Me encanta BioWare en general y Mass Effect en particular. En mi saga de videojuegos favorita hasta la fecha y dudo que ninguna otra pueda superar el impacto y la obsesión que me ha generado.

Al parecer, soy una rara avis ya que me quedé más que satisfecha con su final. Porque no hay artículo, noticia o vídeo sobre Mass Effect que no se llene rápidamente de comentarios echando pestes sobre su desenlace.

El final de Mass Effect 3 es el nuevo “en la tabla cabían los dos”. Hay gente que se morirá diciendo lo malo que es.

spoiler_alert_by_chwen_hoou-d9tal96
Si no has jugado a Mass Effect 3 y no quieres destriparte todos los posibles finales, te aconsejo no seguir leyendo.

Estoy hablando de gente verdaderamente ofendida a día de hoy, 4 años después de su lanzamiento. Si vais a los comentarios uno de los vídeos promocionales de Mass Effect Andromeda (nueva entrega de la saga, que transcurre en el mismo universo pero que no es una continuación de la trilogía original) la mayoría de los que os vais a encontrar no son sobre eso, sino sobre la el final de ME3.

me

Pero, ¿es cierto que el de Mass Effect 3 es un final malo?

Soy consciente de que es difícil llegar a un consenso sobre qué define la calidad de una obra de ficción y no es mi intención abrir ese debate. Lo que quiero es romper varias lanzas al favor de la conclusión de la saga.

Para ello, parto de mi premisa de lo que debe tener un buen final: debe ser coherente con la historia, debe resolver la trama principal y las subtramas planteadas, debe mantenerte en tensión, lograr una buena inmersión en el juego y tocar todas tus fibras. Si debe sorprenderte, destrozarte o dejarte con una sonrisa en los labios ya depende del tipo de historia que quieras contar.

En mi opinión, Mass Effect es el del segundo tipo, de los que te destroza. Y tiene sentido cuando estás luchando una guerra de proporciones galácticas por la supervivencia de la humanidad y sus aliados contra un enemigo implacable y que tiene todas las de ganar.

¿Responde el final de Mass effect a las “exigencias” que he planteado antes? Sí. Tal vez no lo hiciera antes del Extended Cut, pero sí después. He visto los finales originales y es verdad que eran tan escasos que dejaban una sensación de vacío terrible y un montón de incógnitas. Después de tantos esfuerzos, ¿nos íbamos a quedar con tantas preguntas?

La gente se indignó, y con razón, ante lo que parecía un final hecho con prisas y poco esmero, donde quedaban infinidad de cabos sueltos. A BioWare le llovieron las críticas y ellos las escucharon y trataron de subsanar sus errores. En mi opinión, en ese Extended Cut nos dieron todo lo que pudieron darnos (incluida despedida de tu Love Interest a los pies de Harbinger mientras este adquiere temporalmente la puntería de un stormtrooper). Extenderse en cómo se reconstruyó la galaxia o cómo le fue a todos nuestros personajes queridos sobraba.

Pero me encuentro que, salvo en contados casos, la gran mayoría de las opiniones que he visto siguen cargando las tintas contra el final a pesar del Extended Cut. Las críticas principales que he encontrado son las siguientes.

me3

La primera y primordial es que no hay ningún final feliz. Sí, a todos nos hubiera gustado que después de salvar la galaxia Shepard hubiese tenido su merecido descanso y en la última secuencia cabalgara hacia el horizonte con su Love Interest en el regazo para reunirse con toda su tripulación y ser felices para siempre.

Pero Mass Effect no es ese tipo de historia. Un final así, aunque me hubiera encantado, no sería muy realista ni acorde con el tono de unos juegos que nos han acostumbrado ya desde la primera entrega a tomar decisiones difíciles. Curar o no la genofagia, elegir entre geths y quarianos, destruir o no el protosegador humano, etc. Ya hemos sufrido pérdidas: Ashley o Kaidan en el primer juego, puede que algún compañero en la misión suicida, sin duda Thane tras el asalto de Cerberus a la Ciudadela y muy probablemente también Mordin si has jugado con un personaje paragon, y por supuesto a Legión.

Planetas enteros han sido aniquilados o cosechados, millones de personas han muerto. Tenemos a un o una protagonista que se pasa el juego con pesadillas en las que se le aparecen todas las personas a las que no ha podido salvar, toda la gente que ha muerto sin que pudiera impedirlo y los millones de humanos a los que abandonó en la Tierra encarnados en la figura de ese niño escondido en los conductos de ventilación durante el ataque segador a Vancouver.

Tenemos todo en contra. Es una lucha desigual y cruel, casi suicida. Lo único que nos queda es un plan desesperado. Construir el Crisol, un arma diseñada por especies tan lejanas en el tiempo que ni su nombre se conserva, y que nunca antes ha sido usada. Ni siquiera sabemos para qué sirve, pero es nuestra única posibilidad.

El juego entero se basa en conseguir recursos para construir el Crisol y tropas para acompañarlo y salvaguardarlo cuando llegue la hora de la batalla final. Porque habrá batalla final. La guerra a escala galáctica que lleva meses desarrollándose no es más que una manera de ganar tiempo para jugarse el todo por el todo en el último minuto.

Y cuando al fin llegas, más muerta que viva, tienes que tomar una decisión. La última y la más importante. Tienes varias opciones, sólo que no hay ninguna fácil. Ninguna es cómoda. Ninguna es feliz. No para todo el mundo.

Control parece lo más sencillo. Nadie más tiene por qué morir y te aseguras el control absoluto de los segadores. Tu cuerpo desaparecerá, pero te convertirás especie de Inteligencia Artificial conservando tu conciencia. Aunque siempre te queda la duda en el fondo de tu mente: ¿y si estoy adoctrinado/a? ¿Y si estoy escogiendo esta opción porque es lo que los segadores quieren que haga? ¿Y si soy el nuevo Hombre Ilusorio?

Destrucción parece la más correcta. A fin de cuentas, es lo que has ido a hacer, ¿no? Es por lo que llevas luchando todos estos meses: por acabar con los segadores de una vez por todas y romper su retorcido círculo de genocidios. Pero, ah, hay que pagar un precio muy alto: destruir a los segadores conlleva acabar con todo aquello que ha sido construido o que lleva incorporada su tecnología. En otras palabras, los geths y EDI. Además, morirás. ¿Estás dispuesto/a a pagar el precio? (Aunque si tus recursos son lo suficientemente altos, verás una escena en que tu Shepard sobrevive).

Y luego está Síntesis, la opción que el Niño Joputa, apodo cariñoso con el que llamo a la IA que creó a los segadores, desea que tomes. La solución ideal a un problema tan antiguo como la misma galaxia. Supone la fusión de lo orgánico y lo sintético, acabando con la eterna dicotomía entre ambas formas de vida que parece abocada a terminar siempre en enfrentamiento. Pero, si has logrado la paz entre geths y quarianos, ¿no va esto en contra de aquello que has probado que es posible? Y, en cualquier caso, ¿puedes tú, en solitario, tomar una decisión que supone la modificación genética de todo ser vivo de la galaxia? Además, si la tomas la pagarás con tu sangre. Tu ADN se utilizará para crear una nueva secuencia genética híbrida que modificará la biología molecular de todo orgánico y sintético de la galaxia, fusionándolos. De modo que el patrón cósmico de guerra y aniquilación entre ambas formas de vida se reescribirá. Y en apariencia todo será paz y armonía.

Pero el juego te permite una posibilidad más. La elección de no elegir. De negarte a las opciones que el Niño Joputa te ofrece y rebelarte. En este caso, no tomar una decisión es tomar una decisión. Los segadores ganan, la vida inteligente de la galaxia es cosechada y desaparece. Y de nosotros sólo quedarán las balizas de Liara, esperando que la próxima generación las encuentre.

En resumen, en todos los finales Shepard debe sacrificarse. Y esto es lo que duele. Porque después de tres juegos con tu personaje, que literalmente ha regresado de la muerte para seguir luchando, debes decirle adiós. Dependiendo de lo que elijas, también sacrificarás a los geth y a EDI. Y por eso digo que no hay ningún final feliz, ninguno que como jugador/a te haga sentir cómodo y satisfecho.

Duele, vaya si duele, y ahí está su gracia.

Cuando llegué al final (siempre elijo Destrucción, por si sentís curiosidad) y acabé el juego me sentí drenada emocionalmente. Lloré, me deprimí y sólo salí del agujero gracias al DLC “The citadel” y a rejugar la saga en bucle. ¿Y sabéis qué? Nunca había jugado a nada y puede que nunca más vuelva a jugar a algo que me impacte de tal manera. Sí, hay finales que me han hecho más feliz, que me han dejado con una sonrisa, o sorprendida o que me han roto el cerebro. Pero ningún final me ha hecho sentir tantas cosas y tan intensamente.

Y tal vez no sea justo porque después de todo lo que Shepard ha sufrido y peleado se merece un final feliz, pero la vida no es justa, la guerra no es justa y no sería realista que esta saga épica hubiese terminado de otra manera.

me1

La segunda gran crítica más habitual es que se nos prometió que nuestras decisiones tendrían mucho más impacto en el desenlace y al final parece que todo se reduce a tres simples opciones.

Yo jugué la trilogía seguida en febrero de 2013 (Extended Cut incluido) así que llegué tarde al festival de “promesas electorales” que pudiera hacer BioWare respecto a Mass Effect 3, pero el hecho es que aunque me hubiese encantado que hubiera 400 variables más, no veo la manera. Es decir, ¿qué otro final más podrían habernos dado?

Las tres opciones (cuatro, en realidad) son lógicas y no están puestas al azar. Tienes la alternativa que El Hombre Ilusorio siempre defendió: controlar a los segadores. La única opción que durante toda la saga has creído posible (destruir a los segadores). Y una posibilidad intermedia que podría acabar con el problema no ya de los segadores, sino de la misma existencia de los orgánicos y los sintéticos: síntesis.

¿Cuál de todas las decisiones que has tomado durante los juegos podría plantearte otra posibilidad de resolver el problema?

Si las críticas van no tanto por las tres decisiones posibles una vez estás dentro de la Ciudadela sino por la misión Prioridad: la Tierra, considero que nuestro estilo de juego y nuestras elecciones se reflejan en muchos pequeños detalles.

Según el nivel de fuerzas aliadas de las que dispongas sobreviven más soldados del Martillo, las conversaciones que oyes por radio son ligeramente diferentes, también se puede morir Cortez o no dependiendo de cómo te hayas portado con él, y el Hombre Ilusorio puede suicidarse después de matar a Anderson o el tiro de gracia se lo puedes dar tú, en función de cómo lo hayas tratado en tus conversaciones durante el juego.

E incluso ante la elección final hay múltiples combinaciones en función de los recursos militares que has recopilado. Síntesis y Control están bloqueadas si no tienes más que los recursos mínimos y Shepard muere con Destrucción.

Control está disponible a partir de un nivel medio de fuerzas y aun así, si estas son más bien bajas, la Tierra será destruida.

La opción de Síntesis sólo aparecerá a los jugadores que hayan logrado recursos militares altos (lo que supone hacer todas las misiones y lograr alianzas entre especies enemigas, de manera que cuentes con las dos. Esto, además, no es posible si no has tomado ciertas decisiones en ME2).

Y por último, sólo si tienes los recursos a tope podrás elegir entre los tres finales, y además si optas por Destrucción, tu Shepard sobrevivirá.

En definitiva, son 8 finales y muchos escenarios (más detalles, aquí). Bajo mi punto de vista no son pocas opciones ni veo que la influencia de nuestro modo de juego sea mínima en el desenlace.

No obstante, es cierto que la disposición de la galaxia (que puedes llevar al 100% en el multijugador) no tiene impacto sobre el final (cosa de la que me alegro porque el multijugador en PC es un yermo solitario por lo que a los jugadores de esta plataforma nos sería casi imposible conseguir subirla a 100), pero el resto de aspectos sí influyen.

me4

La tercera crítica que he visto alude a líneas argumentales anteriores desechadas o pobremente resueltas.

Nunca he tenido muy claro a qué se refiere la gente, ya que la única línea argumental descartada o irresoluta que puedo recordar es la relativa a la energía oscura y el sol que se estaba apagando en Haestrom. Según hemos sabido por Drew Karpyshyn, la idea original sobre Mass Effect 3 consistía en que lo que motivaba a los segadores a cosechar a la humanidad era que su diversidad genética aparentemente nos daba superpoderes para detener la energía oscura que amenazaba con acabar con la galaxia.

La manera en que la diversidad genética y la energía oscura podrían estar relacionadas se me escapa. Además me choca bastante porque la mitología de los segadores y sus motivaciones no parecen algo decidido a última hora y desconectado de los dos juegos anteriores.

Los segadores han exterminado la vida inteligente de la galaxia durante milenios. El conflicto entre orgánicos y sintéticos ya está plantado desde el primer juego de Mass Effect. De acuerdo con la línea argumental de la energía oscura, ¿debemos suponer que los proteanos fueron la especie elegida hace 50.000 años por los segadores para intentar parar el avance de la energía oscura? ¿Y qué sucedió? ¿Como no les salió bien decidieron echarse una siesta de 50.000 años y volver a intentarlo a la vuelta? Ya en Mass Effect 1 Liara nos habla de un patrón en la extinción de las especies inteligentes, en el que los proteanos son sólo los últimos de una larga lista. Si los segadores eligieran a una especie en cada nueva cosecha para su superplan, ¿por qué molestarse en borrar después de cada genocidio todo rastro de las especies inteligentes que se han ventilado? ¿Para qué dejar los relés y la tecnología necesaria para que las nuevas especies avancen más rápido? Esta es sólo una de las docenas de dudas que me hacen cuestionar que la storyline de la energía oscura fuera el argumento central del tercer juego y no sólo una subtrama secundaria que al final decidieron descartar porque en realidad no era necesario y no encajaba demasiado en el marco del ciclo de destrucción segador.

Ya en el Mass Effect 2, en el DLC del Corredor Sombrío, Liara nos cuenta que el Corredor estaba muy interesado en los proteanos porque debía creer que ellos tenían la clave para derrotar o protegerse de los segadores, lo que es una clara alusión al Crisol. (Y no olvidemos que, gracias a los recursos del Corredor Sombrío, Liara descubre que hay algo en los archivos proteanos de Marte).

De manera que parece evidente que lo que ha sido el argumento principal de Mass Effect 3 no ha sido improvisado, ya que ha seguido una evolución lógica. Lo de la energía oscura ha quedado colgado, sí, pero sólo es un pequeño detalle en una historia muy grande. Todos los grandes arcos ya planteados desde el primer juego (la cura de la genofagia, la paz entre geths y quarianos, si la vida creada artificialmente tiene el mismo valor que la orgánica, el sistema de gobierno del Consejo de la Ciudadela, la ascensión del lugar de la especie humana en este universo en el que somos recién llegados) se van resolviendo poco a poco y la decisión siempre está en nuestras manos.

me2

Y la última crítica que me he encontrado es que la misión final no está a la altura del resto del juego.

No comprendo en qué sentido. La ambientación es brutal: Londres destrozado por la guerra, el cielo oscuro, las calles vacías y docenas de aberraciones segadoras vagando por la ciudad. El resto de misiones de juego transcurren en lugares lejanos de otros planetas. Pero aquí volvemos a casa, a un lugar que el jugador puede reconocer, lo que da escalofríos.

La dificultad tampoco se queda atrás. Quien no las haya pasado canutas frenando a las oleadas de brutos y banshees que te abordan mientras EDI programa la artillería para quitar de en medio al segador que protege el rayo de acceso a la Ciudadela que me cuente cómo lo ha hecho. No podemos dar ni un paso sin que nos ataquen, los brutos aparecen de la nada, los cascarones asoman por cada puerta que abres y los cosechadores vuelan sobre tu cabeza soltando nuevos horrores a tus pies.

La emotividad no falta. ¿A quién no se le ha puesto la piel de gallina cuando Garrus y tú acordáis guardaros las espaldas desde el cielo si alguno de los dos no sobrevive o tomaros un cubata celestial si ninguno vive para contarlo? ¿Quién no se ha emocionado cuando EDI te dice que tú la has hecho una persona? ¿Quién no ha llorado cuando Anderson te dice que está orgulloso de ti y después se muere en paz creyendo que ha salvado el mundo?

Y la emoción y el misterio también son palpables. Porque cuando finalmente logras atravesar al dichoso rayo (RIP Marauder Shield, nunca te olvidaremos) y Shepard se mantiene vivo/a por simple fuerza de voluntad, no tienes ni idea de lo que va a pasar, de qué te puedes encontrar.

Cuando pulsas el botón y los brazos de la Ciudadela se abren crees que ya está, que ya lo has hecho todo y parece que Shepard se prepara para morir con las botas puestas, ahora que ha cumplido con su misión.

Pero no.

Aún te queda el asalto final. El encuentro con la mente creadora de todos los horrores que acabas de vivir. Y la decisión más importante de toda la saga.

Así que, bajo mi punto de vista, el final de Mass Effect 3 lo tiene todo. Es bronco, sucio, injusto, triste, sí.

Pero es épico.

Jodidamente épico.

Buy Me a Coffee at ko-fi.com