El pasado 17 de febrero Bandai Namco publicó por fin Dragon Ball Fusions para todas esas 3DS que viven en Europa y también quieren sus maravillas. Y como somos muy majas, nos han invitado a disfrutar del mundo más famoso de Akira Toriyama, así que aquí estoy, contándoos cómo me convertí en una Saiyan.

Como buena niña de los años 90 siempre me gustó el universo Dragon Ball y, lógicamente, sus juegos. Pero la mayoría de los que llegaron a mis manos tenían el pequeño fallo de ser simplemente un “Tekken de Son Goku”. Entretenidos, divertidos, con muchísimos personajes conocidos… pero que podían llegar a ser algo más. Y quizá la gente de Ganbarion escuchó mis plegarias, porque decidieron arriesgarse y crear una aventura RPG con mundo abierto. ¿Y cómo lo hicieron? Pues fácil, con una historia nueva, más de 100 personajes y fusiones. MUCHAS fusiones. Porque reconozcámoslo, a todo el mundo le gusta el bailecito de las fusiones, así que cuantas más, mejor.

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Fuuuuuuuuuuuu…SIÓN (Fuente: Bandai Namco)

Una de las primeras maravillas que nos encontramos en este juego es la creación de los personajes, porque no sólo podemos elegir entre terrícolas, saiyan, alienígenas, foráneos y namekianos, sino que además tenemos selección de sexo (excepto con los namekianos, que son asexuales y se reproducen escupiendo huevos, recordadlo). Con esto, pude cumplir un sueño infantil: ver (y ser) una saiyan. En femenino. Oh, sí, yo también tengo rabo… de mono.

Podemos toquetear las caras, pelos, la ropa y sus colores, y esto es otra de las cosas que más me han gustado. Por increíble que parezca, luchadoras y luchadores están en el mismo nivel de sexualización. O no existe o es una exageración, cosa que me encanta. Si cogemos a una luchadora, podemos ir tranquilamente con el traje de Goku y, si cogemos a un luchador, podemos ir con la ropa de Videl (más tarde descubrimos que incluso hay tienda para cambiarle el modelito a nuestro personaje, que hay que pelear sin perder el estilo). Pero la cosa no se queda únicamente en nuestra propia ropa, la clave está en todos los personajes con los que nos encontramos. Tenemos a la típica mujer con escasez de tela y tenemos a un señor semidesnudo que lleva únicamente un speedo rojo. Creedme, lo vemos y forma parte de la historia principal. Y me encanta, porque nos demuestra que podemos ser luchadoras serias o unas mamarrachas, que no importa: tu misión es patear culos.

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Trunks se va a liar a espadazos. (Fuente: Bandai Namco)

Después de pasarnos dos horas un par de minutos creando a nuestro personaje, nos lanzamos a la aventura. Mientras estamos con nuestro amigo Pinich, decidimos usar las bolas mágicas. Invocamos a Shenron y, como nuestro amigo es un poco lelo gran luchador, le pide la posibilidad de luchar contra los guerreros más fuertes del universo. Shenron, como es especial y quiere hacerlo todo a lo grande, cumple su deseo… creando una nueva dimensión en la que no importa el tiempo ni el espacio: todos los guerreros de toda la línea temporal se encuentran allí, dispuestos a combatir para descubrir quién es realmente el más fuerte. Sin excusas de “es que yo no estaba allí” o “es que todavía era un niño”. En menudo lío nos ha metido Pinich.

Tras un rato de historia (que no os voy a contar, si no pierde la gracia) nos dejan explorar por fin esa nueva dimensión. Y aunque sea nueva, estamos rodeados de zonas perfectamente reconocibles, como la Corporación Cápsula, la Montaña Paoz o Ciudad Satan. La única sutil diferencia es que todo está flotando. Y esa es una de las ventajas, porque realmente no tenemos un mapa mental exacto del mundo Dragon Ball: los escenarios se convierten en sitios familiares simplemente porque los recordamos, no necesitamos saber si se encuentran en un valle o en otra galaxia. Menos mal que sabemos volar.

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Goku se ha dado cuenta de que el rosita Todas Gamers da fuerza. (Fuente: Bandai Namco)

Cuando empezamos el tutorial, no nos podemos ni imaginar lo que va a durar. Es largo. Extremadamente largo. Tan largo que quizá pensemos que estamos en la mitad del juego y te aparezca alguien a enseñarte algo nuevo. Pero está tan bien metido en la historia que no molesta pasar tanto tiempo aprendiendo, porque mientras lo hacemos vamos avanzando, luchando, y capturando reclutando compañeros de equipo.

Oh, ¿os creíais que lucharíamos en solitario? ¡Pues claro que no, que tenemos que fusionarnos! La norma más importante del Torneo Espacio Temporal es que tenemos que participar en grupos de cinco y, si nuestro grupo es de menos, ya podemos ir buscando más gente. Disimuladamente, esta es una forma de meter con calzador los diferentes tipos de fusiones que nos van a enseñar durante el juego. Los primeros compañeros que nos encontramos son Trunks y Goten que, por supuesto, nos enseñan su famosísima fusión convirtiéndose en Gotenks. Hacemos un equipo y, durante un tiempo, es nuestra única fusión disponible… hasta que conseguimos el grupo de 5, que en ese momento nos olvidamos completamente del calzador y agradecemos esa maravilla de fusión (y baile). Es corta, sólo dura un ataque, pero si la gestionamos bien podemos finalizar un combate con un solo golpe. Y ahí es cuando empezamos a interesarnos realmente por todas las fusiones que irán apareciendo y las diferentes formas de fusionarse.

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Movimientos y turnos. (Fuente: Bandai Namco)

Por último, os voy a hablar de los combates. Hay 3 tipos de luchadores: poder, técnica y velocidad; y (como no podía ser de otra forma) siguen el sistema de “Piedra, papel y tijera”. Cada tipo es fuerte hacia uno y débil hacia el otro, lo que nos permite planear una estrategia de combate sin tener que acabar haciendo rayas en una pizarra blanca. Sin embargo, y a diferencia de lo que nos tenían acostumbrados, esta vez pasamos a un sistema de combates por turnos que nos mantendrá en tensión por la posibilidad de realizar contraataques. Es decir, se acabó lo de aporrear los botones y nada de combatir mientras nos rascamos un pie, que no es el momento. Porque, además, aparte de los ataques físicos tenemos nuestros propios ataques especiales o de ráfagas de ki, que podemos ir aprendiendo gracias a las recompensas que nos dan después de cada combate. Aparte de eso, tenemos un indicador Ultra que nos permite realizar ataques Zenki o la Fusión Ultra (la del bailecito de los 5, una genialidad).

En definitiva, todavía me dejo algunas cosas en el tintero (como un modo multijugador y el StreetPass), pero como sé que si sois fans de Dragon Ball vais a adorar esta pequeña maravilla portátil, prefiero que descubráis esas sorpresas vosotras mismas. Por mi parte, soy la Saiyan más fuerte del torneo… a pesar de que al principio del juego perdí un combate contra Videl. Sólo os puedo dar un consejo: luchad como una chica.

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