El desarrollo artístico siempre ha sido uno de los procesos que más me ha interesado de todo el complejo y arduo camino que supone la creación de un videojuego. Es un reflejo de las ideas, cambios y evolución de todos los elementos que lo componen, desde la consecución de sus escenas hasta el diseño final de sus personajes pasando por todos los objetos y escenarios. En el trabajo artístico es donde se materializan por primera vez todos esos lugares que más tarde recorreremos como jugadores, donde el mundo de ese videojuego que tanto amamos comienza a tomar forma.


Siempre he sentido fascinación por el trabajo artístico y conceptual de cualquier proyecto, sobre todo si está relacionado con el ámbito del cine o de los videojuegos, y teniendo en cuenta que Dragon Age es mi saga de videojuegos favorita no es de extrañar que “The art of Dragon Age Inquisition” haya acabado en mis manos.
Este tomo único de 266 páginas, publicado por Dark Horse, está repleto de todo tipo de ilustraciones que exploran la evolución de diseños arquitectónicos, storyboards de escenas cinemáticas, modelos de armadura, armas, localizaciones, texturas, indumentarias y un largo etcétera.

A continuación algunas fotografías del ejemplar que tengo en casa.

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El libro, además, es de una calidad excelente; gran tamaño (31 cm de alto), pastas duras, hojas gruesas y una buena encuadernación que a día de hoy sigue aguantando mis constantes achuchones mientras lo hojeo.
Como veis las ilustraciones son las protagonistas en contraposición con el texto, que suele ocupar unas pocas líneas para explicarnos brevemente qué estamos viendo o para introducirnos a cada uno de los capítulos.
Las ilustraciones a doble página son impresionantes y a lo largo del libro poco o nada queda sin explorar del mundo de Thedas. En definitiva, “The art of Dragon Age Inquisition” es un vistazo a las entrañas del juego a través de un trabajo artístico precioso que haría las delicias de cualquier fan.

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