¡Obedece!
Análisis de Phonopolis
28/05/2026 | Azka Laura | No hay comentarios
Si no conocéis a Amanita Design, os puede sorprender mucho este juego de puzles point and click. Su estética, su arte, su forma de hacer las cosas. Les encanta crear mundos fantásticos con cosas mundanas y reales, tal y como podemos ver en la saga Samorost. Y con Phonopolis han vuelto a estos orígenes, pero en este caso han creado todo con cartón, papel y mucha pintura. Tal cual. Tanto que el juego incluye un minidocumental de Cómo se hizo donde podemos ver la creación en cartón de toda la ciudad, mecanismos y personajes. Por supuesto se aprecia en el juego, en sus formas 3D y texturas. Y, también, en la forma en la que se mueven. Tremenda animación. Una hermosísima obra de arte.
Esto es lo primero que nos va a llamar la atención, su aspecto. Pero no solo porque sea original y bonito, sino también porque nos invita a interactuar. Tan real que puedo tocarlo. En la Steam Deck es casi literal, ya que está verificada y es compatible con la pantalla táctil. Por supuesto, siempre lo podemos hacer con el puntero. Este cambiará, por ejemplo, si la zona es transitable, transformándose en un par de pies en movimiento, o si podemos interactuar, pasando a ser una mano a la que se le mueven los deditos. Y no solo podemos guiarnos por la forma de este, también hay elementos que claramente nos invitarán a tocarlos. Como es el caso de los círculos blancos con círculos negros concéntricos en su interior, que nos indicarán que se puede tirar o pulsar ahí. También hay otros elementos menos obvios, como un pico de papel ligeramente levantado, del que si tiramos, podremos rasgarlo. Y una vez que interactúas es que ya no puedes parar. Es tan satisfactorio. Tanto verlo como escuchar los sonidos que hace.
Por supuesto, su encanto no solo radica en poder tocar y mover objetos y personajes en una miniciudad de cartón. También es muy acertada y arrebatadora su estética de arte vanguardista que tenemos tan presente en la famosa propaganda comunista de la Unión Soviética: las formas tan cuadradas y simplificadas, los colores que usa. Se refleja en cada elemento y rincón, además de que va acorde con la temática e historia, pero además encontraremos carteles por toda la ciudad similares a los referidos.

El mensaje del juego es claro. Se refleja en su arte y en su título. Y en la vida de nuestro protagonista. Phonopolis es una ciudad distópica controlada por el Líder. Cada acción y pensamiento de las personas que viven aquí está controlada por él, a través de altavoces repartidos por todas partes. Cada orden que sale por ellos se acata al momento sin rechistar, como si viniera directamente de su cerebro. Y esta es la situación de Felix, nuestro protagonista, un basurero común y corriente. Se encarga de procesar los restos de los llamados Viejos Tiempos, anterior a esta situación de la que ya nadie se acuerda. Por andar entre ruinas antiguas encuentra unos auriculares de insonorización que le cambian la vida completamente. Deja de escuchar las órdenes y ya no quiere trabajar. Pero, obviamente, no lo van a dejar tranquilo a su aire. Si no acatas las órdenes y piensas diferente, eres un renegado.
Lo que se interpondrá entre Felix y sus objetivos serán, además de las fuerzas de seguridad y las duras normas, muchos puzles. No podía ser de otra manera, pues es la mejor excusa para disfrutar de este entorno que nos ofrece Phonopolis. Este título point and click pondrá a prueba nuestra imaginación. Aunque su duración es bastante corta, entre tres y cuatro horas, todo dependerá de cómo interpretemos los elementos que tendremos a nuestra disposición. Hay que tener en cuenta que, aunque todo está montado exquisitamente en cartón, el mundo en el que nos movemos es bastante fantástico. Podremos aplicar un poco de lógica, otro tanto gracias al contexto, pero sobre todo probar y experimentar con todo lo que nos ofrece el rompecabezas. En algunas ocasiones incluso conseguiremos algún logro curioso por lo innecesario de nuestras acciones. Bueno, innecesario para solucionar el puzle, pero ¿qué prisa hay? Hemos venido a toquetear.
Y cuidado con nuestro avance. El juego cuenta con autoguardado, pero lo hace en momentos clave, no en medio de un puzle. Por lo que si lo tenías bastante avanzado no te recomiendo salir del título sin asegurarte de que recuerdas bien los pasos conseguidos. Además, en caso de que creamos que se nos ha quedado algo atrás por mirar, podremos volver y repetir una sección tantas veces como queramos gracias a el apartado de Selección de Escena en el menú de inicio. Menú que, por cierto, tiene una curiosa animación como de torre de objetos a punto de caer.

Y aunque soy muy fan del arte del juego, no podemos olvidarnos del apartado sonoro que lo acompaña. El cual también tiene relevancia en el pequeño documental adjunto al título. Muy cuidado y acorde con el arte y temática. Duros y rítmicos en lo ambiental, mientras que en la interacción y el puzle buscan ayudarnos y acompañar a la satisfacción de las mecánicas. Por ejemplo, el tornillo al girar o el papel al rasgarse. Además, como el ritmo es importante, tenemos muchos momentos musicales, e incluso ópera. Una delicia. E inesperadamente las voces de la narración y los personajes principales vienen dobladas al inglés, mientras que los textos y subtítulos los tenemos en castellano, lo cual se agradece muchísimo.
Puede que Phonopolis no esté a la altura de algunas expectativas debido al gran trabajo que siempre hace Amanita. Y en este lo ha vuelto a conseguir, como se puede apreciar por toda la elaboración y mimo que tiene cada interacción, animación, dibujo y detalle. Sin embargo, una historia dura y cruda como es la suya se queda corta en profundidad. Y ni siquiera lo cuestiona de forma seria, sino cómica e inocentemente. Plantea situaciones políticas y personales, pero no las desarrolla, hemos venido a jugar con puzles. No tiene nada de malo en sí, pero si esperabais algo más revolucionario no lo vais a encontrar. El juego no tiene miedo de señalar y mostrar un mundo ultracontrolado por el totalitarismo, y la falta de libertad y creatividad. Pero nada más. Saquemos nuestras propias conclusiones y soñemos, tal vez, con una segunda entrega. Por mi parte, por lo menos, me ha encantado. Es bonito, original y muy satisfactorio de solucionar. La pelota ya queda en vuestro lado.
Estudiando para hada madrina, que dicen que para estudiar nunca es tarde. Jubilada de los MMOs. Ahora llevando la magia gamer a las nuevas generaciones.
Etiquetas: Amanita Design, aventura, distopía, interacción satisfactoria, pc, point and click, puzles, vanguardismo

