Gran grupo, pequeño teclado (?)

[Review] Teclado gaming mecánico Kreator de Krom

[Review] Teclado gaming mecánico Kreator de Krom

De un tiempo a esta parte me he dado cuenta de que tengo por costumbre poner el teclado en diagonal cuando juego. Al principio creía que podía ser una cuestión de comodidad para las muñecas, pero no parece ser el caso, ya que apenas cambia su postura. Incluso cambio entre la posición horizontal y diagonal cuando las sesiones de juego son largas. Es por eso que cuando vi el Kreator de Krom me vino a la cabeza la posibilidad de que fuera por una cuestión de espacio.

No es que mi escritorio sea pequeño ni mucho menos. De hecho, puedo apartar el teclado sin ningún problema y utilizar el hueco creado para estudiar, escribir, hacer manualidades o incluso comer. Sin embargo, a la hora de jugar podría decirse que me sobran teclas. Es más, mi teclado actual, el Khybrid de Krom, cuenta con unos marcados espacios que crean tres zonas, por decirlo de alguna manera. La zona de más uso, con sus números, letras, símbolos, F1 a F12, control, mayúsculas, etc.; las flechas de dirección y teclas de impresión de pantalla, suprimir, etc.; y el teclado numérico. Y podría decirse que a la hora de jugar todo lo que pase del F12, borrar, enter, mayúsculas y control derecho, ocupa espacio de más.

Y es aquí donde entra en juego el teclado Kreator de Krom. ¿Por qué? Porque su diseño ofrece un formato 60% que pretende revolucionar el mercado. Y es que mi problema es puramente funcional, es decir, se trata de una molestia mínima a la hora de jugar. Pero la realidad es que no son pocas las personas que cuentan con un espacio chiquitín para vivir y este tipo de periféricos pueden ser la solución a sus problemas de escritorio. De hecho, yo misma cuando tengo que ocupar mi pequeña habitación de adolescencia, en visitas familiares a las que me acompaña el trabajo (y el ordenador), echo de menos mi mesa habitual. Y es que la vida no es igual sin dos pantallas o un lugar donde dejar el teclado cuando no lo vamos a utilizar. Pero vayamos por partes.

Krom forma parte de ese conjunto de marcas que pretende reducir el impacto medioambiental en lo que a empaquetado de productos se refiere. Por tanto, nos encontraremos con una caja con los colores de la marca adaptada al tamaño del contenido, donde se aprovecha el espacio al máximo, sin plásticos o cartones innecesarios. Sin comprometer la seguridad del teclado, que viene debidamente envuelto. Se incluyen también tanto la garantía y recomendaciones de seguridad como el manual de usuario. Importante este último dado que incluye los atajos de teclado disponibles.

Khybrid y Kreator de Krom

Al reducirse el número de teclas se hace necesario readaptar sus funciones a nuevas combinaciones. Algo que no resultará complicado, tanto por las marcas visuales que muestra el Kreator como por la sencillez de comandos, que se reducen al uso “comodín” de la tecla Fn. Lo que sí puede costarnos un poco más es adaptarnos al tamaño compacto del teclado, provocando que cometamos errores al principio. Especialmente seleccionando y reescribiendo texto si solemos escribir a gran velocidad.

Cabe decir que no son pocas las cosas que llaman la atención en la primera toma de contacto. Por un lado está, por supuesto, lo pequeño que resulta en comparación con otros teclados del mercado, incluso de Krom. Pero no tardaremos en comprobar que, a pesar de ello, resulta algo pesado. No tanto como para resultar tosco en su manejo, pero sí lo suficiente como para ofrecer robustez y asegurarnos de que se mantendrá estable en todo momento.

Tampoco pasará desapercibida la independencia del cable. Lejos de tratarse de un teclado inalámbrico, el Kreator ofrece la posibilidad de desconectar su USB-C para guardarlo en cualquier espacio sin problema. Como digo, ello no significa que podamos utilizarlo de forma inalámbrica, ya que esa es la cualidad del Kyara de Krom, gemelo de éste. Este cable USB-C a USB-A mide 1’5 m, pero es más que suficiente para una configuración de torre bajo la mesa. Lo que sí se echa en falta es el revestimiento de tipo cordón que encontramos en otros productos de la marca.

Finalizando con los detalles que llaman la atención está el sonido de las teclas. Estamos ante un teclado mecánico con switches lubricados “hot swap”. Lo que significa, por un lado, que no escucharemos el estridente sonido de un teclado mecánico al uso, sino una sonoridad diluida, reducida, aunque igualmente agradable. Y ello sin perder velocidad de movimiento, ya que incluso notaremos un desplazamiento sutilmente más ágil y ligero al teclear. Por otro lado, los switches «hot swap» implican que podremos cambiarlos sin problema al final de su vida útil, aunque los repuestos no se incluyen en el empaquetado.

De igual modo, su función anti ghosting impedirá que nos topemos con bloqueos al pulsar varias teclas a la vez, algo que podría entorpecernos en videojuegos frenéticos. Y, como viene a ser habitual, dispondremos del modo gaming para inhabilitar la tecla de Windows durante nuestras sesiones de juego para evitar sustos. El Kreator de Krom también cuenta con Iluminación RGB que podremos modular desde el propio teclado, sin necesidad de un software. Así, podremos jugar con su intensidad, colores y movimiento para personalizarlo al gusto, desde un color estático hasta destacar la tecla pulsada. Pasando, claro está, por modos más o menos habituales como la cascada o la respiración.

Unboxing del Kreator de Krom

Es innegable que el Kreator de Krom ofrece todas las funcionalidades de un teclado al uso en un tamaño compacto ideal para personas con poco espacio. O para quienes tenemos la necesidad de viajar con nuestro ordenador. Además, es compatible tanto con Windows y Mac como con Android. Y aunque puede costar hacerse al formato reducido y el uso de algunas funciones, como refrescar una página o sacar una captura de pantalla, no tardaremos en hacernos a ello.

En un uso de oficina encontraremos agilidad y ligereza en el tecleo, traducido en velocidad de movimiento sin sentir las pulsaciones pesadas o toscas. Y en el ámbito de los videojuegos responde adecuadamente a nuestras necesidades, permitiéndonos sumergirnos en partidas frenéticas sin preocuparnos por el nuevo tamaño. De hecho, juraría que me ha afectado menos el cambio en este sentido que en la escritura de textos, debido a las teclas necesarias para cada actividad. Es más, ya que llevo un rato escribiendo, creo que va siendo hora de ponerlo a prueba de nuevo con algún videojuego, ¿a alguien le hacen unos zombis?

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Aonia Midnight
Aonia Midnight @AoniaMidnight

Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

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