Érase una vez una época en la que los cuentos de hadas clásicos, aquellos con los que crecimos de niños, se pusieron de moda. O más bien, lo que se puso de moda fueron versiones modernizadas, oscuras y/o reinventadas de los cuentos de hadas. Hacia principios de década vimos una explosión de este fenómeno sobre todo en medios como el cine o la televisión, y nos gustasen más o menos, cada uno tenía una historia alternativa que contarnos a la que ya sabíamos casi de memoria. A esta tendencia los videojuegos se sumaron en algún punto también, y en medio de esta vorágine de cuentos adaptados de mil formas posibles surgió Cinders.

Cinders es una novela visual creada por el estudio independiente Moa Cube, cuya historia no es ni más ni menos que una versión del famoso cuento de La Cenicienta. ¿Y qué tiene esto que ofrecernos?, os preguntaréis. En primer lugar, si os gustan tanto las novelas visuales y los cuentos de hadas como a mí, esta es una apuesta segura para jugar y pasar un buen rato. Porque bajo esta simple premisa tiene mucho, mucho que ofrecernos, y todo ello de la mano de una protagonista tan curiosa e inquieta como astuta y, si tus opciones así lo disponen, maquiavélica.

Como versión del cuento original que es, lo que Cinders nos ofrece es un giro de tuerca, universos alternativos al conocido, un “y qué pasaría si” planteado de muchas formas posibles. Porque por supuesto puedes asistir al baile, conocer al príncipe y casarte con él como lo plantea el final clásico, pero ¿qué pasaría si te das cuenta que tienes otras motivaciones? ¿Qué pasaría si tras conocerlas mejor, descubres que tu madrastra y tus hermanastras no son tan horribles y tienen motivos de peso para ser como son? ¿Qué pasaría si descubres una trama secreta que podría cambiar tu vida (y la de los demás) por completo? Todo eso y mucho más son cosas que se plantean a lo largo de la narración. Aquí, nuestra Cenicienta (llamada Cinders) tiene un poder de elección más grande del que se pudiera pensar, tanto para bien como para mal.

20161007170150_1
Primer principio de los cuentos de hadas: Cuidado con lo que deseas. Podría hacerse realidad.

La principal traba que tiene una novela visual es que interactúas más bien poco con ella, salvo para tomar decisiones, y te limitas más bien a leer. Para aquellos a quienes les cansa leer texto (y además, íntegro en inglés, con lo que recomiendo tener un nivel decentillo), este juego puede echarles para atrás. Pero para quienes esto no es un problema, les animo a que le den una oportunidad. No todos los días se encuentra una con un juego en donde los personajes femeninos son todos diversos, coloridos y bien definidos; de hecho son la mayoría de quienes conforman el elenco y quienes en verdad se centra y dirige la historia. Incluso la figura del Hada Madrina (¿o debería las dos posibles “hadas madrinas”?) resulta crucial, siendo Cinders en un momento dado quien puede decidir a quién pedirle ayuda para conseguir sus deseos y propósitos, sean cuales sean. Personajes masculinos hay muy pocos pero también interesantes, y la mayoría están ahí para ser los Intereses Románticos de Cinders (pero no os esperéis escenas tórridas ni cosas pastelosas a lo otome ni nada por el estilo; de hecho la narración es bastante realista y no se espera que haya “amor a primera vista” en ningún momento), siendo posible tener un final con alguno de ellos.

20161007180102_1
En Cinders, las protagonistas son las mujeres y las complejas relaciones que existen entre ellas. Regla número dos de los cuentos de hadas: Nada es lo que parece a simple vista.

Hay muchas variaciones de finales, pero sin entrar en materia de spoilers hay cuatro grandes grupos en los que agruparlos. No he sido capaz de sacarlos todos (ni mucho menos todas las variantes que pueda tener), pero a medida que desbloqueas algo crucial en el juego, se añade a la imagen de Cinders en el menú principal un objeto que se le añade al atuendo que está relacionado con tus acciones en el juego, y queda bastante curioso de ver. Antes de ver el epílogo que has conseguido hay una especie de escena extra que le añade algo más de contexto a toda la historia y que confirma que las elecciones que tengas tienen consecuencias para todo el mundo. Cinders juega bastante con la idea de dejarlo todo al azar o decidir tomar tú las riendas de tu propio destino… hasta cierto punto. Ni está todo escrito ni puedes pretender cambiarlo todo. No hay un final completamente feliz, hagas lo que hagas; más que un punto en su contra, en definitiva eso es algo que lo hace todavía más interesante a mi punto de vista que el quedarse con el manido “vivieron felices y comieron perdices”. Incluso si es un cuento de hadas donde las mismas son criaturas muy reales.

20161012004645_1
Además de ser visualmente muy bonito, el juego tiene mucha introspección y perlas de sabiduría como estas.

A la historia y los personajes se le suma la muy cuidada estética que tiene todo el juego, digna del cuento que al fin y al cabo es. Destacan sobre todo los escenarios y paisajes, que son una preciosidad. Los sprites de los personajes apenas sí tienen animaciones y son todas muy estáticas, pero dado que cuya finalidad es contar una historia, tampoco se le pide más. La banda sonora es también muy bonita, con mucha influencia de música folk que acompaña muy bien a la historia y sus momentos de misticismo y encanto.

En definitiva, si os gustan las novelas visuales y los cuentos de hadas y si no os importa leer mucho en inglés, este juego está más que recomendado. No es muy largo y se pasa un buen rato, además de que descubrir las sorpresas que tiene ocultas el juego (así como su mordaz sentido del humor) vale mucho la pena. Nunca está de más tener un juego como este en vuestra colección.

20161007171056_1

Buy Me a Coffee at ko-fi.com