Patoaventura galáctica
Análisis de Duck Side of the Moon
05/05/2026 | Azka Laura | No hay comentarios
Coged vuestras mejores galas furras porque os traigo una aventura pantástica. Sí, es un chiste malo pero necesario, porque Duck Side of the Moon es un juego desenfadado que busca sacarnos unas sonrisas, con un poco de exploración galáctica, de la mano de un joven pato llamado Doug. Si os gusta flotar y explorar relajadamente, este juego os va a encantar.
Pero empecemos por el inicio. Doug viaja a través del espacio y las estrellas en busca de un lugar al que pueda llamar hogar. Desconocemos los motivos, pero va solo en su nave, con la única compañía de Chippy, la inteligencia artificial que controla la nave y lo asiste. Por cierto, Chippy aparece como una pantalla con forma de huevo con cara. Pero en estas estamos cuando Doug se queda dormido mientras pilota y estrella la nave. La búsqueda sin descanso de un nuevo hogar le ha llevado a esta dramática situación. Por suerte no ha sufrido ningún daño, aunque no se puede decir lo mismo de la nave. Además, los habitantes de la desconocida galaxia en la que hemos caído son muy majos y nos ayudarán a repararla. A cambio de ayudar también a cambio, por supuesto.
Aunque el juego tiene poca carga narrativa, tendremos que afrontarla en inglés, pues es el único idioma en el que está, por lo menos actualmente. No es un nivel complejo o difícil, y las conversaciones son cortas, así que en principio no tendremos mucho problema si nuestro nivel es bajo. Pero es una pena no poder contar con nuestro idioma, la verdad. Y es que las geodas no son seres muy serios que digamos. Así que sus situaciones, carácter y peticiones nos arrancarán más de una sonrisa por lo locas e inesperadas que son.
Así comenzará nuestra aventura. Como misión principal deberemos reparar los principales desperfectos y conseguir fabricar las partes que nos falten para volver a viajar. Mientras que de secundarias tendremos esencialmente que ayudar a las geodas (sí, los habitantes son este tipo de piedras). Aunque también habrá misiones de reto. Eso sí, al ser un juego corto no se hacen repetitivas, pues son más contenidas y nos pondrán en una buena variedad de situaciones.

Para hacer todo esto contaremos por un lado con nuestra nave, que tiene un panel de mejoras para esta, y una estación de crafting para las mejoras de nuestro traje y herramientas. Así que, por supuesto, por el otro lado tenemos un traje que nos permite flotar, planear e incluso propulsarnos por todas las zonas que componen esta llamada galaxia. Y también tenemos herramientas de mineo láser, que iremos mejorando para hacer aún más cosas. Esto deja claro que nuestro principal objetivo serán los minerales que podremos encontrar por el lugar.
Para mejorar la nave deberemos recoger tornillos. Parece que se le han soltado bastantes. Podremos encontrarlos flotando por ahí, pero donde más obtendremos será de las misiones secundarias. Las que obtengamos las podremos gastar en el árbol de mejoras y reparaciones de la nave. Según consigamos estos puntos y avancemos en la historia iremos desbloqueando cosas más interesantes. Algunas son el baúl de a bordo donde meter nuestros materiales, que el inventario se nos quedará corto pronto. También obtendremos un armario donde cambiarnos de traje, o incluso una gramola.
Pero para eso tendremos que salir fuera de la nave. Excepto al principio, en general tendremos mucha libertad de movimiento. El juego nos invita a explorar todo lo que queramos para encontrar habitantes a los que ayudar, cofres con jugosas recompensas, llaves para cofres y hojas de diario con el que ampliar la información de estas extrañas geodas. Y si no fuera suficiente, Duck Side of the Moon cuenta con una larga lista de logros. Así que sal ahí fuera y disfruta de su mundo abierto. Flota en todas direcciones. Pero cuidado, no muy rápido, que puedes marearte.

El ambiente del juego en general es muy relajado. Nos invita a explorar mientras una melodía muy ambiental y tranquila nos acompaña. Pero, como os comentaba antes, encontraremos discos que podremos reproducir en nuestra nave (si reparamos esta zona de la misma). Y además las geodas son amantes de la música: disco, rock o funk. Así que tendremos momentos bastante moviditos también.
Y tal vez, después de toda esta explicación, aún os queden dudas de si es pozo o no. Yo estoy en que no, por motivos obvios, ya que es un juego corto. Aunque nos invita a explorar, perdernos (casi literalmente porque no hay mapa) y completar todos los logros, la zona es bastante limitada. Pronto tendremos más materiales de los que necesitamos para nuestras mejoras. Es un poco extraño en un juego con minería y crafting, pero a pesar de contar con estas mecánicas, es bastante comedido. Normal teniendo en cuenta que es un juego indie realizado por un equipo de pocas personas. De todas formas tiene un diseño adorable que nos invita a dejarnos flotar lo que queramos, y al que es difícil resistirse. Perfecto para aquellas personas que necesitan viciar con moderación. Por mi parte os invito a darle amor.
Estudiando para hada madrina, que dicen que para estudiar nunca es tarde. Jubilada de los MMOs. Ahora llevando la magia gamer a las nuevas generaciones.

