Enero de 1997. Square Soft acaba de sacar al mercado su último juego, Final Fantasy VII. En tres días, en Japón consigue vender 2.3 millones de unidades y con medio millón de unidades vendidas en menos de tres semanas en EE. UU. El juego es un éxito de ventas y críticas por todo el mundo y Square Soft decide, quizá animada por este triunfo, fundar el estudio de animación Square Pictures. La idea de crear su propia compañía cinematográfica es incorporar los avances técnicos de la película en sus videojuegos completando un ciclo de creatividad donde los juegos inspiran películas que posteriormente ayudan a mejorar videojuegos. Hinorobu Sakaguchi en persona es quien se encarga de dirigir el estudio y, en 1998, anuncia su idea de lanzar una película de Final Fantasy al mercado, colaborando con Sony/Columbia en la distribución de la misma.
Square Pictures decide arriesgar y crea una película sin vinculación directa con ninguno de los juegos lanzados hasta al mercado y que solo incluiría alguna pequeña referencia a elementos de la saga. Finalmente, la película se estrena en julio de 2001: el mismo mes que Final Fantasy X.

Se podría considerar que esta película es lo menos relacionado con Final Fantasy que se ha hecho nunca. Para empezar, se sitúa en nuestra Tierra, en el año 2065 y en una era post apocalíptica. ¿Qué ha sucedido esta vez? Hace unos años un meteorito cayó en la Tierra y, además de la típica explosión, trajo consigo algo denominado “Fantasmas”, unos seres intangibles e invisibles para el ojo humano que, al contacto con cualquier ser vivo, absorben su energía vital, matándole en el proceso. Los humanos se han podido refugiar en ciudades escudo, que les protegen de los fantasmas.
La protagonista de esta historia es la doctora Aki Ross, que junto con el doctor Sid (o Cid, una de las pocas referencias que son bien visibles), buscan ocho espíritus que puedan anular la amenaza de los Fantasmas y puedan volver a habitar toda la Tierra. En su búsqueda, la doctora Ross se ve atrapada por un grupo de Fantasmas en la ciudad de Nueva York, acudiendo a su rescate el escuadrón Deep Eyes (al final se rescatan entre todos). Una vez vuelven todos a la Ciudad Escudo, vemos un poco de la situación política del lugar, donde el general Hein quiere usar un láser gigante del espacio (aka cañón Zeus) para acabar con la amenaza Fantasma. Tanto Ross como Sid se oponen a ello, ya que los anteriores intentos no han servido de nada y, bueno, probablemente los Fantasmas sólo se mosqueen. Allí plantean su plan de la búsqueda de los ocho espíritus para frenar la amenaza, siendo la propia Aki Ross uno de estos espíritus, puesto que  ella misma contiene un trozo de Fantasma en su interior (ya que pueden parasitar a los humanos, aunque esta parte nunca me ha quedado clara).

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A partir de aquí van spoilers de la trama, avisados quedáis.

 El tráiler lo dejo para que veáis los dibujicos, porque no tiene nada que ver lo que dicen con la trama.

El resto de la película sigue una estructura y trama bastante típica, la verdad: intentan conseguir los espíritus que quedan, mientras el general la va liando parda por ahí. Mientras, Ross tiene sueños sobre quiénes eran antaño los Fantasmas, descubriendo que fueron una raza alienígena cuyo planeta fue destruido y uno de cuyos fragmentos llegó a la Tierra. El general Hein quiere usar su láser gigante del espacio y, por ello, alega que los Fantasmas están controlando a la doctora Ross y consigue que la encierren junto con el doctor Sid y el resto del escuadrón Deep Eyes. Y como el niño sigue queriendo usar su cañón, decide dejar entrar “de forma controlada” a los Fantasmas en la ciudad escudo. Todos sabemos cómo acaban estas cosas.
La película sigue con todo el grupo tratando de huir de la ciudad, mientras esquivan Fantasmas y cómo van cayendo uno a uno todos los miembros del escuadrón, salvo el jefe (antiguo novio de Aki Ross), que es rescatado por Sid y Ross, mientras van en busca del octavo espíritu que se encuentra en el cráter del meteorito (*Final Fantasy VII intensifies*). Lo que sigue es una carrera entre Ross y Hein por salvar el mundo. Finalmente, el cañón Zeus acaba explotando, dando un momentáneo respiro a Ross, que trata de pensar como entrar en contacto con los Fantasmas sin morir (esta parte tampoco me ha quedado muy clara nunca). Finalmente, el antiguo interés romántico se sacrifica por el bien del planeta y salvan al mundo.

Fin de los spoilers.

La película costó 137 millones de dólares y recaudó… 85 millones de dólares. Actualmente en Metacrit tiene un 44% de valoración positiva. La poca recaudación de taquilla obligó a Square Pictures a cerrar (aunque antes hicieron el corto de Animatrix, El último vuelo del Osiris). Al poco tiempo del cierre, Sakaguchi (que dirigió él mismo la película), presentó su dimisión de Square Soft. Al año siguiente, Square se fusionaría con Enix, dando lugar a Square Enix. En 2004 Sakaguchi crearía su propia compañía Mistwalker, que crearía JRPG exclusivos para XBOX (como resumen rápido).
La mayor parte del coste de la película se fue en la creación de los actores digitales y su animación (hubo que rehacer fragmentos iniciales porque quedaban desactualizados gráficamente para el final de la película). Y es que, la animación fue lo más fotorealista posible, pero evitando caer en el temido Valle Inquietante. En el momento de su creación, hubo un debate y miedo por la posibilidad de que los personajes hechos por ordenador sustituyeran a los actores reales (la película S1m0ne, podría ser una prueba de este miedo, ya que las fechas me cuadran). Al cabo del tiempo, esta sustitución ha sido tan real como el exterminio del libro en papel por el ebook.

May pegue gente
No tiene que ver con la película, pero esta es Ming-Na Wan como May es lo mejor.

Centrándonos en la parte de los actores, se contaron con dos actores por personaje, el personaje de voz y un modelo para el cuerpo. Para el caso de los actores que ponían voz, se contó gente de renombre, como Alec Baldwin, Donal Sutherland, Steve Buscemi y Ming-Na Wan. Ming-Na Wan es quien presta voz a Aki Ross en la versión original del film y era conocida antes de esta película por ser la voz de Mulán en la película de Disney (además de interpretar a Chun-Lin en la película de Street Fighter) y actualmente es conocida por interpretar a la agente Melinda May en Agents of S.H.I.E.L.D.
Si bien es cierto que Ross lleva el peso de la película y la trama y es un personaje bastante sólido (dentro de lo que es la película), es casi la única mujer que sale; se salva por la presencia de “Vasquez”, aunque no pasa el test de Bechdel. El resto de personajes no están mal, pero al final con el que me quedo es con el de Ross. Quizá aquí se note que la querían volver un personaje más dentro de la saga (como sería Lightning años más adelante), llegando incluso a ser portada de la revista Maxim.

Como ya he dicho, la película acabó siendo un fracaso de taquilla, lo que es un lástima: no está nada mal y el CGI ha envejecido bastante bien (aunque quizás el movimiento de los personajes no sea todo lo fluido que podría esperarse) y la película luce espectacular.
En cuanto al argumento, se ven semejanzas en algunas cosas con Final Fantasy VII (el flujo vital, meteoritos con aliens malvados…) y no deja de ser una historia “simple” pero que no resulta aburrida. Hay cosas que a mí siguen sin quedarme del todo claras tras todos estos años, pero la película, al final, es entretenida. Es una lástima que no tuviera éxito, ya que Square Pictures podría haber sido un estudio de animación muy importante e innovador a nivel técnico con el paso del tiempo.

Este vídeo es el que me ha hecho escribir sobre la película, que es una a la que tengo algo de cariño al ser de lo primero que conocí de Final Fantasy.

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