Mueve la mano italianamente
Análisis de Mario y Luigi: Conexión Fraternal
21/11/2024 | Meren Plath | No hay comentarios
Si hay algo que me gusta de los RPGs es la variedad de elementos y ataques que tenemos para hacer frente al enemigo, o cómo nos podemos perder por el mapa para no seguir la historia principal. Mario y Luigi: Conexión Fraternal ha hecho que explore cada rincón del juego mientras navegaba por su historia principal.
En este título viajaremos al reino de Concordia, que acaba de ser dividido en múltiples islas debido a un cataclismo. Mario y Luigi llegarán de improviso a este continente, y junto a Conetta y otros personajes de este mundo, además de viejos amigos, deberán reconectar las islas al Conectárbol, descubrir qué ha causado este desastre y restaurar el orden. Para ello, recorreremos todas las islas separadas mientras volvemos a dar luz a sus faros y nos enfrentaremos por turnos a una gran cantidad de enemigos que buscan causar el caos.
Mario y Luigi: Conexión Fraternal nos ofrece un título muy amplio con una historia a la que le esperan algunos giros de guión y con un gameplay muy variado a lo largo de sus más de 40 horas de juego. Estamos ante un RPG al que le vamos a dedicar horas si queremos sacar absolutamente todo lo que tiene, y que nos permitirá elegir cómo queremos enfocar el combate —si usamos más ataques tradicionales o especiales—, que es una de las partes troncales de este juego. Además de ser por turnos, los hermanos irán desbloqueando diferentes maneras de atacar en pareja, porque esta es precisamente una de las ideas centrales del juego. Podremos dar martillazos o saltar encima de los enemigos, además de desatar un ataque especial con diferentes efectos. Sin embargo, tendremos que atajar cada combate de una manera distinta y fijarnos bien en cada enemigo, ya que no todos pueden recibir un zapatazo en la cabeza o el martillo no les alcanzará. Las pistas visuales que nos dan desde un primer momento nos harán pillar enseguida la manera que tendremos de luchar en cada encuentro.
Todas estas peleas son muy dinámicas, ya que para atacar o defendernos no tendremos que pulsar simplemente un botón, sino que tendremos que seguir una secuencia. Tendremos combinaciones sencillas de botones que se nos quedarán clavadas desde el principio y algunas un poco más complejas y en las que tendremos que medir muy bien los tiempos y el ritmo. Es una de las cosas a las que no les he terminado de pillar el truco, y creo que podría estar mejor implementada, porque llega a ser frustrante en algunos momentos.

Al ser un mundo centrado en la electricidad y todo lo que tiene que ver con ella, en Mario y Luigi: Conexión Fraternal se ha implementado una mecánica muy curiosa, las clavijas. Son adaptadores de red —como los que tenemos en nuestra casa— que podremos colocar en una regleta y que nos facilitarán el combate. Tendremos acciones ofensivas y defensivas, destinadas a que nuestros protagonistas tengan un poco más de ventaja en cada pelea, pero también de bonificación, como conseguir más monedas o que haya más posibilidades de que un enemigo deje caer un objeto al ser derrotado. Tener un amplio arsenal de clavijas también hará que podamos configurar nuestro estilo de combate, y creo que es uno de los aspectos que más versatilidad ofrece.
Evidentemente, al ser este juego un RPG nuestros protagonistas podrán elegir qué ropa y complementos llevar, y qué características potenciar al subir de nivel. Aunque solo tengamos en un principio tres ranuras para elegir equipo —peto, zapatos y martillo— y una o dos para los accesorios —se puede ampliar al subir de rango—, podemos orientar qué tipo de personaje queremos que sean, si más ofensivos o defensivos.
Al subir de nivel, aumentarán todas las características de cada personaje en un porcentaje determinado. Pero además, al subir de rango —algo que ocurre cada varios niveles— podremos elegir entre una serie de bonificaciones, como mejorar la velocidad, los accesorios que pueden llevar o subir con cada nivel una de las características. Esto también permite que cada persona pueda jugar como prefiera y con el estilo que más se adapte a sus preferencias.
Otro de los puntos importantes del gameplay de Mario y Luigi: Conexión Fraternal es que manejaremos a ambos personajes a la vez en la pantalla del mundo. Aunque Mario lidera a los dos hermanos, podemos hacer que Luigi salte o golpee con el martillo usando el botón B e Y respectivamente, mientras que si queremos usar esas acciones con Mario serán A y X. La aparente simpleza de estos controles es una muestra del buen diseño del juego. También podremos mandar a Luigi a realizar una tarea concreta pulsando el botón L del mando, algo que nos servirá mucho para resolver puzles y acertijos a lo largo y ancho del mapa. También podemos usar acciones tándem, donde los hermanos se unirán para formar objetos o adquirir poderes. Esto hará que podamos alcanzar zonas donde antes no habíamos llegado, o desbloquear nuevos caminos, o incluso avanzar por terrenos difíciles. Este es fácilmente uno de los apartados que más me ha gustado del juego por la versatilidad que ofrece y por su creatividad. Me ha gustado volver a zonas que antes eran inaccesibles y probar las acciones para conseguir unas monedas más, un tesoro o una misión oculta.

Además, Luigi adquiere un papel fundamental e importante en Mario y Luigi: Conexión Fraternal, y es que será el que proporcione ideas para avanzar en la historia o planes y ventajas para poder derrotar a los jefes de cada faro. Mientras que lo primero ocurre de manera automática mientras exploramos una isla, en las peleas aparecerá una caja que tendremos que golpear —llamada “idea de Luigi”— para que la ejecute. Puede hacerlo en solitario o en colaboración con Mario, pero usarlas es imprescindible para poder acabar con los jefes.
Durante sus aventuras, nuestros protagonistas se desplazarán mediante barco —la isla Nao— a las diferentes islas esparcidas por todo el continente. Hay cinco mares, cada uno con un número determinado de islas y corrientes. Tendremos que explorar estas últimas para encontrar cada territorio. Además, en cada mar tendremos islotes —donde podremos conseguir tesoros o misiones secundarias—, peñones y un gran faro, que nos abrirá una corriente a cada nuevo mar. En este sentido, es un juego bastante lineal y que nos lleva mucho de la mano, ya que los momentos de explorar se reducen a las misiones secundarias. Sí que podremos tomar decisiones que nos llevarán por caminos distintos en determinados puntos de la historia principal, pero acabaremos llegando siempre al mismo momento. Las historias secundarias, eso sí, ayudarán a quitar un poco esta linealidad, y nos harán también prestar atención, ya que algunas de ellas se perderán si no las hacemos antes de avanzar en ciertos puntos de la historia principal. Muchas de ellas son encargos pero combinan muy bien con todo lo que está ocurriendo en Concordia. Sin embargo, creo que la historia, especialmente en la recta final del juego, está muy estirada y la repetición de ciertas misiones hace que se vuelva algo tediosa. Es una de las cuestiones que menos me han gustado, lamentablemente.
Como punto muy positivo, el uso del barco y las corrientes en Mario y Luigi: Conexión Fraternal me ha recordado mucho a The Legend of Zelda: The Wind Waker y The Legend of Zelda: Phantom Hourglass. Sin haber sido a propósito, funciona como una suerte de homenaje a estos dos títulos de una saga emblemática de Nintendo, y que además funciona muy bien. Podremos elegir entre navegar lentamente o poner el turbo, que se desbloquea en un determinado punto de la historia principal. Una adición excelente que nos ahorrará tiempo si queremos ir de un mar a otro.

La traducción es brillante, cuidada y con una localización perfecta. Estamos ante un título lleno de chistes y juegos de palabras que me han arrancado más de una carcajada a lo largo de mi paseo por Concordia. Una localización que está totalmente acreditada, y que sin duda, pone un broche de oro a una aventura extensa en todas sus vertientes.
Mario y Luigi: Conexión Fraternal es uno de los juegos más ambiciosos dentro de esta saga de RPGs donde se aprovechan totalmente las funciones de la Nintendo Switch. Tanto el diseño de los controles como del gameplay, así como el ágil combate por turnos y su amplísimo mapa hacen que estemos ante un juego muy completo que nos va a dar muchas horas de diversión, aunque tenga algunos detalles que pulir. Un título que nos presenta constantemente, y siempre de manera frontal, la filosofía de “la unión hace la fuerza”. A lo largo de estas más de cuarenta horas de juego Mario, Luigi y el resto de personajes nos dan una lección sobre la importancia de la colaboración y de cómo esta puede frenar el individualismo y el egoísmo.
be gay do crime take a nap. soy arándano de Animal Crossing. CEO de las Movidas Nucleares™, testeadora, presento el pugcast, doy mazo la chapa.

