The Blackout Club: Mirar al horror con los ojos cerrados

The Blackout Club: Mirar al horror con los ojos cerrados

Todos hemos sido niños alguna vez, y esta redactora lo fue hace ya un buen puñado de años, cuando Internet apenas empezaba a asomar la cabeza y todavía pasábamos la tarde en la calle jugando a las canicas y los tazos, y a veces yendo a donde no deberíamos para explorar lugares que ahora no nos llamarían la atención, pero que en su momento eran un auténtico misterio. Infancias hay de todo tipo, pero yo tuve la suerte de vivir una parecida a esa, de usar palos como espadas y correr por los jardines de un viejo cortijo para matar a un montón de orcos y salvar a un reino entero. Supongo que nacer al final de la década de Los Goonies tiene sus consecuencias, entre ellas la nostalgia y lo enamorados que nos tiene. Por eso cuando se estrenó Stranger Things no dudé en verla, y por eso tal vez la idea de meterme en un juego de terror cooperativo donde los protagonistas son niños con misiones que cumplir llamó tanto mi atención.

The Black Out Club, juego desarrollado por Question, salió a la venta en octubre de 2018 y actualmente sigue encontrándose en su fase de early access, aunque a día de hoy cuenta con bastante contenido y zonas jugables disponibles, las cuales van aumentando con cada nueva actualización.
La historia nos sitúa en un barrio residencial como cualquiera de los que estamos acostumbrados a ver en pelis norteamericanas, que se encuentra bajo el influjo de una extraña y poderosa entidad llamada The Shape (La Forma). En el mundo de The Black Out Club los adultos son un peligro que tendremos que evitar, sonámbulos cuya mente controla La Forma. Nosotros seremos los niños que tendrán que averiguar qué es esta entidad y cómo destruirla, pudiendo jugar en modo cooperativo (hasta 4 jugadores) o de forma individual.
El prólogo (que en el caso de este juego veo muy necesario jugar) nos mete de lleno en esta historia que me pareció tremendamente interesante, no sólo por lo que cuenta en sí, sino por cómo se complementa con sus mecánicas, la mayoría basadas en el sigilo.

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Para avanzar en The Blackout Club tendremos que hacer una serie de misiones, cuyos objetivos se nos van revelando a medida que los cumplimos, evitando que los enemigos nos descubran. Hay disponible un árbol de habilidades que podremos ir desarrollando y en nuestro haber tendremos dardos tranquilizantes, petardos para crear distracciones y tasers entre otras cosas, todo dirigido a la evasión más que al enfrentamiento. De hecho, atacar a los enemigos o tener encontronazos con ellos será penalizado con la adición de “pecados”, y ahí hay que tener cuidado porque un nivel alto de pecado atraerá a La Forma, y créeme, NO QUIERES ESO.
¿Que por qué? Porque en The Blackout Club han sabido hacer bien su trabajo y han introducido una mecánica que, personalmente, nunca había visto en ningún juego: la visión con los ojos cerrados.
Aquí el mundo no es todo lo que vemos, literalmente, ya que para descubrir ciertas pistas y caminos tendremos que cerrar los ojos. De este modo, todo lo que nos rodea queda cubierto por una textura roja que nos impide saber quiénes y qué tenemos cerca. ¿Qué ocurre cuando aparece La Forma? Pues que la única manera de “verla” será precisamente cerrando los ojos, así que constantemente tendremos que cegarnos para saber dónde está y poder sobrevivir porque no, matarla es imposible (al menos de momento).

El uso de esta mecánica en un juego de terror cooperativo donde el sigilo es fundamental me ha parecido sumamente inteligente y además muy divertido. Al cerrar los ojos ves dónde está La Forma, pero pierdes todo lo demás y cuando los nervios aprietan y acabas corriendo a ciegas por un barrio lleno de casas, vallas y sonámbulos asesinos… Bueno, digamos que no puede acabar muy bien.
Por suerte, si La Forma nos atrapa y nos convierte en otro zombi del sueño más, cualquiera de nuestros compañeros podrá venir a rescatarnos. Si juegas solo, sin embargo, significaría el fin de la partida.

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La ambientación es otro de los puntos fuertes del juego. Tenemos la zona del barrio residencial, repleta de casas en las que podremos entrar para cumplir misiones, y otra zona mucho más interesante a nivel de diseño y estética, que es la que yo llamo “subterránea”, que está directamente relacionada con La Forma y el extraño culto que se ha creado en torno a su presencia. Estos escenarios son mucho más siniestros, con cuevas, puertas misteriosas que (al menos por ahora) no podemos atravesar, túneles laberínticos y construcciones metálicas donde el rojo destaca siempre sobre tonos grises y fríos, dando como resultado un estilo que en lo visual, sin ser un juego con grandes gráficos, me ha resultado muy atrayente.

Lo único que destacaría de manera negativa son las numerosas actualizaciones, pero que estén ahí es comprensible teniendo en cuenta que estamos ante un early access, así que ni siquiera podría contarlo como punto en contra ya que en la versión definitiva esto no ocurrirá. El aspecto cooperativo también es importante si pensáis en haceros con él, porque aunque puede jugarse de manera individual, es evidente que está pensado para disfrutarlo en compañía. De otro modo, la experiencia con las distintas misiones acaba haciéndose un poco pesada y repetitiva. No obstante, hace poco la desarrolladora ha puesto en marcha un nuevo modo de juego, imagino que para compensar este detalle.

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Se trata del modo Stalker, en el que tomamos el papel de un niño “traidor” cuyo objetivo es boicotear a grupos diferentes de jugadores, grabándoles mientras cometen acciones que puedan invocar a La Forma. Personalmente lo encuentro un poco difícil, ya que la única manera de ganar en este modo es que La Forma duerma a todos los miembros del equipo al que estamos stalkeando, y fastidiarles para que les descubran y les persigan es bastante más complicado de lo que puede parecer a priori (o lo mismo es que yo soy tremendamente torpe y tengo la capacidad sigilosa de un rinoceronte, que también es una posibilidad).

Como conclusión, creo que The Blackout Club es un juego de terror muy divertido a nivel cooperativo con mecánicas inteligentes y reminiscencias ochenteras que cuenta además con una historia de la que personalmente me gustaría descubrir mucho más. De momento no hay fecha clara respecto a la salida de la versión definitiva, aunque si pensáis haceros con él de todos modos quizá ahora, con el precio reducido del early access, sea un buen momento.

 

Gracias a Question por la copia de prensa.

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Laura Tejada
Laura Tejada @_LauraTejada

Escritora y creadora compulsiva de mundos imposibles. Vivo en un faro entre dos ciudades: una flota en las nubes, la otra está sumergida en el mar. Ad astra per aspera.

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