Por Hercule
Análisis de Agatha Christie – Muerte en el Nilo
23/09/2025 | Aonia Midnight | No hay comentarios
Soy una fiel defensora de que la lectura y los videojuegos son totalmente compatibles. No son pocos los títulos en los que conocemos el trasfondo, o ampliamos la información de la historia, a través de fragmentos de texto. Más allá de las visual novels, por motivos evidentes, claro. Sea en forma de pequeñas notas o libros de mayor o menor tamaño a los que podemos dedicar parte de nuestro tiempo de juego. Incluso podemos encontrar ejemplares que recogen la trama de un videojuego por si queremos revivirla de otra manera. Y, por supuesto, no faltan títulos inspirados en obras literarias que nos invitan a sumergirnos en sus mundos tomando las riendas de la historia. Tal es el caso de Agatha Christie – Muerte en el Nilo, donde reviviremos esta conocida aventura del detective Hércules Poirot con algún añadido.
Si bien la obra original de Agatha Christie fue publicada y ambientada, si mal no recuerdo, allá por 1937, en esta ocasión su historia se ubica en los 70. ¿Por qué? Porque Hércules Poirot compartirá espacio y tiempo en pantalla con la detective Jane Royce. Cada cual seguirá las pistas de su propio caso, pero algunas migas de pan parecen estar relacionadas. Y hasta aquí voy a desvelar, dado que la gracia de estos juegos es ir tirando de hilos de información hasta resolver el enigma.
Lo único que debéis saber antes de adentraros en esta aventura es que, si bien la ambientación cambia, la historia y sus personajes mantienen la esencia de la autora en todo momento. Y que Hércules Poirot sorprendentemente no desentona en una discoteca llena de luces psicodélicas con su clásica e inconfundible bola de espejos. A fin de cuentas, un terrible crimen a bordo de un crucero es compatible con un caso de corrupción.
Y por si esto no fuera lo suficientemente atractivo en sí mismo, la forma en que iremos avanzando en cada investigación hará el resto. Nos alejaremos un poquito de la fórmula point and click tan común en el género detectivesco para vivir la aventura de una forma más dinámica a través de exploración, interacciones y minijuegos. De hecho, aparte de reunir información del elenco de personajes, podremos dar forma a sus perfiles con los datos extraídos de cada conversación. Pudiendo, además, consultar los diálogos para ello.

Esto no excluye la necesidad de una libreta en la que tomar alguna que otra nota que podría ayudarnos a resolver ciertos enigmas. En especial si no queremos volver sobre nuestros pasos o fallar estrepitosamente. Y no es que los errores descuenten puntos o afecten al ritmo de la aventura, pero sí se reflejarán en las estadísticas del capítulo. Ya que al finalizar cada sección de la historia, tanto con Hércules Poirot como con Jane Royce, veremos un resumen de nuestras acciones en términos de tiempo, pistas, errores, etc. Y tendremos la oportunidad de repetir el episodio si se nos ha quedado clavada la espinita del buen hacer. Aunque también podemos esperar a dar una segunda vuelta en busca de un final alternativo.
O si queremos conseguir los coleccionables en forma de vinilos y bigotes dorados, claro. Objetos con los que podremos acudir al Museo del menú de Extras para escuchar la estupenda banda sonora del juego. O canjear por arte del juego por el que merece la pena recorrer cada rincón en busca del sello identitario del famoso detective. Además, con lo bien escondidos que están algunos de estos objetos, no será raro volver en busca de ellos. Y es que a menudo, por más que recorramos el lugar de arriba a abajo, asomándonos en cada recoveco, es fácil que dejemos alguno atrás. Incluso sabiendo cuántos tenemos o nos faltan.
Por suerte, si bien una primera vuelta puede llevarnos en torno a una hora y media por capítulo, una vez conocemos la resolución del misterio, completarlo será un momento. Incluso esa hora larga puede acortarse según la dificultad escogida, aunque recomiendo comenzar con la intermedia por la forma en que está planteada. Además, el prólogo de Agatha Christie – Muerte en el Nilo nos mostrará todo lo que necesitamos saber sobre el funcionamiento del juego para que nada se nos escape o atragante durante la partida. Y cada misterio nos permitirá utilizar un par de pistas antes de darnos la opción de revelar la respuesta sin coste alguno.
Así, a lo largo de la aventura recorreremos una serie de escenarios delimitados en los que deberemos interactuar con personajes y objetos en busca de información. Y estos datos irán creando un mapa mental que, de vez en cuando, exigirá que formemos conexiones relevantes para la resolución del caso. En su mayoría, se trata algo sencillo si hemos prestado atención a los diálogos, pero en ocasiones requerirán de cierto uso de la lógica. O de haber hecho alguna que otra anotación. Y de vez en cuando puede que nos toque confrontar a algún personaje que no haya sido del todo sincero con la información brindada.

Afortunadamente, atender a las conversaciones resulta sencillo gracias a la estupenda labor de localización del equipo de traducción. Sobre todo porque el juego se encuentra doblado exclusivamente al inglés, francés y alemán. Y es que por muy logrado que esté, depender de nuestro dominio del lenguaje en un juego de misterios a veces perjudica la experiencia. Aunque sea por la complejidad o el esfuerzo mental extra. Eso sí, que jugar con subtítulos no os engañe, porque silenciar el juego no es una opción, dado que algunos puzles requerirán que pongamos oído. Ahí lo dejo. Además, la banda sonora está bastante bien y no resulta pesada, permitiéndonos incluso pensar en los momentos más enrevesados.
Por su parte, un aspecto que llama la atención de Agatha Christie – Muerte en el Nilo, más allá de su aire setentero, es su estilo visual. Y es que a primera vista puede resultar extraño e incluso de otra generación, pero no tardaremos en acostumbrarnos y hasta verle el atractivo. Además, disfrutaremos de un movimiento fluido la mayor parte del tiempo. Incluso en Nintendo Switch, donde lo único que sufriremos serán las pantallas de carga tan habituales en esta consola. Y, en cualquier caso, estas se restringen a los inicios de capítulo sobre todo.
Estamos pues ante una versión de la obra a la que merece la pena adentrarse tanto para revivir su historia como por los añadidos que Agatha Christie – Muerte en el Nilo hace con tanta originalidad. Además, Meridiem Games nos trae una Edición Limitada en la que, además del juego físico, incluye la banda sonora digital, un libro de arte y un marcapáginas ilustrado a modo de billete.
Y es que no se me ocurre un viaje mejor para amantes del género detectivesco que quieran invertir un buen puñado de horas en explorar diferentes ubicaciones con dos protagonistas carismáticos. Y tratar de resolver una serie de enigmas completando nuestro mapa mental y creando perfiles a través de información recopilada más allá de la interacción con los personajes. Escuchando conversaciones a escondidas, siguiendo a personas que se comportan de forma sospechosa o jugando nuestras cartas por el bien de la investigación, entre otras cosas. Incluso dedicando unos instantes a acariciar algún que otro animalito, que aquí hay tiempo para todo.

Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

