Análisis de Maliki: Poison of the Past

Análisis de Maliki: Poison of the Past

Me gusta encontrar juegos que hacen clic conmigo, ya sea en tema historia, gráficos, narrativa o jugabilidad. Un simple vistazo me basta para saber que encajarán con mis gustos, y en pocas ocasiones he fallado. Maliki: Poison of the Past me entró por los ojos por su estilo gráfico, pero ha acabado de enamorarme por la historia y los personajes que tiene dentro.

Este título nos pone en la piel de Sand, una chica que acaba siendo arrastrada a luchar contra Veneno, un poderoso ser que puede manipular el espacio-tiempo y alterar la historia. Contará con la ayuda de Fang, Becky y Fenimale, además de Maliki, para luchar contra esta amenaza en diferentes épocas, mientras averiguan el origen de Veneno y sus planes. 

Maliki: Poison of the Past combina exploración con combates por turnos en un RPG simple pero simpático y fácil de entender. Iremos viajando por diferentes épocas, enfrentándonos a criaturas colonizadas por Veneno, mientras arreglamos los desaguisados de nuestro némesis. Tendremos que resolver puzles para poder acceder a algunas zonas, además de hacer pequeñas misiones de búsqueda de objetos y entregarlos a otros personajes. Además, entre misiones, estaremos en la Hacienda, un pequeño lugar escondido del influjo de Veneno donde el tiempo fluye de manera distinta. Esta zona estará muy delimitada al principio, pero según vayamos eliminando a jefes finales iremos consiguiendo soplos de vida, que nos permitirán desbloquear más áreas de la finca cuando los depositemos en el Árbol de las Mil Raíces, la razón de ser de este lugar y lo que debemos de proteger de Veneno. Además, tendremos lugares designados para plantar ciertos alimentos, que posteriormente podremos cocinar para obtener beneficios en cada combate. 

Captura de Maliki: Poison of the Past después de terminar un combate, donde aparecen Sand y Fang subiendo de nivel, con las características aumentadas

La Hacienda nos ofrece también la posibilidad de ofrecer a este árbol naturones, una suerte de moneda que dejan los cultivos y los enemigos, y que podremos encontrar en algunas zonas a las que viajaremos. Con cada ofrenda completada, desbloquearemos nuevas zonas de la Hacienda para explorar y cultivar. Las semillas las encontraremos en estas áreas o bien en las épocas a las que viajemos. Además, podremos conversar con el resto de personajes para que nos cuenten más sobre lo que ha ocurrido o para mejorar nuestros accesorios y módulos de combate.

Precisamente en el combate se encuentra uno de los puntos fuertes de Maliki: Poison of the Past. Tendremos que enfrentarnos por turnos a diferentes enemigos, mini-jefes y jefes finales. Cada uno tendrá sus trucos y no nos lo pondrá fácil, pero para ello podremos manejar la línea temporal en la que se desarrolla el combate para poner las cosas a nuestro favor. Esto consume los cronopuntos, un elemento que se recarga en cada turno, aunque muy lentamente, pero al que podremos dar un empujoncito si usamos la opción de concentración en el turno de un personaje. Saber manejar las habilidades de la línea temporal es fundamental para enfrentarnos a algunos jefes o mini-jefes. Cada personaje contará también con habilidades distintas, de cuatro tipos diferentes, a los que cada enemigo tendrá una debilidad o resistencia. Recordar las debilidades y planificar los ataques nos dará la victoria. 

Además de combatir y cultivar, podremos completar ciertas misiones secundarias una vez que hayamos liberado cada zona temporal de Veneno. Muchas de ellas son simplemente ir intercambiando objetos de una persona a otra hasta que lleguemos al final de la cadena, mientras que en otras nos esperará un poderoso enemigo. Si le vencemos, obtendremos una jugosa recompensa que nos ayudará en futuros enfrentamientos. El backtracking no es necesario pero es recomendable, sobre todo si buscamos completar los logros y las misiones secundarias.

Captura de Maliki: Poison of the Past donde se ve a las cuatro protagonistas enfrentarase a una serpiente colonizada por el veneno

Sin embargo, a partir de la mitad de Maliki: Poison of the Past, me he encontrado con muchas dificultades para avanzar en según qué combates, y me ha requerido más de cuatro o cinco intentos poder pasármelos. El equilibrio que aparece al principio se desestabiliza, creando situaciones donde solo podemos ver al equipo morir, sin que podamos hacer nada. Enemigos que acumulan turnos de ataque, potenciación y curación y que hacen muy frustrante avanzar. Ni siquiera subiendo de nivel y grindeando conseguimos el poder suficiente para vencerlos. Es uno de los aspectos que más me ha frustrado a la hora de jugar. 

Una de las cosas que mejor hace Maliki: Poison of the Past es su estilo gráfico. Me ha recordado mucho al que vimos en el remake de The Legend of Zelda: Link’s Awakening, de muñecos cabezones de cuerpos pequeños, y escenarios que parecen diorama. El diseño de todos los personajes es impecable, y cada uno de ellos tiene muchísima personalidad, añadiendo más profundidad a toda la historia y mundo alrededor de Sand, Maliki y el resto del grupo. También destaca su estupendo guión, lleno de giros y tramas que nos mantendrán frente a la pantalla. Trata de manera hábil temas que están muy de actualidad, siempre mezclando la seriedad con un toque de comedia. Este juego está disponible en inglés, francés, español y portugués de Brasil, y se nota que el trabajo de localización y traducción está hecho por personas y no de manera automática, pero lamentablemente no aparecen acreditados. 

Captura de pantalla de Maliki: Poison of the Past donde aparecen las cuatro protagonistas dentro de un pasillo de un colegio, frente al director, con un diálogo que dice "¡Kekeke! Estúpidos humanos con sus estúpidos bolsillos llenos de agujeros... ¡Menos mal que Veneno tiene más ases bajo la manga!"

Maliki: Poison of the Past parte de un guión, ideas y gráficos muy sólidos, donde nada acaba siendo lo que parece, y con unos personajes llenos de vida y mundo interior que iremos descubriendo poco a poco. A pesar de su buen sistema de combate, donde se atreven a experimentar para no acabar haciendo lo de siempre en un RPG, flaquea en otros puntos importantes, como el equilibrio en los enfrentamientos. Sin embargo, es algo que se puede solucionar, y que una vez se atajen terminen de crear una experiencia cómoda y fluida en la que sumergirse.

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Meren Plath
Meren Plath @serendipia_s

be gay do crime take a nap. soy arándano de Animal Crossing. CEO de las Movidas Nucleares™, testeadora, presento el pugcast, doy mazo la chapa.

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