Análisis de Akimbot

Análisis de Akimbot

No es ningún secreto que la saga de Ratchet and Clank es una de mis favoritas de los videojuegos. Así que, al descubrir la existencia de Akimbot, me lancé por él, porque nunca hay suficientes juegos mamarrachos de plataformeo y disparos.

Akimbot no se anda con preámbulos y ya la escena inicial nos caracteriza en un momento a nuestros protagonistas. Por un lado, tenemos a Shipset, un robot/dron, que lo único que le gusta más que hablar es el dinero. Por otro lado, tenemos a Exe, mercenario al que cobran por palabra y muy bueno en su trabajo, el cual consiste principalmente en disparar. Una pareja condenada a trabajar junta (sobre todo a pesar de Exe) para escapar de las garras de la mafia. ¿Por qué deben hacerlo? No nos queda claro, pero tampoco nos importa, pues no tardaremos en vernos envueltos en un conflicto de dimensiones galácticas. La típica salida de tranquis que empieza un viernes y termina el domingo en otra comunidad autónoma.

La trama, dentro de lo que podemos esperar, es una que apuesta por los giros y golpes de efecto para tenernos de un lado a otro en tensión, sin dejarnos un momento de pausa. La historia, como podíamos esperar, no deja de ser una excusa para hacernos visitar localizaciones, evitando que nos maten en el proceso. Justo lo que esperamos en esta clase de juegos, donde lo importante es el frenetismo y la acción, y sobre todo pasárnoslo bien. En esto último la experiencia me ha resultado un tanto irregular.

El principal escollo que le encuentro a Akimbot son sus fases de conducción. Sobre todo en las naves, el jugar con mando se vuelve casi imposible, incluso teniendo el apuntado automático (que funciona muy bien). Mis primeras horas fueron con mando y, aunque el control en los combates en tierra son fluidos, en la parte de vehículos, como he comentado, el manejo no resulta tan pulido y lo mejor es pasar a usar teclado y ratón. Tras una fase concreta lo tuve que hacer, y así continué el juego sin mayor dificultad.

En el resto de fases tenemos tiroteos en tierra y zonas de plataformeo y agilidad. Las primeras, tengo que confesar, me han resultado el aspecto más soso del juego, donde teníamos oleadas de enemigos que debíamos eliminar lo más rápido posible para sobrevivir. Mi principal problema aquí es que contamos con cuatro armas en total, pero a la hora de jugar, no se aprecian grandes diferencias entre ellas. Sí, el fusil tiene menos retroceso que el francotirador, que tiene un poco más de potencia que éste. Y el lanzacohetes se sobrecalienta más rápido que la ametralladora, pero a la hora de jugar no sentí apenas diferencias entre ellas. La forma de gestionar la munición no me ha convencido tampoco, teniendo que vigilar que el arma no se sobrecaliente y nos reduzca el número de disparos que podemos realizar. Esto nos obliga a cambiar, pero sigue sin darle la salsa que haga los combates memorables. Así, los tiroteos han sido el peaje a pagar para las fases de plataformeo.

Exe disparando a un enemigo al aire libre con edificios de fondo

El aspecto que más me ha gustado es éste, sobre todo por la fluidez de movimientos de Exe. En Akimbot contaremos con un salto doble y un dash que nos impulsará en tierra y aire. Manejarlos bien será clave para avanzar. Y la rapidez de nuestros reflejos en fases más avanzadas también. Tengo que confesar que iba por los escenarios saltando incluso cuando no era necesario porque tanto el sonido como la animación son muy satisfactorios. Además, estas fases son muy asequibles, salvo etapas más avanzadas, pero si queremos un desafío mayor, bastará con que nos fijemos bien y nos desviemos del camino para alcanzar los archivos secretos donde nos encontraremos saltos más complicados.

Algo digno de mención es que, entre tantos tiroteos y plataformas, hay una serie de minijuegos puntuales que nos aparecerán en determinados momentos de la aventura. Aparte de los minijuegos de hackeo, que guardan un equilibrio entre complejidad y no ser bloqueantes para quien juega, cada cierto tiempo nos encontraremos una fase única de ese nivel. La mayoría serán de conducción, pero tendremos peleas en 2D, o carreras con Shipset, que nos harán cambiar la dinámica en cada mundo. Incluso en estos, el juego se esfuerza en que cada nueva localización tenga una característica propia que no nos haga dormirnos en los laureles y apreciar los cambios.

El apartado sonoro del juego es algo que me ha llamado la atención, no tanto en su banda sonora, que suele quedar enmascarada por los disparos, sino en los efectos de sonido. Los sonidos de saltos, disparos, etc. son variados y distinguibles, lo que resulta muy satisfactorio. De hecho, serán clave para identificar a los bots con vida dispersos por los escenarios, suficientemente bien repartidos como para que no los echemos en falta. O al menos no mucho.

El único fallo en lo sonoro que encuentro a Akimbot es que no se encuentra doblado al castellano, aunque cuenta con una buena traducción y localización. Tener que pararnos a leer los subtítulos mientras evitamos que nos quiten nuestro último punto de vida da algo de rabia. Por suerte, si tenemos un poco de oído, podremos entender lo que dicen. Mención especial en cómo los actores de doblaje saben dar la suficiente personalidad y carisma a cada personaje y realizan unas actuaciones memorables.

En lo técnico, he podido probarlo sin problema en Steam Deck y cuenta con varias opciones para cambiar la calidad de la imagen, pero pocas opciones relativas a la accesibilidad, salvo el apuntado automático, el cambio de dificultad, o la inclusión de subtítulos. Por suerte, sí cuenta con múltiples opciones de subtítulos y, como he comentado, está traducido a nuestro idioma, con Pedro Bayarri Saura y Laura López Ortiz en los créditos.

Exe disparando a un enemigo en unas minas

Tiene un sistema de autoguardado, con minipuntos de control que aseguran nuestro progreso cada pocos minutos. Podremos retomar la partida desde el último guardado, o bien podremos seleccionar un punto de control para repetir una fase que nos haya gustado mucho, conseguir un logro o buscar los archivos perdidos.

Akimbot resulta un título entretenido si andamos faltos de juegos de humor con tiros y plataformas. Aunque las fases de vehículos acaban por hacerse bola, el resto de niveles, con especial mención a las plataformas, resultan lo suficientemente satisfactorias como para pasarlo por alto. Además, se nota el esfuerzo del estudio por ofrecer diferentes mecánicas que no nos permitan relajarnos en el juego ni un instante. Tendremos diversión para varias tardes sin ningún problema.

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Darkor_LF
Darkor_LF @darkor_LF

Difusora de la palabra de Pratchett a tiempo completo. Defensora de causas pérdidas e inútiles. Choconiños o barbarie. Hipster por necesidad. Tengo una pipa falsa. +50 en pedantería.

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