar en enumerarlas, y tengo que confesar que a veces me podía llegar a sentir un poco saturada. Soy una persona que, cuando juega a videojuegos, tiene que hacerlo todo. Coger todos los objetos, hacer todas las misiones secundarias, encontrar todos los Easter eggs… Y he de reconocer que con estas expansiones me está costando lo suyo. Mi sim tiene necesidades básicas, aspiraciones en la vida, tiene que ascender en el trabajo, votar las propuestas comunitarias (y adquirir capacidad de voto a través de acciones e interacciones), reciclar, cuidar del huerto y de los animalillos, subir de nivel sus habilidades… Y le tiene que sobrar tiempo para conocer a los vecinos, por supuesto. No llega al punto de no querer seguir jugando por estar sobresaturada, pero hay tantísimas posibilidades que una persona enferma de completar todo como yo no sabe ni cómo coger el juego.

Pero aun así, hay algo adictivo en intentar hacerlo todo (voz en lo profundo de mi cabeza: Cris, estás haciendo esto para evadirte de tu vida real, relájate), y me lo intento tomar como un reto que hace que la experiencia sea más memorable, y que las expansiones sean un producto que merece la pena comprar. 

Animalillos, animalillos everywhere

Con Vida en el Pueblo, la experiencia con los animales toma una nueva perspectiva. Ya existe la expansión de Perros y Gatos para Los Sims 4, que evidentemente se centra más en los animales domésticos de interior, pero con Vida en el Pueblo la cosa cambia.

La mayoría de los animales que vamos a encontrar en Villagallina serán salvajes. Aparte de las vacas, llamas y gallinas que podremos criar en nuestro dulce hogar, tendremos la posibilidad de encontrar de forma aleatoria zorros, conejos y pájaros. Por defecto, todos los solares de Villagallina tendrán el desafío de “Zorros Salvajes”, lo que significa que aparecerán zorros que entrarán a donde les dé la gana y cogerán lo que se les venga en gana también. Tienen afinidad por los huevos y las gallinas, ¡así que hay que proteger el gallinero como se pueda! 

Pero tener zorros deambulando no tiene por qué ser algo negativo, ya que los sims pueden interactuar con los nuevos animales salvajes y forjar una amistad con ellos. Si tu sim se lleva bien con los animales salvajes, estos le ayudarán con los cultivos, le traerán regalos, y hasta dejarán que tu sim les ponga ropa.

Esta nueva faceta del juego, junto a otros extras que ofrece la expansión Vida Ecológica, hicieron para mi un combo perfecto de reciclaje y medio ambiente y vida natural. 

Antes todo esto era campo… contaminado

Vida Ecológica viene también con una nueva localización, Evergreen Harbor. Dividido en tres barriadas, en las que visualmente se ve el impacto medioambiental según los hábitos de vida de sus habitantes. Aunque no exploré demasiado la ciudad nueva que ofrece este pack, sí que pude ver sus novedades en Villagallina mientras jugaba a ser granjera.

Una de las novedades de este pack que más me ha gustado ha sido la de las votaciones comunitarias. Cada sim tiene derecho a votar todas las semanas sobre qué plan comunitario aprobar. Dependiendo de cuánta influencia tenga tu sim, tendrá más votos o menos. La influencia se consigue hablando con gente, reciclando, y básicamente haciendo cosas por la comunidad (reduciendo gastos, restaurando muebles, etc., etc.). 

Dentro del solar donde viva tu sim, puedes instalar diversas máquinas para ayudar a bajar el gasto energético y reducir las emisiones contaminantes, haciendo que la huella ecológica de tu barrio pase a ser verde. Paneles solares, molinos eólicos o máquinas de reciclaje son algunos de esos objetos que puedes comprar para mejorar el medio ambiente.

Y, como he mencionado antes, para mí es un concepto que casa muy bien con la expansión de Vida en el Pueblo. Por un lado, tienes la vida natural que ofrece el autoabastecimiento del cultivo y los animales domésticos, y por otro lado también tienes la autosuficiencia que ofrecen estas máquinas que ayudan a cuidar el medio ambiente, haciendo la partida el sueño de cualquier afiliado de Greenpeace.

¡¡No, por favor!! Llévame a mí en lugar de a mi gallina

Pero (y sí, hay un pero), tengo que decir que encontré extremadamente frustrante conseguir que todo fuera como la seda. Como en la vida real, es extremadamente difícil causar un impacto positivo en el medio ambiente pero increíblemente fácil crear uno negativo. Tenía mis paneles solares, mi compost, mi agua de lluvia reciclada… y aun así la huella medioambiental de mi barrio pasó de un poquito verde a gris a las pocas semanas de mudarme. Me resultaba difícil ver cuál era la causa, y me volvía loca intentando averiguar en qué otras formas podía reducir ese efecto negativo. Esto, junto a que cuidar de los animales y el huerto ocupa muchísimo tiempo de mi pobre sim, no hizo la experiencia tan agradable como la tenía pensada en papel. 

Visionando mi futuro

A fin de cuentas, el objetivo de Los Sims es imaginar una vida siendo quien quieras haciendo lo que quieras. Ya sea siendo alguien famoso, o jugando a ser Dios mientras torturas a los habitantes de tu casa quitando las escaleras de la piscina, la gente que juega a este juego busca evadirse a una vida en la que todo está bajo su control. Y, la verdad, al descubrir estas dos expansiones y después de pasar un tiempo considerable explorándolas, no me importaría que mi futuro (próximo o no) estuviera lleno de vacas, cultivos con los que autoabastecerme y con una casa que tuviera paneles solares.

Esta capacidad de Los Sims de crear tus propios universos alternativos, y donde sorprendentemente ha habido siempre mucha diversidad en temas de elecciones culturales, sexuales o de estilos de vida, es una de las mejores características del juego. Porque en una industria donde estamos tan hechas a la idea de que tienes que ser x personaje (normalmente representándote entre cero y nada), está bien poder elegir un mundo donde tú eres quien te dé la gana.

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akusokozan
akusokozan @crisiscrisis_

Reina de la procastinación. Juego a cosas, escribo de cosas y leo sobre cosas. The Witcher 3 me absorbió el alma y desde entonces no he sido la misma.

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