Madre mía, los 90

Preview de Rugrats: Adventures in Gameland

Preview de Rugrats: Adventures in Gameland

En las conversaciones de nostalgia millennial no se suele tardar mucho en repasar aquellas series y películas que nos acompañaron durante muchos desayunos y meriendas. Incluso mañanas enteras en fines de semana y veranos. Así nos vienen recuerdos de la serie animada de Batman, Beetlejuice, La pajarería de Transilvania, Gargoyles, La banda del patio, Pokémon y muchísimas más. Y algunas, como Rugrats, aventuras en pañales, hasta nos hacen tararear su mítica canción. Canción que ahora os acompañará el resto del día, sorry not sorry. También recordaremos irremediablemente aquellos videojuegos de estas míticas series y puede que hasta nos entre el gusanillo de quitarle el polvo a uno. Pero para qué acabar estornudando, sin contar el lío de cables, pudiendo asomarnos por un juego nuevo que ha sabido mantener la esencia retro como es Rugrats: Adventures in Gameland.

Tan pronto como se anunció que este título iba a existir, pude sentir no sólo la nostalgia invadiendo mi cuerpo sino también una imperiosa necesidad de jugarlo cuanto antes. Y si bien lo que hemos visto en este fragmento de juego es más que suficiente para contentar a mi niña interior, debo admitir que me ha dejado con ganas de más. Pero vayamos por partes.

En esta pequeña demo, teníamos que escoger a uno de los cuatro protagonistas de la serie para recorrer dos zonas de la casa de la familia Pickles. Y como era de esperar, estos lugares están hechos para poner a prueba nuestras habilidades con las plataformas y utilizando un estilo de controles retro. En otras palabras, Rugrats: Adventures in Gameland nos hará sufrir un poquito, pero nada que no se supere a base de intentarlo.

Tal y como ocurría en algunos juegos de nuestra infancia, durante la demo no se podía guardar el progreso de la partida. Por lo que perder a todos los personajes suponía volver a empezar. Eso sí, antes de que esto pase, al consumir la vida del protagonista escogido, aparece automáticamente otro de los bebés, dándonos al menos tres oportunidades más para conseguirlo.

En el camino, además, hay objetos que nos facilitan la tarea, proporcionándonos vida, como es el caso del biberón, o una oportunidad extra, como con la galleta. Y es que no todos los enemigos que encontramos son fáciles de evitar o derrotar. O no siempre merece la pena hacerlo a riesgo de perder vida, ya que algunos no tardan en volver a aparecer. Por lo que a menudo la mejor estrategia es llegar a una zona determinada con tanta salud como sea posible.

Captura de pantalla de Rugrats: Adventures in Gameland. Cooperativo.

Podremos ver en todo momento tanto la vida como las galletas que tenemos. Y conforme avancemos en el nivel conseguiremos algún que otro biberón al derrotar enemigos. No siempre, para que no nos emocionemos, pero si vamos con la salud a tope, los biberones extra tampoco la aumentarán más. Por su parte, las galletas que consigamos con un personaje se mantendrán al cambiar a otro, algo que podemos hacer siempre que queramos desde el menú de pausa.

Cada protagonista cuenta con mayor o menor habilidad tanto en salto como en caída. Esto significa que podremos escoger un personaje u otro dependiendo de las necesidades del nivel o de la zona concreta que queramos superar. Estos cambios no alterarán la vida que le queda a cada bebé. Es decir, si dejamos a Tommy con una barra de vida, al volver a seleccionarlo será esto lo que tenga. Algo que podemos tener en cuenta al encontrar un biberón con un personaje que no lo necesita, por ejemplo.

Al tratarse de una demo, se asume que los fallos se pulirán de cara al lanzamiento. Sin embargo, no está de más mencionar que si bien al jugar dos personas, una manejará el teclado y otra conectará un mando, el cooperativo no funciona demasiado bien. Al utilizar un mando, éste mueve a ambos personajes simultáneamente, por lo que intentar jugar en este modo no ha resultado cómodo en absoluto.

Esto también se traslada al hecho de que inicialmente no permitía utilizar un mando para jugar en solitario, debiendo funcionar siempre con teclado. Y si bien los personajes pueden saltar y caer dando un culetazo, en ningún punto de esta versión se muestran los controles a utilizar. Algo curioso, teniendo en cuenta que el salto se encuentra en la tecla Z y el culetazo en la X, dos comandos que rara vez se asocian a estas acciones. Podéis imaginar cómo descubrí qué pulsar.

En cualquier caso, lo dicho, se trata de cosas que es bastante probable que no ocurran en la versión final del juego. Nada de lo que preocuparse. Lo que sí esperamos que se mantenga es el apartado audiovisual, donde encontramos opciones retro y actuales para disfrutar del juego a placer. Podremos escoger de forma independiente tanto en gráficos como en audio. Disponemos de audio HD y 8 bit, así como gráficos HD en pantalla completa o 4:3, 8 bit y 8 bit CRT, para todos los gustos. Si escogemos las opciones HD disfrutaremos de una experiencia fiel a la serie animada en todos los aspectos. Incluidas las pantallas que anuncian el nombre del nivel, que siguen la estética de aquellas que indicaban el capítulo que estábamos viendo.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Rugrats: Adventures in Gameland promete ser un regreso a la nostalgia tremendamente bien adaptado a la actualidad. Todo apunta a que está enfocado a su juego con mando, aunque espero que nos permitan modificar los controles en teclado de todos modos e introduzcan un mapa de controles. En cualquier caso, la forma en que nos ha llegado ha sido más que suficiente para alimentar las ganas de ver el resultado final.

En la demo, no hemos podido visualizar nada de historia o escuchar a los personajes, pero la premisa promete. Tommy, Chuckie, Lil y Phil imaginan estar en un videojuego de Reptar que han visto en un anuncio, algo que encaja perfectamente en las aventuras que vivían en nuestros televisores. Y este videojuego nos llevará por seis niveles, recolectando monedas y sobreviviendo a plataformas y enemigos para conseguir desbloquear una misteriosa puerta de Reptar.

Sin duda, la pequeña Aonia que pasó horas buscando la montaña de helado y viviendo todo tipo de aventuras en Rugrats: Search for Reptar está más que satisfecha. Y esta adulta que superó el miedo a los fantasmas de aquel juego, pero que todavía los recuerda, está deseando ver qué otros niveles nos esperan. Mientras tanto… ¿alguien sabe cómo quitarse una melodía de la cabeza?

Cómprame un café en ko-fi.com

Aonia Midnight
Aonia Midnight @AoniaMidnight

Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

No hay comentarios
Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.