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Análisis de Death and Taxes

Análisis de Death and Taxes

Ah, los videojuegos, ese mundo a donde una va a esconderse cuando la vida real se queda grande. Donde puedes ser quien te dé la gana: un fontanero buscando a su princesa, una saqueadora de tumbas… o la mismísima Muerte. En esta vida moderna donde todo queda en papel, ¿cómo se soluciona el asunto de pasar al otro barrio? Acercaos, chavalada, que vengo a contaros cómo es ser funcionaria en el más allá en Death and Taxes, la última obra de Placeholders Gameworks (que nos han facilitado una clave para disfrutarlo).

Resulta que en el juego la has cascao. El Destino, que lleva el sarao de la gente que vive y muere —cómo y por qué, importante esto— necesita ayuda en la oficina y tú eres la persona elegida para el cargo. Sin necesidad de desvelar género alguno, puedes elegir cómo de bonita se va a ver tu calavera y tu conjunto de ropa de oficina, y de ahí directamente al curro. El Destino te explica de qué va la cosa: todos los días recibirás en tu escritorio unos informes sobre la gente en peligro de muerte ese día. Siguiendo el criterio diario que se te imponga desde arriba, tienes que leer esos informes y decidir quiénes mueren y quiénes viven. Al terminar el día, mandas por fax la criba que hayas hecho y, si has cumplido los criterios correctamente, te vas a tu apartamento con tu paga diaria. Vamos, que ser la Parca también está capitalizado. Al final de cada turno, mantienes una pequeña reunión con el Destino, que te dice si has cumplido con los objetivos designados y te ofrece un poco de conversación.

Siguiendo la línea de juegos memorables como Papers, Please o Beholder, el juego te mantiene día a día en ascuas con cuál será el dilema moral al que enfrentarse. “Tienes que matar a cinco personas, pero deben ser menores de 25 años” o “Aprueba la muerte de todas las personas que trabajen en el campo de la ciencia”, son algunas de las líneas que te marca tu jefe, el Destino, a diario. Dependiendo de tus elecciones, la situación de la Tierra evolucionará acorde a ello. Esto ofrece distintos finales y asegura que te dé el gusanillo de darle más de una vuelta. La trama se complica un poco cuando, además, empiezan a aparecer unos informes de color rojo que te cuentan información que nada tiene que ver con la persona de la fotografía. Las conversaciones al final de cada día con el Destino también son variadas y tienen diferentes consecuencias, puesto que puedes elegir las respuestas de tu personaje. Esto consigue que el juego sea más dinámico y curioso. La simpleza del gameplay al estilo point and click hace que no tengas que pensar mucho mientras realizas las tareas diarias, pero cuando transiciona a las charlas filosóficas que mantienes antes o después de trabajar hace que no llegue a ser aburrido o repetitivo.

«Comerse a los ricos, eso es lo que siempre he dicho». ¿Es la oficina de la Parca la redacción de TG?

Death and Taxes también cuenta con unas bonificaciones que pueden ser utilizadas para personalizar aún más el aspecto de tu Parca u objetos que puedes colocar en tu mesa. Antes o después de comenzar tu jornada, el edificio donde resides y trabajas aparece con tu personaje en el ascensor, pudiendo desplazarlo a los lugares que estén iluminados (y, por lo tanto, abiertos). En el sótano de este edificio encontrarás la tienda de Mortimer, el pirata. Este esqueleto te ofrecerá a diario un total de tres objetos que puedes comprar con el dinero conseguido con el sudor de tu calavera. Mortimer te cuenta una anécdota cada vez que adquieres un objeto sobre cómo llegó a sus manos, pero es tu trabajo averiguar cómo funcionan realmente.

En la tienda de Mortimer también puedes encontrar un espejo que sirve para poder cambiar tu aspecto y ropa. Una vez lo adquieres, el juego toma un giro interesante y a veces aparecerán unas nubes rodeando tu espejo que al hacer clic en ellas te hablarán. Estas nubes funcionan en contraposición al Destino, y ahí donde él apruebe tu trabajo o desapruebe, esas nubes te dirán lo contrario. Plantean la moralidad del trabajo que desempeñas como Parca y, al venir de unas nubes que se generan alrededor de tu espejo, son una oportunidad perfecta para dar hueco a la autorreflexión del personaje.

Toda la base del juego, desde la estética de oficina estándar hasta las conversaciones llenas de ingenio y humor negro sobre cosas tan ‘grandes’ como la vida, la muerte, y todo lo que hay de por medio, hace que Death and Taxes sea divertido de jugar y, al poder elegir más o menos el tono de las conversaciones, adaptarlo a la línea que sea más cómoda para ti.

Como en la vida, la muerte también va de papeleo

Por lo demás, Death and Taxes tiene una música tranquila y agradable que hace que los días pasen rápido y ayuda a sumergirte en ese ambiente de “trabajo de oficina” que se ha convertido en ser la Parca. La estética juega con el contraste de la personalización del personaje (que pasa de tonos grises a todos los colores) con el ambiente insípido e impersonal de una oficina cualquiera. Por supuesto, los logros que se obtienen en Steam al conseguir ciertos objetivos ayudan a motivarse e iniciar diferentes partidas, además de los distintos finales mencionados anteriormente. Aquí y allí, el equipo de Placeholder Gameworks deja referencias a otros juegos y situaciones de la vida real que son un pequeño gesto de los que siempre gustan, y la personalidad de los personajes es divertida y realista. Eso sí, de momento solo está disponible en inglés. En definitiva, Death and Taxes es una placentera combinación de una mecánica familiar con una estética también reconocida, que deja un buen sabor de boca sin llegar a ser pesada. Además, ya lo dijo Benjamin Franklin, y es que en esta vida hay dos cosas seguras: la muerte… y los impuestos.

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akusokozan
akusokozan @crisiscrisis_

Reina de la procastinación. Juego a cosas, escribo de cosas y leo sobre cosas. The Witcher 3 me absorbió el alma y desde entonces no he sido la misma.

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