Cariño, esta alma no es la mía
Análisis de Shadows of the Afterland – Nintendo Switch
04/05/2026 | Meren Plath | No hay comentarios
Jugar un point-and-click para mí es realmente una aventura. Más allá de las combinaciones extrañas de elementos que tenemos que hacer en algunas ocasiones, son títulos cómodos a los que poder dedicar una pequeña fracción de nuestro escaso tiempo diario y volver a ellos cuando queramos, o cuando tengamos inspiración para saber por dónde tirar. Y eso es algo que ha hecho muy bien Shadows of the Afterland, un título que jugarnos de una sentada o al que dedicarle sesiones más breves si es así como queremos jugar.
Mi compañera Azka ya hizo un análisis de él, así que yo me centraré en los aspectos técnicos que trae la versión de Nintendo Switch. Y lo primero de todo es que es una gozada jugarlo en esta consola porque aprovechan totalmente la pantalla táctil que a veces se nos olvida que tiene. El equipo de desarrollo ha hecho que absolutamente todos los menús, desde la pantalla de inicio y el resto de escenarios y elementos del juego puedan tocarse con la yema del dedo (o con un lápiz especial para pantallas), haciendo nuestros movimientos todavía más precisos, como si estuviéramos moviéndonos con el ratón. Creo que es como más he jugado a este título, principalmente por la comodidad de poder sostener la consola en un atril (el oficial de Nintendo Switch) y poder ir tocando la pantalla, sin necesidad de sujetarla o de tener que dejar el mando cada vez que necesitaba tomar nota de algo. Este pequeñísimo detalle marca totalmente la diferencia con respecto a otros títulos point-and-click que no aprovechan esta parte del software de la consola, y hacen que Shadows of the Afterland sea todavía más disfrutable.
Jugar en modo portátil ha sido mi segunda manera preferida de conocer la historia de Carolina y Pilar, ya que no siempre me apetece estar en el escritorio, así que poder llevármelo a todas partes ha sido una ventaja. El manejo con los Joy-Cons ha sido bastante bueno, sin tener problemas para poder interactuar con el inventario, los personajes o incluso arrastrar objetos hacia diferentes personajes u objetivos. La pantalla se me ha hecho algo pequeña en algunos momentos, sobre todo porque juego con uno de los modelos antiguos, pero en una Switch Oled o en una Switch 2 no habría ningún problema por la amplitud de pantalla.

Por último, jugar en dock también ha sido cómodo, aunque reconozco que este último es el que menos he usado. El manejo con el mando es el mismo, y de lo único que se beneficia es de tener una pantalla más grande para ver todos los elementos, o los propios subtítulos del juego, pero sigo prefiriendo jugar en el modo handheld con la pantalla táctil, tanto por practicidad como por inmersión.
La ecualización y audio de Shadows of the Afterland son sobresalientes, ya que el juego se escucha perfectamente tanto en el modo portátil como en una televisión o monitor con altavoces. El doblaje y efectos de sonido son excelentes, y ayudan tremendamente a meternos dentro del mundo que nos plantean. Aunque sí que me hubiera gustado que estuviera doblado en castellano, el doblaje y todas las actuaciones son excelentes.
Sin querer hablar mucho más de la historia o de los entresijos de toda ella, me gusta el tipo de conflicto y de problemas que nos plantea Shadows of the Afterland, especialmente en la segunda parte del juego. Lo que empieza como un caso algo más ligero se convierte después en una aventura más profunda y algo más oscura, y es una de las cosas que más me ha encantado al final. Cómo en poco tiempo logra crear un ambiente y una historia con mucho peso, con personajes muy diversos, dejando entrever los problemas que había en la España franquista. Es importante recalcar que nos encontraremos situaciones de todo tipo, especialmente algunas machistas y otras que hablan de la represión del Régimen. Me ha parecido un juego que retrata bien las penurias de la época, sobre todo en algunas situaciones y en la mayoría de los personajes.

Me ha parecido un título estupendo, algo que poder disfrutar en momentos breves o del tirón. Se agradece que desde el equipo de desarrollo incluyeran un pequeño resumen de lo que ha pasado hasta el momento, en caso de que no nos acordemos de lo que ha ocurrido o necesitemos refrescar escenas anteriores. Es un juego que nos guía, sin llevarnos de la mano constantemente, y no nos deja dar vueltas en círculos repitiendo diálogos con personajes ad infinitum mientras intentamos pensar en qué hacer. No es especialmente enrevesado, y eso ayuda a que sea una experiencia muy fluida y disfrutable.
Shadows of the Afterland es un juego breve que gustará a todas las personas que aprecien los point-and-click, y que destaca especialmente por tener una historia profunda, con varios giros que no nos vemos venir. Poder jugarlo en Nintendo Switch con la pantalla táctil ha sido todo un descubrimiento. Y se agradece que el equipo de desarrollo haya aprovechado todo el potencial de software y hardware de la consola, ya que hace que sea muchísimo más cómodo jugar y meternos totalmente dentro de este particular mundo de fantasmas, posesiones e investigaciones.
be gay do crime take a nap. soy arándano de Animal Crossing. CEO de las Movidas Nucleares™, testeadora, presento el pugcast, doy mazo la chapa.

