Una patatita para darle sabor
Análisis de SOPA – Tale of the Stolen Potato
07/10/2025 | Azka Laura | No hay comentarios
Como ya he mencionado en otros artículos, me encanta cuando un juego apuesta por traer un lugar, cultura y diversidad diferentes a los que estamos acostumbradas a ver en este medio. Arriesgarse a contar algo distinto es la mejor baza para los indies. Lo mainstream ya se encargan de repetir la visión blanca, masculina, estadounidense, etc. SOPA – Tale of the Stolen Potato, o como han traducido SOPA – El Relato de la Papa Robada, es la última obra del estudio en parte colombiano, StudioBando. No solo le han dado todo el protagonismo que merece a un plato de comida tan importante, como es la sopa, sino que además los protagonistas y su entorno están claramente reflejando su cultura y lugar. La que mejor conocen. Y que estoy encantada de descubrir.
Lo primero que me enamoró fue su estilo artístico y su colorido, para pasar a preguntarme cómo puede ser una patata tan importante como para que sea el elemento clave de la historia. Y claro, es que no es una sopa cualquiera, es un sancocho. Nuestro protagonista, un niño llamado Miho, está en la casa de su abuela, llamada Nana, cuando esta le pide que ayude con la comida. Por supuesto Nana va a hacer una sopa, un sancocho como ya os he mencionado, y necesita que Miho le traiga una papa de la despensa. Nada de esto sería interesante si no fuera porque, al ir a coger una patata, el saco es robado en sus narices por un ser de aspecto lagarto-humanoide que desaparece igual que apareció, de repente, a través de la pared. Y, al seguirlo, acabamos en lo que parece una selva. Así, lo que era nuestra despensa se convierte en un portal a un lugar fantástico, a lo armario de Narnia. Por supuesto nuestra abuela no nos cree, y nos exige que traigamos la papa. Y, si a Miho le pide algo su abuela, él va y lo hace, así que sin excusas es hora de aventurarse por ese mundo desconocido y perseguir lo que el juego llama “rana ladrona”. Bueno, en principio no me parecían ranas, pero la verdad es que les dan un aire a la rana Gustavo. Y en cierto modo parece que Barrio Sésamo, o más bien Sesame Street, está bastante presente también con el estilo de sus menús.

Aunque el enfoque del juego es claramente un point & click, no parece querer quedarse en eso e introduce mecánicas de reacción o control rápido en ciertos momentos, entre otras. Pero, aunque el juego es compatible tanto con teclado y ratón como con mando (aunque recomienda este último), la movilidad del personaje y demás no es lo suficientemente fina para que se sienta cómoda y bien adaptada. Entiendo que un poco más de acción puede sonar más interesante para el público general, pero si no puede conseguir la fluidez necesaria para que saltos y reacciones no se sientan pesadas y metidas con calzador, creo que no merece la pena. Y la verdad es que empieza abusando bastante de estas y dando una primera impresión bastante mala.
Es extraño encontrar los primeros escollos en un juego justo al principio, pues suele ser la parte más pulida. Supongo que simplemente fue una toma de decisiones que no me parece acertada. Además de poder perder al jugador tan al inicio se añade el aspecto de que el juego es corto, unas cuatro horas, por lo que afecta a gran parte de este. Pero, si nos tomamos estas mecánicas con paciencia y nos dejamos llevar por la historia, llegaremos a la parte realmente interesante. Donde brilla y enamora SOPA es en su humor aderezado con toques de realismo mágico. Estos locos sucesos me recuerdan a los que viví con Lost in Play, fruto de la desbordante imaginación de los hermanos protagonistas. Mientras que su humor tiene ese toque absurdo más cercano a clásicos como Monkey Island. Curioso, pues los desarrolladores juran inspirarse en El Viaje de Chihiro, Coco y El Principito, y sin embargo para mí se han quedado bastante lejos de esos títulos.

Por supuesto el juego está en español latino, además de en inglés. Pero solo los textos y subtítulos, no hay voces como tal, los personajes hablan con ruiditos repetitivos, a veces demasiado. Y esto también le pasa a la música, sencilla y ambiental, pero con ese toque latino perfecto para acompañar a esta historia. No obstante en ocasiones es machacante y repetitiva, destacando para mal. Pese a estos fallos, en general deja un buen sabor de boca. Es ideal para todas las edades, un buen acceso a las aventuras gráficas. Divertido, con conversaciones interesantes, y buenas referencias y guiños. Además apunta claramente a que piensan volver con más Miho y más realismo mágico cargadito de humor. Seguro que mejorando lo presente.
Por último quiero destacar un detalle muy bonito. SOPA – Tale of the Stolen Potato cuenta con logros que se reflejan dentro del juego en forma de figuras de madera que Nana colecciona en una estantería de la casa. El título puede que tenga sus más y sus menos, pero se nota que está hecho con amor, con humor, y con ganas de contar puntos de vista diferentes que se pueden entender perfectamente a través de una buena sopa caliente.
Estudiando para hada madrina, que dicen que para estudiar nunca es tarde. Jubilada de los MMOs. Ahora llevando la magia gamer a las nuevas generaciones.

