El juego de los cacitos, o Heroes of  Might and Magic III para el resto de los mortales, es un juego de estrategia por turnos que salió para PC en febrero de 1999. La difunta 3DO fue la responsable de sacarlo al mercado, aunque luego Ubisoft recogió la franquicia.
El juego tenía un modo campaña, que seguía la historia de los juegos anteriores. Creo que va de las típicas peleas Horda-Alianza, porque la verdad es que nunca las he jugado prestando atención. Yo este juego lo quemé con mi hermano y un amigo en los mapas.

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De pequeños, esto estaba en español. Fuente: Captura propia del juego.

Y es que los mapas eran mucho más divertidos: podías bajar el nivel de dificultad para poder ir a tu rollo por el mapa, escoger el tamaño del mapa y elegir la raza jugable. La forma de jugar es simple: tienes una fortaleza y una heroína que lleva tus tropas. Para reclutarlas deberás tener recursos variados y oro. Cada turno equivale a un día, y todos los lunes, se renuevan los lugares de recluta. Cuando te encontrabas con un enemigo, se abría un tablero de casillas hexagonales para combatir.
Antes de seguir con esto, debo aclarar que yo no sé jugar a esta clase de juegos. Yo sólo sé jugar mediante la técnica de “arrasamiento”: conseguir muchas y poderosas tropas, para ir sembrando la muerte allá por donde pase. Estoy jugando mal, pero eso se lo cuentas a mis veinte titanes.

Lo bonito del juego es que podías escoger varias facciones: elfos, titanes, pantano, no muertos, aka behemots, arpías y matíncoras, caballeros (MEDIEVO) y demonios. Yo siempre juego con los titanes porque son bonitos y su unidad más tocha ataca a distancia. Pero cada facción tiene unidades con características propias: los no muertos pueden recuperar cadáveres para obtener esqueletos; las arpías atacan y vuelven a su posición original; los behemots tienen aves del trueno que electrocutan a quienes les atacan; los dragones tienen un rango de movimiento de casi todo el mapa… El conocer bien qué hace cada una de estas unidades te ayuda a planificar tu estrategia de combate, sobre todo de cara a saber qué unidades atacan a distancia.
Las unidades van desde las malillas que reclutas de 30 en 30, a las tochas, que solo puedes reclutar de 2 en 2. Es importante saber cuál es cuál en cada facción para no encontrarte sorpresas en los combates.

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Las ciudades y las criaturas. Fuente: captura propia del juego.

Como ya he mencionado, el combate es un tablero de casillas hexagonales. Las unidades tienen un movimiento y un ataque por ronda, y cada heroína podrá tirar un hechizo. Aquí es donde empiezas a tener que conocer bien a las criaturas: saber cuánto moverte para quedarte fuera del alcance, pero llegar al siguiente turno; ir primero a por unidades a distancia usando hechizos; revisar el número de unidades, ya que aunque las más bajas no hacen mucho daño, cuando hay 500 gnolls, tus dos nagas serán fulminadas…
Además de esto, hay factores externos a la batalla, como son la suerte y la moral. La suerte permite que se haga un ataque al máximo de daño, mientras que la moral nos dará un turno extra si es muy alta o nos hará perder el turno si es baja. La forma de ganar esto es visitando diversos lugares del mapa, además de usar artefactos o la opción liderazgo; también hay que vigilar no tener criaturas de los caballeros y el infierno juntas, por ejemplo, ya que se bajan la moral por ser alineaciones opuestas.

Y mencionando el mapa, este tiene varios tamaños, pero siempre tiene silos de recursos, molinos, criptas, mausoleos que te darán recursos u objetos; obeliscos que te revelarán zonas donde cavar; unidades dispersas que guardan recursos y artefactos, que pueden unirse a ti o huir en combate. También puedes encontrarte torres, cabañas y otros edificios que te enseñarán alguna habilidad o algún hechizo, te harán subir estadísticas, subir de nivel, o te mandarán buscar un objeto específico. También habrá cabañas de reclutamiento para coger unidades de distinto tipo.

Los recursos son necesarios para construir los diversos edificios, que varían ligeramente de facción a facción, pero siempre te encuentras con la alcadía (que da los dineros); el castillo, con el que reclutar unidades; las casas para reclutar a cada tipo de unidad y sus mejoras; la taberna; el mercado; la armería; el gremio de magos; un bonificador de recurso de la facción; y una serie de edificios que varían según la facción (por ejemplo, los titanes usan mucho conjuros, porque lo que los extra dan más conjuros y puntos de conocimiento).
Dentro de los recursos, cada facción tiene un recurso “estrella”, este es el recurso que usará la unidad final. En el caso de los titanes son las gemas, de los elfos los cristales, los demonios el azufre… Así que es importante tener localizadas las minas. Y los cacitos. Los cacitos son la clave del juego.

Para terminar, está el tema de héroes. Son aquellos que se encargan de explorar el mapa y tomar los diversos silos de recursos, y desencadenar los combates. Cada héroe tiene un set de habilidades base, que es otro factor a tener en cuenta, ya que el número que pueden aprender es limitado: ¿quieres tener diplomacia, y que los enemigos se rindan sin combatir? ¿Prefieres balística, y poder escoger a dónde dispararán las armas? ¿Mucha magia, para poder lanzar hechizos más poderosos? ¿Estrategia, para poder colocar mejor las unidades? ¿Liderazgo, para tener mucha moral? ¿O suerte? ¿Prefieres moverte más por turno, o tener mayor rango de visión? Son muchas variables, y a base de ensayo y error sabrás qué combinaciones se adaptan mejor a tu forma de jugar y las escogerás sin dudar.

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Escoge sabiamente. Fuente: captura propia del juego

Una cosa buena de los mapas es que ofrecían la opción de jugar con y contra amigos en local, al ir alternándose los turnos, cada uno podía jugar un turno y coordinarse. También creo que se podía montar una partida en LAN (o puede que fuera en el juego del “Wololo”, que yo de estas brujerías no entiendo), y si no, siempre quedaba el modo multi casero: uno jugando, y un par de cabezas extra mirando y toqueteando en la pantalla donde ir.

Probablemente haya juegos posteriores mejores, si sabes jugar usando la estrategía bien, será muy divertido, pero este juego tiene un factor nostalgia bastante importante, ya que me he llegado a memorizar algunos mapas incluso. Y quién  quiere estrategia cuando puedes fulminar a tus enemigos desde la distancia. Y además tiene cacitos.

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Esto es tan bonito. Fuente: captura propia del juego

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