Viva la imaginación, abajo los prompts

Crear en los tiempos de la inteligencia artificial generativa

Crear en los tiempos de la inteligencia artificial generativa

Hace un par de semanas descubrimos que el desarrollador y co-fundador del estudio Lazy Bear (Graveyard Keeper, Punch Club y Swag & Sorcery, entre otros), Slava Cherk, estaba haciendo uso de modelos de inteligencia artificial generativa, creando assets de sus propios juegos y expresando, sin ningún tipo de vergüenza, que la IA generativa es el “futuro de la industria. Si vemos su perfil de Twitter durante los últimos meses vemos que es un flujo constante de sus experimentos con modelos de IA generativa, que usa para escribir el código de sus juegos, además de alabar este tipo de herramientas. En una entrevista posterior con PC Gamer, este desarrollador puntualizó que no usaría IA generativa en Graveyard Keeper 2 y que solo experimenta con ella, pero la mancha ya queda ahí.

El rechazo que hay con respecto a la IA generativa es amplísimo, y mucha gente elige no comprar o consumir según qué productos si han sido hechos o contienen trazas de estas herramientas. Es algo con lo que estoy completamente de acuerdo. Estos modelos fagocitan el trabajo de otras personas a todos los niveles (arte, música, escritura, código…). Se alimentan de trabajos robados a miles y miles de personas que han puesto su esfuerzo, aprendizaje y herramientas en crear algo, sea lo que fuere. Por eso, las personas que se dedican sin ningún tipo de vergüenza a alabar las “bondades” de esta tecnología y a trabajar activamente con ellas sufren tanto rechazo. 

Por desgracia, Slava Cherk no es el primer ni último desarrollador que emplea IA generativa, y ya hemos visto que hay grandes empresas relacionadas con los videojuegos, como Nvidia, que están enfrascadas en intentar vender cosas que nunca se pidieron ni se necesitaron, como el DLSS5, que según sus palabras permite mejorar la iluminación y según qué aspectos gráficos en los juegos a través de la IA. El resultado de este procesamiento de imagen es el que podría vomitar cualquiera de estos modelos, con sombras y focos de luz inventados, con un hiperrealismo totalmente antinatural, y que destroza la visión artística de cualquier persona creadora. Crear algo con alma, humano, en la actualidad parece casi imposible, sobre todo con las empresas intentando meternos con calzador herramientas que solo entorpecen nuestro día a día, y por eso es importante reivindicar juegos y herramientas donde la IA generativa no pueda molestarnos. 

Captura de Scriptorium: Master of Manuscripts donde se ve a un caballero luchando contra un monstruo y posteriormente rescatando al rey.

El ejemplo más reciente, y la principal razón por la que escribo estas líneas, es Scriptorium: Master of Manuscripts. Más allá de lo divertido que es, apela a la imaginación y creatividad de cada persona para crear las ilustraciones de cada manuscrito. Tenemos a nuestra disposición más de dos mil bocetos posibles para crear cada uno de ellos, combinándolos como queramos en el modo libre o ciñéndonos a las peticiones de nuestros clientes en el modo campaña. Las posibilidades que ofrece son amplísimas, y buena muestra de ello es cómo muchas personas han hecho fanart de juegos como PRAGMATA, Elden Ring o Blue Prince, entre muchos otros. La comunidad también ha creado mapas, retratos y otro tipo de ilustraciones que personalmente no pensaba que se podían hacer. 

Las combinaciones entre elementos son infinitas y, como comenté en el análisis, el límite lo ponemos nosotres mismes. No se me ocurre un mejor canto a la creación humana que este, donde podemos usar el juego como si fuera una herramienta de dibujo como Ibis Studio, Procreate o Photoshop, a pesar de sus limitaciones. El equipo de desarrollo trabaja codo con codo con la base de personas que ha jugado para crear eventos y retos mensuales, además de mostrar en redes sociales las obras que la comunidad ha creado. Yaza Games tiene también una política bastante fuerte en contra del uso de la inteligencia artificial generativa en el desarrollo de sus juegos, algo que es de agradecer. 

Otros títulos que favorecen que podamos expresarnos artísticamente son Minecraft, Animal Crossing: New Horizons, Terraria o Los Sims, aunque cada uno con sus limitaciones. Pero cualquier cosa que acabemos realizando en estos títulos tendrá una parte nuestra. Nada de lo que hagamos será completamente igual a lo que haya hecho otra persona. En Animal Crossing: New Horizons, por ejemplo, nunca crearemos una isla como otra de las que hayamos visitado, aunque nos pueda inspirar, y las decoraciones de las casas de quienes juegan siempre serán diferentes, aunque estén inspiradas por estilos o por otro tipo de referencias. Hemos visto cómo se han recreado paisajes del mundo real, como barrios residenciales, zonas industriales o escenarios de películas de terror, y cómo los interiores de las casas vacacionales del DLC Happy Home Paradise varían de una persona a otra incluso usando los mismos objetos de base. 

Captura de Animal Crossing: New Horizons - Happy Home Paradise donde se ve a una de las vecinas, Tere, disfrutando de su casa recién amueblada y decorada.

Ocurre lo mismo en Los Sims, donde la inclusión de mods hace que las experiencias de juego varíen enormemente de una persona a otra. Incluso solo con el juego base, las posibilidades de creación diferentes son inmensas. Las casas de nuestros sueños, mansiones imposibles o réplicas de viviendas o edificios que hemos visto en otras obras de ficción: todo es posible con un poco de imaginación y creatividad. Esto también ocurre en la propia creación de personajes, donde tenemos a personas que se replican a sí mismas mientras que hay otras que eligen replicar a personajes de ficción y ver qué dinámicas diferentes tienen. Todo esto es un ejercicio de imaginación y creatividad, al fin y al cabo, aunque esté inspirado por otro tipo de obras

Y, por último, tenemos Minecraft, ese sandbox que se ha usado para cientos y cientos de cosas que no tenían nada que ver con la idea inicial del juego. Hay representaciones a escala de la Tierra, así como de monumentos, lugares emblemáticos e incluso The Uncensored Library, creada por Reporteros Sin Fronteras, donde se puede acceder a libros y prensa que han sido censurados y prohibidos por regímenes y gobiernos alrededor del mundo. Un ejemplo más de hasta dónde puede llegar nuestra imaginación para intentar sortear mecanismos y leyes que impiden la difusión libre de ideas. 

La inteligencia artificial generativa se ha convertido en la herramienta principal de la extrema derecha para propagar sus bulos y su ideario. Buscan confundir e instigar miedo en la población mediante imágenes que no corresponden con la realidad, y se aprovechan de que cada vez estas herramientas son más precisas, lo que dificulta que podamos distinguir lo que es real de lo que es generado. Que se haya normalizado el uso de estas herramientas para muchas cosas de nuestro día a día donde no las necesitamos (desde los asistentes que estorban más que ayudan, o los resúmenes en navegadores donde se muestra información falsa o no relevante en la búsqueda) es peligroso. Es una manera de evitar que acabemos pensando por nosotres mismes, o que seamos capaces de buscar y racionalizar la información en vez de leer un resumen impreciso de ideas. Es una herramienta de control, en resumidas cuentas, y que a pesar de que esté atravesando una burbuja que puede explotar en cualquier momento, continúa infiltrándose en cada vez más ámbitos de nuestra vida, erosionando nuestra capacidad de pensamiento crítico, nuestra imaginación, mientras nos arrebatan la cultura y la creación artística. 

Imagen de la herramienta DLSS5 de Nvidia donde vemos la comparativa entre una imagen original a la izquierda y el resultado del programa a la derecha, hecha con un fotograma de Resident Evil Requiem.

Es necesario poner en valor nuestra creatividad y lo que nos aporta en nuestro día a día. Vivimos vidas sujetas a un trabajo que, en muchas ocasiones, no nos deja tiempo para poder tener hobbies o poder pensar en algo que no sea la siguiente jornada laboral o nuestras propias responsabilidades. La imaginación y la creatividad son necesarias para poder seguir teniendo esa humanidad que el trabajo y el capitalismo nos intentan arrebatar. Por eso escribimos, dibujamos, creamos juegos en game jams… Por eso empleamos tiempo en cosas que cultivan y apelan a nuestra curiosidad e imaginación. Da igual si el resultado es bueno o malo (algo también subjetivo), todo lo que cree un ser humano será siempre mejor que lo que pueda generar una máquina con material robado.

Quiero creer que esta burbuja acabará estallando, que las personas que se han vanagloriado de tener en sus manos “algo revolucionario” acabarán siendo condenadas al ostracismo y que esta tecnología pasará al olvido como un episodio más de este mundo neocapitalista en el que vivimos. Quiero ser optimista y pensar que, en unos pocos años, volveremos a agradecer a artistas, diseñadores y otras profesiones creativas el trabajo que hacen, y a hacer que el uso de esta tecnología sea motivo de desprecio. La situación que tenemos ahora es la que es, pero confío en que todo volverá a su cauce en un tiempo, y no tengamos a empresas enmierdando juegos y eliminando su dirección artística en pos de un ultrarrealismo que nadie ha pedido.

Crear algo hecho con nuestras propias manos o nuestra imaginación en estos tiempos parece algo casi revolucionario, y en cierto sentido lo es. Ahora más que nunca, hacer las cosas por nuestro puño y letra, con nuestros errores y nuestras manías, es más necesario que nunca, y aunque sea complicado, es momento de no dejar de hacerlo. 

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Meren Plath
Meren Plath @serendipia_s

be gay do crime take a nap. soy arándano de Animal Crossing. CEO de las Movidas Nucleares™, testeadora, presento el pugcast, doy mazo la chapa.

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