Primeras impresiones

Y cuando me levanté, llevaba 40 horas jugadas al Etrian Odyssey Nexus

Y cuando me levanté, llevaba 40 horas jugadas al Etrian Odyssey Nexus

Cuando este juego llegó antes de tiempo a mis manos, nunca pensé que tendría cosas que decir llevando menos de la mitad del juego. Como ya he dicho en el título, he perdido la noción del tiempo con este juego, y aunque sé que me quedan muchas cosas por saber y descubrir en él, entiendo lo importante que son los primeros compases a la hora de que guste (o como en este caso, enganche) un producto audiovisual, ya sea una serie, película, o en este caso, esta última entrega de mi saga preferida de ATLUS.

Etrian Odyssey Nexus, para quien entre de nuevo por aquí, es la última entrega de la saga de Etrian Odyssey para 3DS, un dungeon crawler (mazmorreo en este, nuestro idioma) en el que a la vez que formaremos parte de un gremio de aventureros muy dispares y nos adentraremos en diferentes laberintos en la pantalla superior, iremos dibujando un mapa de estas zonas en la pantalla inferior. En este caso el equipo no tenía la idea de crear «una aventura más», por así decirlo, sino que fue planteando como un festival para los jugadores, y no espera mucho para arrancar la fiesta con las clases «invitadas» en nuestro posible gremio. Tendremos muchas de las clases archiconocidas de los anteriores juegos (con clases agresivas como el Landschnekt, el Imperial o el Pugilist, o clases más de apoyo como el Sovereing/Princess o el Medic, o simplemente la mejor clase para conseguir dinero, el Farmer), con la suma de una clase completamente nueva: el Héroe. ¿¡Pero con tantas clases y tantas mecánicas diferentes hay todavía hueco para algo nuevo!? Te digo yo a ti que sí: además de sus ataques con la espada y el escudo, si inviertes los puntos en esa habilidad y se da la suerte, puede invocar un espejismo (Afterimage) de sí mismo, que repetirá a 0 coste el ataque anterior del Héroe. Ese dos por uno me ha salvado más de una vez, y de dos. Pero esto no es todo con las clases, también se dijo cuando se empezó a publicitar el juego que se rescataría la mecánica de las subclases, sustituyendo tanto a los Grimorios de los Untold y de las especializaciones del V. Para quienes no sepan qué es, podremos añadir una clase secundaria a nuestros guerreros, en una versión menos poderosa, pero que abre un abanico de combinaciones muy peligrosa. Tengo buenos recuerdos de ella de Etrian Odyssey III y, por nosecuánta vez, Etrian Odyssey IV; y se está haciendo de esperar y mucho. Ya me ha ocurrido más de una vez el pensar, «¡Seguro que después de este laberinto tendré las subclases!» y no ocurre.

Pero, ¿y a qué venimos, para qué queremos a toda esta gente pegándose con monstruos? ¿No será todo tan gratuito y porque sí, no? Eso también se dice en esta primera mitad del juego: somos otro de los gremios que ha acudido a la llamada de la princesa Persephone ante la posibilidad de una jugosa recompensa. Con Maginia, la ciudad flotante, como base de operaciones, volaremos hacia el contiente de Lemuria, en el cual se esconden los secretos de una antigua civilización, otrora con un gran poder, ahora solo representada en sus ruinas. Cosa extraña es que no hay solo terreno desconocido, sino que exploradores de otras regiones como Tharsis o Etria reconocen muchos de los ecosistemas del nuevo continente: hay «copias» de los laberintos que ya visitaron en sus regiones de origen. No solo queda este misterio de qué es Lemuria y por qué hay ecosistemas copiados de regiones a kilómetros de allí, sino que no tardaremos en darnos cuenta de que no somos los únicos en ir a por la caza del tesoro.

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Bienvenidos al continente de Lemuria, hogar de una ya extinta civilización

Con todo esto encima de la mesa, ¿cuál ha sido mi sensación en estos primeros compases? Como ya adelantado, he perdido la noción del tiempo. Me he sentido completamente bienvenida desde el primer laberinto. No han necesido mejorar nada de la exploración porque ya se exploraba bien y ya se manejaba bien el dibujo del mapa desde que hicieron el cambio de DS a 3DS en Etrian Odyssey IV. Como siempre, cuidar el mapa significa cuidar tus futuros viajes: es más que vital recordar dónde se encuentran los atajos, los tesoros, los puntos de explotación de materiales o en dónde pisar podría ser peligroso. Por otro lado, hablando de las novedades, la distribución esta vez en islas y laberintos en vez de un árbol enorme dividido en estratos permite una distribución más «orgánica», semejante o incluso mejor que la presentada en, de nuevo, la cuarta entrega. Esto también permite que no sean tan rígidas la distribución y la configuración de los laberintos, tanto los principales como los secundarios: normalmente los principales tienen 3 pisos, pero no impide que otros tengan más pisos.

Otra cosa con relevancia dentro de la exploración son los encuentros con los diferentes personajes no jugables, tanto viejos amigos como recién conocidos: muchos querrán colaborar con nosotros, pero no por ello significa que luchen con nosotros de forma directa, cada uno tiene su forma de ayudar. Algunos nos curarán tras cada batalla, otros nos darán más objetos cuando recojamos, cortemos o minemos materiales, u otros simplemente nos contarán lo que saben del laberinto en cuestión. Por ahora ninguno me ha dado dolores de cabeza, pero sé que queda camino por recorrer. Esto ya avanza uno de los temas más recurrente no solo en este juego, sino ya en la saga, y que especialmente se verá reflejado en el arco de un personaje en cuestión: la importancia de la colaboración, de tener compañeros y camaradas más allá de nuestro propio gremio. No es tanto poder de la amistad, sino el poder del respeto y la supervivencia.

Hablando de colaborar y de la supervivencia, toca hablar de los combates, y antes de empezar me gustaría decir que solo he jugado en el modo «Expert», el cual presenta la dificultad media ya vista en los Etrian, aunque hay modos más fáciles y uno más difícil, porque hay gente que nunca tiene suficiente. Volviendo al tema, aunque hay muchos enemigos que reaparecen de anteriores entregas, no quiere decir que todos funcionen exactamente igual, jefes incluidos. Tanto los más débiles como los más fuertes saben cómo pegar fuerte, cómo impedir que pegues y trabajar en equipo, con incluso ataques «especiales» que pueden darle la vuelta a la tortilla. Con algunos, depende del laberinto, se podrá incluso conseguir una pequeña ventaja, pero no lo toméis por sentado y no creáis que por eso se tiene la batalla ganada. La táctica es importante e incluso repetir algunas batallas y aprenderse los patrones, sin tampoco olvidarse de que pegar mucho también es muy relevante. La mayoría de mi entrenamiento viene por este punto: en el momento en el que estar entrenando y armando a más de 5 de personas se hace un poco más largo e incluso desesperante, que incluso las ayudas que da el juego se puede hacer un poco largo. Si toleras poco el farmear dinero, materiales para conseguir mejores armas o experiencia, puede que aquí lo pases mal. Es cierto que esto también puede ser que mi equipo sea demasiado defensivo o que dependa mucho de las habilidades, y al contrario que muchas de las batallas que se pueden ver en la comunidad de Youtube (que menuda maravilla de vídeos por otro lado), no cargue todos mis ataques en unos turnos concretos, pero por otro lado, cargarte al jefe tras 30 turnos tensos me colma de satisfacción.

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Y esto es Maginia, la ciudad flotante. En otros juegos teníamos el peligro de tener una ciudad pegada a un laberinto infestado de monstruos. Pero esta vez podemos salir volando

Maginia, como base de operaciones, funciona exactamente igual que la ciudad de Etrian Odyssey V, Iorys, y en general como el resto de los Etrian: una interfaz donde iremos a cada zona clave de la ciudad. Tenemos nuestra posada, la armería, la taberna, el gremio y los cuarteles de generales, donde están respectivamente Vivian y Mr. Merlin (la que nos saluda con un bostezo y un gato como sombrero), Napier (ya conocida del Etrian Odyssey III, con ojo al negocio), Kvasir (un poco bromista), Mueller (parecía muy severo pero es solo un jefazo) y Persephone (Mi Reina, Mi Señora). En general, me gustan bastante, aunque personalmente Kvasir no me llega a convencer del todo. Sé que, si todo sigue igual, a lo largo del juego iremos conociendo más de las razones por las que cada uno ha caído de verdad por Maginia, así iré teniendo paciencia tanto con este señor como con el resto de personajes.

En general, y para concluir antes de escribir otras 1500 palabras más sobre las primeras impresiones, estas primeras horas han sido ya como vivir una aventura completa. Aún con mucho por mostrar, ya se nos presenta una aventura sólida, con una gran variedad de estilos de combate y desafíos opcionales. Lo que parece al principio solo una llamada a la nostalgia por la vuelta de laberintos, son llamadas de atención porque no todo es exactamente igual. En estas últimas horas ya se empiezan a mostrar personajes no muy a favor de nuestro viaje, pero los anteriores personajes nos recuerdan la importancia de la cooperación para no solo ganar, sino sobrevivir a los peligros escondidos a cada paso.

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kelerele
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"No estoy muerta, estoy en alguna mazmorra de parranda. O escribiendo, que quién sabe con estos tiempos". Me puedes encontrar como @anus_kele en Twitter.

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