Donut County, devuélveme el agujero

Donut County, devuélveme el agujero

Este juego me sonaba de verlo por mi TL en Twitter, como uno de esos juegos malditos que nunca van a salir, pero tampoco me llamaba especialmente la atención hasta que leyendo un artículo de Suzie me animé a comprarlo. Que fuera uno de estos juegos que nunca van a salir es comprensible, ya que Ben Esposito estuvo desarrollando Donut County en sus ratos libres mientras trabajaba en otros juegos. La historia de cómo nace este juego es bastante conocida: todo surge por la cuenta parodia Peter Molydeux, como un chiste. El juego se desarrolló durante una jam y acabó creciendo a lo que tenemos ahora mismo: algo corto, sencillo y muy relajante.

Donut County es un Katamari al revés: somos un pequeño agujero que debe tragarse cosas. Cuantos más objetos y seres vivos engullamos, más grande seremos hasta que pase a nuestro interior todo el escenario al completo. Os preguntaréis entonces cuál es el reto de este juego, con una premisa tan simple. Pues más de lo que parece, ya que algunos objetos reaccionarán con otros, lo que hará que el escenario cambie y puedas acceder a nuevas zonas. En otras ocasiones, deberás mirar muy bien en tu entorno para localizar esa bola de papel que hará que crezcas lo suficiente como para atrapar esa mesa.
Otro detalle para tener en cuenta al jugar es que las cosas no son objetos estáticos, sino que podrás manipularlas un poco a tu antojo. Y harán unos sonidos muy satisfactorios.

Porque el apartado gráfico y sonoro de este juego es otro aspecto muy destacable. Un estilo gráfico sencillo, con cada personaje reconocible sólo por su figura, sin usar una línea negra para delimitar los contornos, además de una paleta de colores muy suave y variada, hace que te dé pena que el agujero se trague los objetos y personajes. Porque en nuestra ansia destructora nada ni nadie se libra y el juego se inicia con todos los habitantes del pueblo a novecientos noventa y nueve metros bajo tierra. Todo por culpa de un mapache, BK, que en su ansia de conseguir puntos para un juego nos ha metido en un este lío. A medida que los habitantes nos cuenten cómo acabaron allí, iremos descubriendo qué es lo que ha pasado para que todos estemos ahí (con donuts de por medio). También Mira aprovechará para echarle la bronca a BK y pedir que les saque del lío en el que se han visto envueltos.
Así, cada nivel es un recuerdo donde conoceremos más de los habitantes a través de sus objetos, pero principalmente de la basura. Pues BK no deja de ser un mapache y digamos que su percepción de las cosas no es la misma que la de los humanos. Para comprender mejor la forma de pensar de BK, al final de cada nivel contaremos con la Trashopedia, donde este pequeño liante nos dará una breve explicación de cada objeto engullido, junto con sabios consejos para el día a día, de los que podéis ver algunos ejemplos abajo (todo capturas propias).

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Cada nivel además será breve, de menos de media hora de duración. Algo ideal para desconectar la cabeza un ratillo después de estar toda la tarde escribiendo y no te da para mucho. Como he mencionado, la paleta suave, además de unos efectos de sonido agradables, junto con una música de fondo nada repetitiva, invitan a que te tomes el nivel con calma, e inspecciones cada uno de los objetos antes de engullirlos. O moverlos de un lado a otro del escenario, o divertirte asustando a las gaviotas. El propio juego te incita a que pruebes cosas nuevas usando el viejo truco de poner logros ocultos en cada nivel. Pero no tienes que desesperarte si se te escapa alguno, porque una vez te pases el juego, podrás rejugar cada nivel.

Si tengo que encontrarle algún fallo a este juego es que quizás en ocasiones algunos puzles sean un poco más exigentes que en el resto de veces, y deberás ir buscando el pixel exacto para poder seguir avanzando. Por lo demás, es todo impecable, como digo, incluso la física de los objetos está bastante conseguida y pega con el aspecto suave y “cartoon” que tiene el juego. Quizá echo en falta alguna clase de reacción en los personajes cuando ven un agujero cada vez mayor que se acerca a ellos. Pero es algo que no desentona nada en este título, que te invita a desconectar y descansar de un agotador día, sin pensar mucho ni traducir del inglés.
Porque es un juego que ha llegado traducido y localizado al español, lo que se agradece, porque aunque la historia no es compleja, cosas como la Trashopedia están llena de chistes que alguien se ha preocupado de traer en nuestro idioma. Por desgracia, no he localizado al equipo responsable, ni lo vi pasar por los créditos.

En resumidas cuentas, Donut County es un juego muy breve y sencillo, pero que te invita a relajarte y disfrutar del entorno, antes de enguillerlo por completo. Y ahora, creo que me voy a ir a por un donut.

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Darkor_LF

Difusora de la palabra de Pratchett a tiempo completo. Defensora de causas pérdidas e inútiles. Choconiños o barbarie. Hipster por necesidad. Tengo una pipa falsa. +50 en pedantería.

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