Gran Turismo es una de las sagas de conducción más longevas en la historia de los videojuegos. Su identidad se basa en ser un simulador de carreras, que no un arcade, a diferencia de otros títulos del género, como Need For Speed o Burnout. Esto es, en Gran Turismo nos dedicamos a dominar la conducción para superar carreras que aspiran a reflejar con verosimilitud los torneos de automovilismo. Gran Turismo Sport, del estudio Polyphony Digital, lanzado el 18 de octubre en exclusiva para PlayStation 4 y VR, es fiel al propósito de la saga y está destinado a los amantes del mundo del motor.

Gran Turismo Sport abre con una cinemática introductoria en el que da un repaso a la historia del automovilismo, con una sublime calidad audiovisual que busca atrapar a los aficionados de ese mundillo y crear el ambiente que viviremos a lo largo del juego: la pasión por el motor y la delicadeza con que se aman a los automóviles, los ídolos de las carreras y los lugares hermosos que podemos recorrer al volante.

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Gran Turismo Sport va de conducir, pero sin hacer el cabra

El juego no empieza propiamente dicho hasta que no superamos una fase de preparación previa. En primer lugar, seleccionamos los controles según nuestras preferencias a la hora de conducir; podemos usar el mando de manera tradicional, convertirlo en un volante gracias al sensor de movimiento del Dualshock o bien incorporar un mando-volante Thrustmaster. Tras esto, iniciaremos la Escuela de Conducción, un exhaustivo y complejo tutorial en el Modo Campaña donde aprenderemos no sólo a manejar el coche, sino a dominar las curvas, controlar la velocidad, aceleración, deceleración y los frenos. Dicho tutorial se divide en dos niveles: principiante e intermedio, con veinticinco pruebas cada uno. Al superar cada bloque, recibimos un coche de recompensa para nuestro garaje. No es necesario completar el tutorial antes de jugar, pero sí necesario hacerse al menos el nivel principiante para aprender los controles básicos de la conducción.

Modo campaña

Además de la Escuela de Conducción, disponemos de Reto de Misión, donde tenemos diferentes pruebas como remontar desde el último puesto o superar una serie de curvas en un tiempo récord. También disponemos de Experiencia en Circuitos, donde conocemos cada una de las pistas en diferentes trazados, para después recorrerlas enteras. A priori, cuando leemos la palabra “campaña” nos imaginamos una historia en la que avanzamos, y en caso de un videojuego de conducción nos imaginamos una trama elaborada mediante carreras, pero en este caso son una serie de pruebas para perfeccionar nuestra maestría en la conducción.

Arcade: ¡A correr!

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Que nunca falten los vinilos

En este modo podemos acceder a carreras rápidas contra diecinueve pilotos controlados por la inteligencia artificial, en la que seleccionamos pista, nivel de dificultad momento del día y el coche de nuestro garaje con el que queremos competir; o bien personalizar nuestra carrera en la que escogemos más detalles como el tiempo límite, las vueltas en cada pista, el número de competidores, etc. Asimismo, disponemos de pruebas de Contrarreloj y Prueba de Derrapes en las que superar nuestro récord personal y llegar al mínimo de puntos gracias a los derrapes que logremos en una pista concreto. Si tenemos a alguien más en nuestro sofá, podemos lanzarnos al modo para dos jugadores, donde competiremos siguiendo una pantalla partida en vertical. Y, si queremos una inmersión completa y disponemos del equipamiento necesario, podemos realizar el Tour en VR.

En cada carrera, en cualquier modo de juego, acumulamos experiencia, dinero virtual y puntos de kilometraje. Con los dos últimos podemos adquirir nuevos vehículos para nuestro garaje y nuevas piezas para personalizar nuestros coches y el mono y casco de nuestro piloto el cual, como es de suponer, es masculino y sólo tiene función de avatar. De este modo, cada jugador podrá sentirse identificado con él, si bien no debemos olvidar que en el mundo del motor los hombres tienen mayor visibilidad, tal y como se refleja en este simulador.

Sport: Torneos con deportividad

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El automovilismo es un deporte y, como tal, se basa en la deportividad

Antes de acceder a los torneos online, será obligatorio recibir una lección de etiqueta compuesta por dos vídeos muy breves, lo cual es todo un detalle para construir una comunidad positiva y respetuosa. El primer vídeo es “Aprender deportividad” donde se nos da una breve explicación sobre cómo comportarse en la carretera, respetar las señales y al resto de pilotos. Después de éste, deberemos visualizar “Ejemplos de conducción inadecuada”, donde se nos muestran ejemplos de cómo no portarnos en la carretera y que básicamente retratan a un vándalo que todos hemos tenido que sufrir en nuestra vida cotidiana a bordo de un vehículo de ruedas.

En el Modo Sport, facilitaremos una dirección de correo electrónico para recibir información sobre eventos relacionados con Gran Turismo, como torneos oficiales. Tras esto, accederemos a los diferentes torneos online, como la carrera diaria oficial o el Modo Sala, donde correremos contra otros jugadores en una competición sencilla y rápida. Cabe destacar que el emparejamiento en esta función online está bastante afinado, lo cual es de agradecer.

Scapes: Turismo virtual fotográfico

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Todos saben que ni tenemos ese coche ni hemos estado allí, pero la fotografía es bonita

Este es el modo fotográfico cuyo interés es puramente contemplativo. Haremos turismo virtual a base de imágenes estáticas por diversas ciudades, con diferentes puntos de interés, donde colocaremos el coche que deseemos de nuestro garaje y capturaremos el momento para compartirlo en nuestras redes sociales. Las fotografías de cada localización son auténticas, sin dejar de lado el sentido estético propio de una revista turística.

La conducción naturalista

Gran Turismo Sport es un simulador que aspira al naturalismo gracias a promover un estilo de conducción donde se penalizan los choques y la conducción temeraria, al contrario que en otros juegos de carrera destinados a cometer locuras en carretera. En cuanto al apartado audiovisual, éste genera un ambiente cargado de distinción, buen gusto y sosiego, gracias a unos gráficos exquisitos donde el detalle de las texturas se aprecia en la multitud de planos detalle, y una elegante banda sonora compuesta por una selección de canciones chillout que hacen que la conducción sea una experiencia relajante. Puede que decepcione a jugadores acostumbrados a la fantasía de los Need for Speed o BurnOut, pero la respuesta a si os gustaría Gran Turismo sería el eslógan de un archiconocido anuncio de coches: “¿te gusta conducir?”.

Copia para análisis proporcionada por Sony Interactive Entertainment. ¡Muchas gracias! 

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