¿Y qué si hay chicas que se dedican a chupar el mando?

¿Y qué si hay chicas que se dedican a chupar el mando?

La primera vez que vi a una chica chupando el mando y autodenominándose gamer fue en una revista de videojuegos online de dudosa seriedad. El pie de foto parecía escrito por un adolescente que nunca hubiera visto a una mujer atractiva, menos una relacionada con una videoconsola y menos aún que usara el mando como un fetiche goloso.

Y, durante un tiempo, ver ese tipo de fotos era habitual, como el baboseo que las acompañaba. Y para nada me sentía identificada con ese tipo de imágenes que pretendían decir lo que era una chica gamer.

Cuando juego, lo último que se me pasa por la cabeza es lamer el mando (además de ser antihigiénico de narices, no está hecho de piruleta). Suelo llevar mi ropa de estar por casa (que a veces es camiseta y braguitas, y no precisamente conjuntadas) y estoy tirada en el sofá de manera que busco la comodidad, no la sensualidad. Sí, a veces juego con un vestido bonito y arreglada, si coincide que estoy en una fiesta o si voy a salir después. O si, sencillamente, me apetece.

Hasta donde yo sé, las demás chicas jugonas no se diferencian en costumbres a mí. De hecho, no conozco a una sola que se dedique a hacer sesiones con sus mandos, a menos que se trate de parodiar a ese estereotipo o sea modelo de publicidad (y en una fotografía publicitaria no se busca el naturalismo).

Pero, ¿de dónde vienen las chupamandos? Los vídeos jugones con una chica guapa (de donde suelen venir estas imágenes) y sensual han existido desde que existe la posibilidad de grabar gameplays con doble cámara y se han popularizado desde que se inventaron las plataformas de streaming como Twitch.

Cada streamer decide dar la creatividad a sus partidas según sus preferencias y metas con el público que quiere alcanzar. Los hay que se limitan a jugar y comentar de manera más o menos simpática lo que sucede en el juego, los hay que ponen retos disparatados (afeitarse la cabeza si llegan a un número de visitantes o comerse un bocadillo con ingredientes cuyo sabor combinado es, a todos paladares, asqueroso) y las hay que deciden dotar a sus partidas de contenido erótico, que son quienes se llevan las críticas más crueles (e hipócritas).

Por supuesto, todo lo que tenga que ver con sexo es censurable. Mejor dicho, todo lo que tenga que ver con la libertad de la mujer y de la autonomía sobre su propio cuerpo. Está bien mirar una chica desnuda, está bien acostarse con ella. Está bien pedir fotos desnuda a una, para ti solo y nadie más. Ponerte pesado en este último punto está bien.

Que una chica decida mostrar su cuerpo orgullosa en las redes es un crimen y si decide usarlo como capital, es un crimen aún mayor. ¿Según quién? Nuestro moralismo e hipocresía que tratamos de disfrazar con falsa aceptación de la libertad sexual.

Siglos de catolicismo en nuestra sociedad no son gratis. Nos hemos educado y mamamos una filosofía misógina que defiende que la mujer es objeto sexual y nunca sujeto. Por ello, señalamos a las streamers o youtubers que siquiera osan llevar escote o maquillarse, ya no hablemos de las que amenizan sus vídeos con sensualidad y erotismo, unos añadidos tan válidos como el que decide ser un bufón a la consola.

Y más hipócrita que ello es ser espectador de dichas streamers, incluso hacerles donaciones, y después quejarse de que venden sexo. Si ese tipo de jugonas incomodan, lo lógico sería ignorarlas y apoyar otro tipo de animadores jugones, pero sabemos que la misoginia suele señalar con la mano derecha mientras se masturba con la izquierda.

Fuente de la imagen de cabecera: Medusa Dollmaker

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LauraLuna
LauraLuna

Modelo pin-up, aprendiz de actriz y jugona adorable. El mando de mi Play sabe a pan que habla.

12 comentarios
Lydia (@bolverkr)
Lydia (@bolverkr) 29/07/2016 a las 9:41 am

Tienes TANTA razón en este post que BORAGAKGDGOJKS.

En fin, lo has dicho… La mujer como objeto y no como sujeto.
Tal cual.

Chuck Draug
Chuck Draug 29/07/2016 a las 10:39 pm

A mi todo el tema de la liberación sexual, del empoderamiento del cuerpo femenino aún me está pillando de nuevas (considerando más o menos un año “de nuevas”). Ya no solo el tema de la cosificación, también el que podáis hacer lo que os salga con vuestro cuerpo, que para algo es vuestro. Porque hay gente que habla de machismo asimilado que no veis, de alienación, o esos comentarios que dice el artículo, de esos hipócritas que se meten con una chica porque ella ha decidido enseñar escote mientras por debajo de la mesa se están masturbando.

Aparte de la hipocresía de una cultura misógina (y homófoba y otras fobias) como la católica que nos han metido a presión, lo que sí que he visto y oído es que los hombres también somos así de hipócritas porque no tenemos el control de lo que hace una mujer. Si una chica quiere enseñar escote o ir con pantalones cortos, porque le da la gana y nada más, le decimos que es una fresca y una guarra porque no lo hace por nosotros, porque nosotros no la controlamos. Al menos es lo que tengo entendido, que uno pica de muchos sitios e igual se marea, aunque supongo que tiene su razón.

De todos modos, ¿quiénes somos para juzgar a alguien por la forma en que se viste o si utiliza su cuerpo? Si alguien la oblgara, si hubiese un abuso detrás de todo ello, al menos lo veo así, sí que habría que perseguirlo, pero ¿una chica con total libertad para hacer lo que le plazca? Es vuestro cuerpo, son vuestras decisiones, ¿quiénes somos los demás para daros órdenes sobre cómo debéis jugar o cómo debéis hacer un streaming?

Bramando
Bramando 07/08/2016 a las 11:45 pm

Me ha encantado el «…la mujer es objeto sexual y nunca sujeto». A más de uno le explotará la cabeza.

Rubén Díaz
Rubén Díaz 08/08/2016 a las 2:35 pm

“Si ese tipo de jugonas incomodan, lo lógico sería ignorarlas y apoyar otro tipo de animadores jugones, pero sabemos que la misoginia suele señalar con la mano derecha mientras de masturba con la izquierda.”

Sencillamente sublime.

lostinlordran
lostinlordran 27/08/2016 a las 2:15 pm

¡Este artículo es la hostia! No hay más que darse un paseo por los streamings de gente como Kaycetron para ver que el problema de esas plataformas no está en las streamers, está en su comunidad y en sus chats.

Además, desde un punto de vista feminista (me recuerda al movimiento “Give Your Money To Women”), en estas comunidades (de objetos y no sujetos, como dice Luna), que haya streamers que, dándole la vuelta a la tortilla, aprovechen todo eso en su propio beneficio es bastante la hostia. Por eso, a los que no paran de despreciarlas y agredirlas verbalmente, lo que les pasa es que no pueden asimilar que ellos ya no tienen el control, sino ellas: dueñas de sus canales, con poder de banear y determinar su contenido. Y eso, como dice Luna, no es más que misoginia acendrada echando espuma por la boca.

MickAnzolius15.11.21 (@MickAnzola)
MickAnzolius15.11.21 (@MickAnzola) 15/11/2016 a las 9:13 pm

Sin ninguna duda has tenido varios puntos con mucha razón. Aunque no me considere misógino (ni nada del estilo) si que voy a darle un par de vueltas a alguna cosa.

Loren
Loren 08/12/2016 a las 6:19 pm

No tiene el catolicismo culpa de lo que sale en este vídeo. De hecho cuando discuto con los pesados que se meten con Windygirk o quien sea no dan razones religiosas. Estoy de acuerdo con lo que dice el artículo, pero no con la causa que expresa.

Lara Rodríguez González
Lara Rodríguez González 14/05/2017 a las 12:26 pm

Catolicismo, moral judeocristiana, llámemoslo X… el caso es que tenemos una moral que viene de una fuente determinada y ésta es religiosa. Obviamente, a su vez el cristianismo bebió de otras fuentes, pero ya tan alejadas en el tiempo que su influencia directa con respecto a la sociedad actual no existe. Ningún sistema moral se ha construido de forma ajena a la religión y la filosofía, al fin y al cabo, es donde se han buscado las respuestas a cuestiones trascendentales.

Todo este rollo para decir que incluso los ateos estamos influenciados en nuestra valoración de lo que es moral o inmoral por los valores judeocristianos y, más concretamente, por los valores del catolicismo, que es lo que impera en España. Que se den o no razones religiosas para juzgar algo es indiferente cuando la propia moralidad está construida desde la religión.

Lilith
Lilith 14/09/2017 a las 1:52 pm

Cada una que haga lo que quiera con su cuerpo pero lo que no vamos a negar es que somos responsables de la imagen que estamos dando, el tipo de persona que estamos dejando ver que somos.

Si te dedicas a chupar el mando das una imagen de mujer complaciente, sexual, sumisa… Y si te muestras jugando sin hacerlo, al igual que haría un hombre, la imagen que das es más seria, más imponente, menos necesitada de atención sexual, más para todo tipo de públicos, no sólo con un target masculino.

Al menos es la sensación que a mí me transmite una persona a la que veo haciendo esas cosas y, para mí, es la mayor diferencia entre las que lo hacen y las que no lo hacen.

Pero repito, no voy a ir a decirle a nadie lo que tiene que hacer. Ellas verán xD

LauraLuna
LauraLuna 20/09/2017 a las 8:00 pm

¿Y no te has planteado por qué esa diferencia en cómo percibimos a una mujer que se muestra sensual VS a un hombre que se muestra sensual? A ver si no va a tener que ver con algo llamado misogonia.

LauraLuna
LauraLuna 20/09/2017 a las 8:11 pm

¿Y no te has planteado que esa diferencia en la imagen que transmite una mujer sexual VS un hombre sexual tal vez se deba a un prejuicio misógino? De existir igualdad, no juzgaríamos la sexualidad de la gente según su género.

LauraLuna
LauraLuna 20/09/2017 a las 8:13 pm

Añado, Lilith, que muchas de las cuestiones que planteas en tu comentario las explico en mi artículo. Me he tomado un tiempo y esfuerzo en redactarlo, así que voy a pedirte que, antes de comentarlo, dediques tiempo a leerlo. Por respeto.

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