Birthdays the beginning es el emulador a escala astral de la saga Harvest Moon, ya que su creador es el mismo: Yasuhiro Wada. Salió el 12 de mayo para Playstation 4, donde lo he jugado. Mi interés sobre este juego radica en la cuquidad que tiene y la posibilidad de poder creerme diosa. Es así. Soy fan de los simuladores roba-vidas y más aún si tienes seres vivos a tu alcance. Sin embargo, las ganas no tienen que tender siempre a significar que todo vaya a ser como quieres…


Una pequeña introducción tipo visual novel nos adentrará en un mundo donde manejaremos a un avatar (chico, por lo que parece) el cual es instruido por un objeto romboidal azulado, llamado Navi, en el arte de la creación de vida. Navi nos acompañará en el modo Historia explicándonos los conceptos básicos y uso de los controles durante las primeras horas de juego. He de destacar el posible gusto de Yasuhiro por la saga The Legend of Zelda, puesto que tanto el cameo al nombre del objeto geométrico, como el detalle de oír un sonido cuando el cuadro de diálogo termina, son muy zelda.

Nuestro cometido es claro: Ayudar a Navi a crear vida en un mundo geométrico, desde el principio de la creación, mediante la manipulación del entorno. Tendremos dos vistas de nuestro mundo, modo Micro y modo Macro, donde podremos controlar de primera mano el planeta reconstruyendo la tierra u observarla crecer como un espectador. El mundo está seccionado a modo cuadrícula para dividir en cuadrados todo el terreno, con un aspecto que recuerda a Minecraft, pero más elaborado. La clave de este juego es el manejo de la temperatura (global y del mar), ya que determinará el tipo de vida que nace y si sobrevivirá para poder evolucionar.

La temperatura del planeta variará dependiendo de la elevación del terreno en conjunto: si haces montañas, la bajará, mientras que si creas mar, se elevará, ya que en el centro de nuestro cubo se encuentra el foco de lava y calor. La vida comenzará en el mar y tendremos que ir favoreciendo el clima para que el pequeño protoser, que será un plancton, consiga evolucionar a algo mejor.

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Vista del modo Micro, con especies evolucionadas y vivas.

En el modo Micro, nuestro avatar acudirá al planeta y manejaremos un cuadro sombreado sobre una zona, pudiendo así interactuar en el modo diosa con el entorno. El paso del tiempo se pausará hasta que terminemos de interactuar. El sistema es tan básico como aumentar o disminuir el terreno mediante sólo dos botones del mando, creando así montañas, suelo firme o mar, afectando de este modo a la temperatura del planeta. No podremos aportar mucho más aparte de utilizar objetos que nos ayuden de forma más cómoda a hacer esto, como que nos permitan crear ríos, subir la temperatura en una zona concreta, ayudar a un ser a evolucionar de forma más rápida, crear focos de luz solar, entre otros.

Las acciones en este modo cuestan PV, que son como nuestro medidor de acciones permitidas, y sólo pueden recargarse en el modo Macro. También en este modo podremos, al ser descubierta una nueva especie, analizarla y registrarla en nuestra biblioteca.

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Vista del modo Macro, viendo pasar el tiempo y su evolución.

En el modo Macro, pasamos a un plano totalmente espectador alejándonos con un zoom-out del planeta, como si de una película se tratase, sin poder interactuar. Podremos recuperar los PV perdidos y permitir pasar los milenios para que la vida tome forma, pero sin hacer nada como comento, ya que es automático. Tendremos en pantalla paneles informativos con los años pasados, las vidas creadas, el número de las mismas existentes… e información de la temperatura. Los controles para la tierra son mediante los botones R1 y R2 en PS4, haciéndome errar constantemente en lo que quiero hacer y teniendo que parar un momento a pensar cuál era el botón de aumentar o disminuir la tierra… porque los confundo. Creo que hubiera sido más cómodo si hubieran utilizado el sistema L1 y R1.  

La estética minimalista, pero con toque pomposo y cuqui, nos hará fijarnos en cada detalle de cada ser vivo. En el menú, contaremos con una biblioteca donde podremos ver todas las plantas y animales que aparezcan, explicando un poco qué son, además de un nombre científico y características de supervivencia para nuestro mundo. También podremos ver información sobre nuestro cubo y gráficas del mismo. Cuanto más evolucione la vida, más interacción habrá entre nuestros especímenes. El modo Historia es corto, de modo que cuando terminemos de aprender a dominar todo el universo, podremos pasar al modo free e interactuar como se nos antoje con nuestro cubo, además de aumentar su superficie para tener más terreno. La temperatura, conforme vayamos evolucionando a nuestros dinosaurios (sí, podemos llegar a la era de los dinosaurios, incluso con seres humanos) determinará el aspecto del animal y sus aptitudes (por climas fríos, tendrán un aspecto más blanquecino y cubierto de protección, mientras que por climas cálidos serán más oscuros…).

Aquí un pequeño vídeo de la web oficial, donde podremos ver un poco el sistema del juego.

Personalmente, se me queda corta la experiencia a nivel de creación y me parece un poco confuso que los botones de subir o bajar tierra estén alineados verticalmente. Ciertamente, no he sabido dominarlo bien y mis pobres seres vivos morían inevitablemente (lo cual me frustraba un poco), aunque supiera que debía bajar o subir la temperatura para que pudieran sobrellevar su existencia. Considero que este juego se queda corto, a falta de más controles para poder manejar mejor la vida y el ambiente, pero con un toque visual precioso. Aunque nos anime el juego a coleccionar toda la biblioteca y admiremos el árbol genealógico de nuestra creación, no han conseguido cautivarme con su estética agradable y mona.

Imágenes obtenidas de Wikipedia y la web oficial.
Copia de prensa del juego proporcionada por NIS America y distribuido por Bandai Namco en España. ¡Gracias por la experiencia!

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