Dreams of Another
14/10/2025 | Aonia Midnight | No hay comentarios
El mundo onírico es algo que me fascina tanto a nivel personal como profesional. El contenido de los sueños, el significado que les otorga cada persona, su función y todos los estudios y teorías que se han elaborado en torno a ellos. Y los que están por venir. Siendo así, era de esperar que Dreams of Another captara mi atención desde sus primeras imágenes de presentación. Sin embargo, he tenido que consultar con la almohada mi paso por el juego y las sensaciones que me ha dejado. Y es que si bien tiene una premisa interesante, se han tomado una serie de decisiones que le pesan un poco.
Dreams of Another se basa en la filosofía de que no hay creación sin destrucción. Por tanto, aunque tomaremos el control de un hombre armado, no segaremos vidas sino que daremos forma al entorno que nos rodea. Y ello en un escenario onírico que nos acompañará de principio a fin. Podría decirse, pues, que el rifle de munición infinita que portamos es una herramienta de modelaje y no un arma como tal. Algo que, de por sí, contrasta con nuestro concepto más básico de las armas, su uso y su función principal.
De hecho, que nuestra primera toma de contacto con el juego sea encarnando a un soldado incapaz de disparar puede darnos una idea equivocada sobre la dirección que tomará esa premisa de que no hay creación sin destrucción. En especial, conociendo los planes de algunos mandatarios sobre determinadas zonas catastróficas. Y es que no deja de ser una frase muy jugosa en interpretaciones. Por suerte, Dreams of Another no parece ir en esa dirección, al menos de forma explícita, y no tardaremos en tomar las riendas de nuestro verdadero protagonista: El Hombre en Pijama. Y el rifle, lejos de tener una función dañina, se comportará más como una pistola de agua a presión como puede ser la de PowerWash Simulator.
Así, comenzaremos a disparar a nuestro alrededor y ver cómo el mundo onírico va tomando forma. Cómo las gotas o escamas que se mezclaban de manera abstracta se van colocando hasta revelar su verdadera esencia. Elementos que se ocultaban tras la niebla o el batiburrillo de colores como la escultura que se decía atisbar entre el mármol antes de tallarlo. Objetos y personas que, además, guardan algún recuerdo que compartir, siendo esto lo que guiará nuestro camino. Por tanto, no estará de más acercarse o interactuar con aquello que ha tomado forma y conocer sus reflexiones.

De vez en cuando, también encontraremos algún que otro cachivache que podremos entregar al Soldado Errante para obtener mejoras y, sobre todo, munición para armas especiales. Y es que si bien el rifle es infinito, las granadas y el lanzacohetes estarán limitados. Por suerte, hay suficientes cachivaches como para no tener que preocuparse. Incluso aunque el Soldado Errante solo acepte unos pocos objetos en cada escenario. Eso sí, podremos darle el que queramos o dejarle escoger a él. En cualquier caso, el resultado será el mismo, hará una pequeña reflexión sobre el cachivache y nos repondrá la munición o desbloqueará una mejora.
Tampoco habrá muchas o grandes mejoras para nuestro personaje. Conseguiremos un destello que, de vez en cuando, nos guiará y aumentaremos nuestro tiempo de carrera. Y si bien Dreams of Another es un juego de corte pausado en el que no sentiremos la necesidad de correr mucho, sí puede que necesitemos saber por dónde continuar en más de una ocasión. No es que los escenarios sean demasiado amplios ni mucho menos, pero no será raro no tener del todo claro hacia dónde dirigirnos. En especial, si no hemos prestado debida atención a una cinemática o diálogo. Aunque no tardaremos en ubicarnos y saber lo que tenemos que hacer para avanzar. Y, si no, tenemos el apartado de Consejos con algunas explicaciones, o la posibilidad de consultar los últimos diálogos.
Sin contar con objetivos marcados, nuestra dinámica será siempre la misma. Revelaremos el escenario con ráfagas de balas, interactuaremos con personajes y avanzaremos hacia puntos concretos del mapa. De vez en cuando, tendremos que calmar a algún Aura Desorientada, también a balazos, y poco más. Estas auras no son sino esencias de objetos que han perdido el rumbo, y no tardaremos demasiado en devolverlas a su lugar. No necesitaremos recurrir a estrategias o resolver puzles de ningún tipo. Y es aquí donde debo pararme a hablar de decisiones que le pesan al juego.
Dreams of Another no es un mal juego en absoluto. De hecho, traslada muy bien la experiencia onírica y cuenta una historia que, si bien no sorprende, atrapa. Querremos saber más sobre los personajes con los que nos cruzamos, sobre el Soldado Errante y sobre El Hombre en Pijama. Y disfrutaremos de la mecánica de revelar escenarios a balazos como si de un simulador de limpieza se tratara. Premisa y mecánica casan mejor de lo que pudiéramos pensar en un inicio y eso es estupendo. Además, podremos jugar en Steam Deck, desde la comodidad del sofá o la cama como quien se dispone a dormir. Y aunque se encuentra doblado exclusivamente al inglés, disponemos de la traducción en múltiples idiomas, entre ellos el nuestro.

Sin embargo, la duración del juego hace que parezca que avanzamos demasiado despacio para lo que hacemos. Tardé aproximadamente 8 horas en completar la partida sin pararme demasiado. Y si bien considero que queda acorde a la duración de sueño recomendada, no podía evitar pensar en cuánto faltaría para terminar. Irónicamente, tampoco soy una persona que duerma 8 horas. Del mismo modo, se refleja muy bien aquello de soñar varias cosas diferentes que no tienen por qué estar relacionadas, pero de nuevo me pareció que le faltaba dinamismo. Y tampoco le sentaba demasiado bien que el juego saliera a la pantalla de inicio tras cada sección completada. De hecho, como quien se despierta y no puede volver a dormir, no fueron pocas las veces que aproveché ese momento para concluir la partida hasta otro momento.
Así pues, disfruté de mi paso por Dreams of Another a pesar de algunas de sus decisiones. Dejándome llevar por la búsqueda de cachivaches y las reflexiones y anécdotas de objetos y personas. Atrapada en la curiosidad de descubrir si había alguna conexión entre El Soldado Errante y El Hombre en Pijama. Y si bien considero que es una experiencia que no ha estado mal, sobre todo por la forma en que traslada el sueño al entorno de los videojuegos, me ha dejado con la misma sensación que se tiene cuando el cansancio es tal que no se logra conciliar el sueño.
Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

