Si sangra, podemos matarlo: sobre la menstruación y los videojuegos

Si sangra, podemos matarlo: sobre la menstruación y los videojuegos

Hay una escena en la película Alien, de Ridley Scott, en la que una de las criaturas alrededor de las cuales gira la película se abre paso a través del estómago de John Hurt – donde había estado gestándose – hacia el exterior, dejando todo cubierto de sangre en el proceso. El personaje se retuerce de dolor, y este suceso le lleva a la muerte. Aunque sé que lo que esta escena pretende representar es un parto, cuando vuelvo a verla no puedo evitar pensar que así es como se siente la menstruación a veces: como si tuvieras un pequeño bichillo alienígena creciendo en tu interior y luchando por salir fuera.

Otra cosa que no puedo evitar pensar cada vez veo Alien es que, a pesar de ser una película de ciencia ficción y terror, bajo ella subyace un mensaje que nada tiene que ver con el espacio: que, en el fondo, es una película sobre la violación. Pensaba que era una teoría mía, pero resulta que hace poco descubrí unas declaraciones de uno de los guionistas en las que decía que este paralelismo es más que intencionado. Suena un poco extraño al principio pero cuando lo reflexionas, no es nada sorprendente que la película que creó a Ellen Ripley, uno de las principales heroínas de la ficción de los últimos tiempos, y que nos ofrece personajes femeninos fuertes y humanos y bien perfilados, trate, en el fondo, de uno de los temas que más preocupación y terror genera a las mujeres desde que nacen.

Lo que sí que me resulta curioso es que, de todos los matices que conforman la experiencia de ser mujer, la violación sea la que más ampliamente se trata en la ficción.  Nunca deja de sorprenderme que escritores y guionistas prefieran describir lo que socialmente se nos enseña a las mujeres que es el trauma más grande al que podemos enfrentarnos en nuestra vida antes que desarrollar otros aspectos más agradables y quizás más interesantes de vivir y crecer siendo mujer cisgénero. Como por ejemplo, la menstruación.

Cada vez que sale el tema de que la menstruación está infrarrepresentada en los medios, la persona inocente a la que se le haya ocurrido mencionar la cuestión va a tener que escuchar una ya sabida retahíla de excusas: que es sólo una función corporal, que es demasiado asqueroso como para mostrarse, que es innecesario, que en la ficción no se muestra cuando los hombres van al baño, etc. A mí, ninguna de estas justificaciones me sirve. La menstruación es importante, es parte de nosotras, es una cosa con la que gran parte de las mujeres convivimos durante una gran etapa de nuestras vidas, y no hay absolutamente ningún motivo por el cual deba considerarse algo sucio o pudoroso.

El problema de la invisibilización de la menstruación lo sufren el cine, la literatura y la televisión, entre otros. Y a pesar de que algunos creadores concretos empiecen a tomar conciencia sobre el tema –  el último capítulo de la tercera temporada de la serie americana Broad City denuncia explícitamente que se necesita más representación de la regla en los medios – para otros todavía pasa totalmente desapercibido.

La falta de representación de la menstruación me parece especialmente flagrante en el caso de los videojuegos.

Porque, a diferencia del cine o la literatura, el videojuego es un medio en el que, por norma general, no estás siendo testigo de una historia: la estás protagonizando. No estás presenciando la historia de Lara Croft, de la Comandante Shepard, de Bayonetta: estás siendo ella.  Pero la industria del videojuego está tan orientada a satisfacer al público masculino que en pocas ocasiones se nos permite encarnar a una mujer cuando jugamos; y son todavía menos los casos en los que los personajes femeninos en cuestión están bien escritos y se muestran como personas complejas, con conflictos y matices, del mismo modo en el que se presenta a los hombres. En la mayoría de ocasiones, los llamados “personajes femeninos fuertes” son tan sólo mujeres que se adaptan a los roles masculinos.

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Que te duelan los ovarios en el espacio tiene que ser una mierda muy seria. Me parece casi insultante que a los guionistas no les dé por hablar de ello.

Pero las dificultades, los conflictos que son inherentes y exclusivos a las mujeres se ignoran de forma constante. Y uno de los motivos por los que esto sucede es que nuestra sexualidad, y todo lo relacionado con ella, como la menstruación, es tabú. Me resulta increíble que se considere la menstruación “demasiado” como para ser representada en los videojuegos: demasiado asquerosa, demasiada información, precisamente en un medio en el que la sangre está a la orden del día. Podemos disparar a nuestros enemigos y cubrirnos con su sangre. Podemos asesinar violentamente y ver sesos, y tripas, y vísceras. Pero cuando la sangre proviene de una vagina en vez de una arteria cercenada, cuando es natural y no violenta, se convierte repentinamente en algo susceptible de incomodar al público.  

Puedo contar con los dedos de una mano los juegos en los que sé que existe una representación de la menstruación: se muestra superficialmente en Bioshock Infinite, y hay una teoría sobre Bloodborne relacionada con ella. A estos dos casos puedo añadir The Binding of Isaac, donde puedes obtener una compresa como objeto activo. Cuando la utilizas, la alzas en el aire, y por culpa de tan desagradable visión, todos los enemigos de la sala se alejan de ti rápidamente.

Por esta absoluta falta de presencia en las narrativas de los videojuegos, cuando se menciona el tema, aunque sea de forma muy vaga, me siento como Cara Ellison cuando vio, por primera vez en su vida, un bote de pintaúñas como parte del decorado de uno de los escenarios de Gone Home. Sus palabras lo describen de forma inmejorable:

“Creo que nunca había visto un bote de pintauñas en un videojuego hasta Gone Home. Lo mire durante unos cinco minutos cuando lo vi, preguntándome sobre todos los escenarios de mundo abierto que había transitado, todos los mundos fantásticos, todos los juegos de aventuras que había jugado donde los elementos de ser una mujer estaban extrañamente ausentes en el entorno. Tuve la misma sensación cuando vi un sujetador tirado en el suelo de una habitación de una mujer en Dishonored. Miré al sujetador, y pensé “sí, yo hubiera dejado mi sujetador ahí si viviese aquí.” Este juego lo ha hecho alguien que ha visto esto suceder.

Es casi como si las mujeres no fueran invisibles. Como si dejasen rastro de su existencia.”

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Que Dios te bendiga, Fullbright.

Detalles tan simples como este pintauñas, o un tampón que encuentras en uno de los armarios del baño de la casa de la protagonista, hacen que Gone Home tenga una de las representaciones de la experiencia de crecer siendo mujer más exquisita que he visto nunca en el medio.

Pero, más allá de estos ejemplos concretos, la regla es un tema invisible para los videojuegos. Otras funciones corporales no lo son tanto: en prácticamente todas las iteraciones de la saga Metal Gear Solid podemos observar a algún personaje meándose encima de pánico. En Metal Gear Solid 4, en concreto, un personaje que termina siendo relevante para la historia nos es presentado como un soldado que tiene dificultades para completar la tarea que tiene entre manos por culpa de un caso severo de diarrea.  Sin irnos tan lejos, en la popular serie Los Sims, un videojuego de simulación social, tienes que atender las necesidades básicas de los personajes que utilizas: entre ellas, la de ir al baño. Si tus Sims pasan demasiado rato sin ir al baño, no aguantan más y terminan orinando en el suelo. El tratamiento del tema en estos videojuegos  no se considera en absoluto escandaloso. Sin embargo, no hay ni una sola referencia a la menstruación.  

Este hecho, que puede parecer un problema menor, adquiere especial relevancia cuando se enmarca en el contexto de que los videojuegos deberían encontrarse actualmente luchando para cambiar y comenzar a respetar a las mujeres de una forma que llevan décadas negligiendo. Y parece ser que pretende hacerlo mientras sigue ignorando la existencia de la menstruación. Yo, personalmente, por mucho que me apasionen los videojuegos, nunca voy a poder sentirme cómoda en un medio en el que se invisibiliza algo con lo que tantísimas mujeres tenemos que convivir durante nuestra vida. Que un medio cuyo atractivo se basa en la inmersión y la interactividad, en la simulación, en ponerte en la piel de otros – tanto que ha comenzado a dar sus primeros pasos en la realidad virtual – sea incapaz de caracterizar personajes femeninos en sus diferentes facetas y experiencias es un signo más de que sigue rechazándonos.  

Y se me ocurre que si la ficción trata la violación de forma mucho más frecuente que la menstruación es porque la violación deshumaniza a las mujeres: las pone como objeto al servicio de los hombres. La menstruación hace todo lo contrario: hace a las mujeres ficticias más humanas, más complejas.  

Los videojuegos tienen el potencial y las herramientas para hacernos empatizar con experiencias que no son nuestras. Videojuegos como Depression Quest y The Average Everyday Adventures of Samantha Browne, sobre enfermedades mentales, nos ponen en la piel de una persona con depresión y ansiedad, respectivamente. Un medio que podría usarse para ayudar a las personas de otros géneros a comprender y sentir en su piel la experiencia de ser mujer. Sin embargo, todo ese potencial se está desaprovechando por culpa del tabú alrededor de la sexualidad femenina.  

Y el medio nunca podrá eliminar la barrera de exclusión que le separa de las mujeres si no supera este prejuicio. Si no entiende que para crear personajes femeninos complejos y reales tienen que abrazar todas las facetas de nuestra feminidad, incluso aquellas que les incomodan. A veces fantaseo con hacerles llegar un mensaje a todos los desarrolladores del mundo. Me encantaría agarrarles por los hombros, sacudirles y decirles, muy seria: introducid la regla en vuestros videojuegos. Haced que vuestras protagonistas sangren. No es asqueroso. No nos hace más débiles. Es parte de nosotras.

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roguequit
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Tirana de lo cuqui. Presento @elpugcast porque mi referente periodístico es la Rana Gustavo. Me fui a buscar el Nuclear Throne un día y aún no he vuelto. Si me veis por ahí, enviad ayuda. No, en serio.

15 comentarios
NeithVanCat
NeithVanCat 20/08/2016 a las 3:13 pm

Esto es un anime/manga pero Berserk trata este tema. Si no os apetece leeros el manga entero, podéis veros las pelis. En concreto sucede al principio de la 2 pero os recomiendo que os veáis también la primera porque entenderéis mejor la escena.

jihishome
jihishome 09/07/2017 a las 5:57 pm

¡Ahora mismo lo iba a citar! Suerte que he visto el comentario 🙂
Me gusto mucho como lo trato el autor…

JGMiranda (@qnang5284)
JGMiranda (@qnang5284) 20/08/2016 a las 3:38 pm

Tienes más razón que un santo.

Quizás yo tengo el tema de la menstruación más normalizado porque tengo dos hermanas pequeñas y crecí con eso en casa. Pero es algo que siempre me ha “molestado”: no se suele representar o no se hace bien. Normalmente no se pasa de las situaciones de “jo, qué borde estás, ¿tienes la regla?”. Y eso me hizo gracia quizás las primeras 15 veces. Ahora me cabrea, me parece parodiarlo, no representarlo.

En fin, que sólo quería decir que me parece muy buen artículo.

Sairalinde
Sairalinde 02/12/2017 a las 5:24 pm

Me acabo de imaginar un DA con un personaje femenino cis que sólo puedes ligarte si le ofreces chocolate mientras tiene la regla, así que tendrás que seguir su calendario de menstruación. Y me está causando gracia y ternura a partes iguales

valerian32
valerian32 20/08/2016 a las 3:52 pm

Sí, estoy de acuerdo.

Sí es cierto que entiendo que no debería salir en toodas las historias, pero sí en algunas. Sí es cierto lo de los detalles como los que mencionas (que, yo que sé, en el Life is Strange, en una residencia y habitaciones de mujeres pues haya compresas o un cartel de “no tiréis las compresas por el retrete” porque en efecto es algo habitual) y sí entiendo que mecánicamente cuando tengan sentido incluir otras funciones fisiológicas (los sims, don’t starve se me ocurre).

Si entiendo no obstante que en otros juegos no tenga ningún tipo de representación. Si Shephard no come, ni bebe (salvo cuando puntualmente va a algún bar) ni hace pipí ni popó ¿por qué debería tener molestias de la regla a nivel mecánico? Todavía puedo entender que lo hagas a nivel visual (es decir, la Normandía ya es un detalle pequeño el que haya un sitio donde comer y creo recordar que había un baño privado en tu camarote, pero donde no hay nada “fuera” ni un cepillo de dientes)

Y mi mujer comenta que… la regla no es agradable. Si bien es cierto que es más agradable que ser violada, es algo que de poder elegir, ella no tendría. Eso y que la palabra menstruación se repite mucho y podría al menos rotarse más entre menstruación, regla y periodo.

Alilali
Alilali 20/08/2016 a las 4:21 pm

Sobre el tema recordé TV Tropes (en inglés) ,página que me encanta, que tiene un apartado sobre esto donde nos hae ver que, si no es necesario para la historia, no existe: http://tvtropes.org/pmwiki/pmwiki.php/Main/NoPeriodsPeriod O que si existe siempre será representado por una mujer actuando borde http://tvtropes.org/pmwiki/pmwiki.php/Main/AllPeriodsArePMS

Luray
Luray 20/08/2016 a las 4:43 pm

No estoy segura, pero creo que en resto de BioShock también se trata aunque sea de pasada, ya que creo que tenía algo que ver con las Big Sisters y luego con Eleanor. No estoy segura porque no le he prestado nunca atención a esta representación y puede que de salir en estos juegos la haya obviado siempre, igual que mi propia menstruación también la obvio por formar parte de mí y estoy tan acostumbrada a ella que no cambia mi día a día de cuando la tengo a cuando no.

Sigue siendo un gran artículo. Creo que voy a empezar a fijarme más en esta representación en la ficción.

Aesidh
Aesidh 20/08/2016 a las 4:45 pm

Da que pensar que, a pesar de ser una función tan normal como cualquier otra, ni se mencione más allá de las bromitas de Síndrome PreMenstrual que todas ya nos sabemos. Yo he crecido procurando no hablar de ello en voz alta, y sólo con mujeres, y he llegado a usar el “estoy mala” cuando me baja la regla a pesar de que no es ninguna enfermedad. Hay mucho camino para que se normalice las menciones a la menstruación como algo “natural” (y cuando se hace relevante, porque como han dicho cuando la historia no lo requiere, directamente ni se menciona; es como lo de ir a plantar un pino al baño), y para ello tiene que normalizarse en la sociedad primero.

FriKitty
FriKitty 20/08/2016 a las 6:35 pm

Esto es como todo, según el juego puede pegar o no. Pero qué sospechoso que otras funciones biológicas sí salgan y esto no, cuando tampoco está de más ponerlo.

Por ejemplo en los Sims yo lo veía más en plan, meter diferencias entre sexos es mala idea. Sería más realista, sí, pero si tu Sim tiene que quedarse más tiempo en el baño si es mujer, con lo rápido que va el tiempo en ese juego… Si precisamente cuando tienen hijos (al menos hasta el 2, que es el que jugué) ella no se queda embarazada, tiene al bebé del tirón xD.

Pero en Gone home (no lo he jugado pero sé cosillas) pues pega, está muy bien poner esos detalles. El post ese del Bloodborne me ha dado risa por los comentarios de asco al decir que es sangre menstrual, como si beber sangre en sí no fuera asqueroso, lmao.

Se me ocurre que en juegos muy grandes, como Skyrim, no vendría mal algo de eso, aunque sea en forma de objetos puestos por aquí y por allá y ya tú te lo imaginas. Que de eso hay a patadas (¿os acordáis de la señora que adoraba a Dibella en Riften que se tiraba a media ciudad y tenía tiras de cuero cerca de la cama para atar a la gente? :B), pero de momento no he visto nada sobre la regla. Que igual lo hay y no lo he visto, si alguien sabe que me diga xD.

lostinlordran
lostinlordran 20/08/2016 a las 8:15 pm

Me ha flipado el texto. Pedazo de juego Gone Home. Sobre lo que decís de la invisibilización de la mujer, no hay más que leer algunas opiniones de los “true gamers” sobre el juego de The Fullbright Company: que si solo ha tenido éxito de crítica por el tema que trata, que si patatín, que si patatán… A algunos les jode que un juego que cuenta historias ínitmas de mujeres haya tenido éxito.

Cruxis Crystal
Cruxis Crystal 21/08/2016 a las 2:35 pm

Me ha sorprendido el artículo porque no es algo a lo que realmente le haya dado vueltas y es totalmente cierto. Lo único en lo que puedo discrepar es que me parece bien que no lo pongan en los todos los juegos… me explico.

En la inmensa mayoría, como dices, no comen, no duermen, no orinan ni defecan. Contadas veces pasa para dar un matiz a la historia, que estamos tan acostumbrados que luego hay que pensar “pero si sólo hay una escena en el restaurante, ¿el resto del videojuego no comen?”. Aunque intenten normalizarlo como Skyrim (te HARTAS de robar comida. Y quesos, vivan los quesos que curan mucho) le protagonista nunca come realmente, no tiene necesidad. Ni siquiera tu casa tiene baño, o cocina. Pa’ qué.
Y es que me pongo a pensar y existen mil juegos que tienen detalles estúpidos que luego piensas “¡pero si luego no tengo que usarlo! qué tontería intentar hacer que sea realista si luego NO lo es porque no uso el baño”. Yo me río, la verdad.

En juegos donde hay que alimentarse, ir al baño, etc… tipo Los Sims, o más juegos que existan, creo que debería añadir la regla si eres mujer porque es-la-realidad también.

CacahueteMcGomez
CacahueteMcGomez 22/08/2016 a las 10:04 pm

Antes de nada, enhorabuena a todas, creo parece que enriquecéis muchísimo la crítica y opinión videojuerguista, y se os necesita y necesitaba y necesitará. Muchas gracias.

Quería preguntaros por el tipo de mecánicas se os ocurre, o de qué forma se podría hacer una representación fidedigna de la regla sin entrar en el “durante una semana en el juego tu personaje se siente hecho un trapo”, que es lo que conozco (soy chico y eso, la regla la conozco de oídas).

Misao
Misao 31/10/2016 a las 12:24 pm

Me he puesto a leer la saga de Geralt de Rivia (muy recomendada por amigas mías, y animada por The Witcher 3) y me ha sorprendido y encantado que el tema de la menstruación de Ciri haya sido importante en una parte del tercer libro (ajustar el entrenamiento de Brujo a la regla; eso sí que es normalización y lo demás tonterías) me ha alucinado que se haya introducido en un libro de fantasía ( Y por un escritor, que evidentemente es consciente de la fisiología de las adolescentes, por muy especiales que sean) Da lugar a darnos cuenta que está creciendo, que es una mujer y no sólo un niño con el pelo largo, y de paso un momento bastante cómico. Bien por él!

Pauler
Pauler 06/11/2016 a las 7:24 pm

No entiendo por qué no había leído aún este artículo, con lo maravilloso que es D:
Muy de acuerdo en que hay que hacer un esfuerzo extra para lograr una representación femenina real. Cada vez hay más mujeres participndo en los procesos creativos y más hombres que empiezan a entender los pormenores de la representación. Quedan años luz por recorrer, pero joyas de la representación como Gone Home o Life is Strange arrojan algo de luz sobre el camino a recorrer 🙂

Delfar
Delfar 04/04/2017 a las 11:16 pm

Alguien importante ha leído este artículo y le ha gustado, podemos votar por el prototipo Vagina Crisis: A Period Piece en el Amnesia Fornight 2017 de Double Fine:

https://www.humblebundle.com/double-fine/amnesia-fortnight-2017

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