Lucha libre y pollos, muchos pollos.

Análisis de Guacamelee! 1 y 2

Análisis de Guacamelee! 1 y 2

Lucha libre, cabras que se convierten en ancianos (¿o era al revés?), memes, plataformeo y pollos. ¿Qué podría fallar en una fórmula como esta? En serio todo, desde luego; en clave de humor, poca cosa. Guacamelee! no busca convencer a nadie con una narrativa fascinante porque no la tiene —y lo sabe— sino con un humor expresamente estereotipado, estúpido y plagado de referencias.

Estamos en un metroidvania colorido y mágico, con su ya característico scroll lateral, claramente inspirado en el folclore mexicano. La forma en que hacen encajar los tópicos con la cultura tradicional desde una perspectiva humorística es abrumadora, y cuando vemos cómo se integra esto en el sistema de juego puede parecernos hilarante. Y si tanta estupidez os parece demasiado para vosotras solas, podéis disfrutar de esta historia en un cooperativo local para hasta cuatro jugadoras que solo puede mejorar la experiencia y asegurarnos una buena cantidad de risas. Ambos juegos (lanzados en 2013 y 2018 respectivamente) están disponibles en Steam, PlayStation 4, Xbox One y Switch, así que podéis disfrutarlos donde queráis. ¡Pero ALERTA! El uso de mando es más que recomendable aunque decidáis jugarlo en PC, como fue mi caso.

El mexiverso está lleno de acción y color

La presentación de la trama del primer juego ya es cuanto menos un tópico manido, y DrinkBox Studios se aprovecha de ello sin remordimiento alguno: nos ponemos a los mandos para controlar a Juan Aguacate, un campesino que deberá salvar a la una dama en apuros (ni más ni menos que la hija de El Presidente) secuestrada por el malvado Carlos Calaca, el cual pretende sacrificarla para unir el Mundo de los Vivos y el Mundo de los Muertos. ¿Cómo podría un cultivador de agave como Juan Aguacate salvar a la muchacha y, con ello, también evitar una desgracia mayor? Pues con una máscara de Luchador, ¡por supuesto! Juan es el héroe de la historia, pero no estará solo en su camino, pues contará con la ayuda de la luchadora legendaria Tostada; un mentor —¿o es una cabra?— oculto en sus estatuas de Choozo (hola, referencia a Metroid) que nos enseñará habilidades; y hasta el mismísimo Diablo, que también tiene su papel en todo esto.

Pero bueno, centrémonos un poco. Estamos hablando de videojuegos, ¿no? Pues hablemos de jugabilidad. Nos moveremos entre el combate y el plataformeo constantemente, a veces los encontraremos mezclados y nos complicarán un poco la vida (pero no demasiado, ya que el juego no pretende ser difícil ni frustrante), al tener que matar monstruos mientras intentamos no caer al vacío o a un mar de llamas que nos augura una muerte segura. Los controles se basan en los juegos de lucha de toda la vida: combos y más combos que podremos aprender en gimnasios y/o tabernas según el caso. El plataformeo es, bueno, lo de siempre pero con cambios de plano dimensional. ¿Os suena raro? ¿Os habéis perdido? No os preocupéis, el Mundo de los Muertos nos confunde a todas, y las oficinas del infierno también. Disculpad que me vaya por las ramas, pero cuesta tomarse en serio un juego que no se toma en serio ni a sí mismo. A lo que iba, los controles son bastante intuitivos y nos van introduciendo nuevas mecánicas de una forma muy inteligente: no nos saturan con muchas habilidades nuevas a la vez ni se toman demasiado tiempo de descanso para entregarnos una nueva habilidad.

Los escenarios a veces nos sorprenden con su arte

¿Y qué pasa en un metroidvania cuando adquieres una nueva habilidad? Exacto, justo lo que estáis pensando: vuelve atrás y abre secciones del mapa a las que antes no podías acceder. Con el mapeo encontraremos coleccionables que nos aumentarán la vida o los puntos de energía y, si no es el caso, nos darán dinerito para comprar habilidades y aspectos. ¿Quién no quisiera moverse por el mapa disfrazada de pollo? Juan Aguacate (o Tostada, si preferís llevar a la luchadora legendaria como es mi caso) disfrazado de pollo dando golpes de pollo y convirtiéndonos en… ¿pollo? En fin, os podéis hacer una idea.

Si la primera entrega ya era un despropósito, Guacamelee! 2 quiere dar un pasito más y ofrecernos mayores desafíos, mecánicas mejoradas, nuevas habilidades, problemas con el mexiverso —multiverso— y una secta illuminati entre otras cosas. Y si no habíais tenido suficientes memes, en esta segunda parte hay incluso una sección en la que se ríen de las críticas por exceso de memes del primer juego. ¿No queríais memes? ¡Pues tomad dos tazas! Así funciona DrinkBox Studios. Y eso es válido para el aumento de dificultad y estupidez en el humor de un mundo al que solo le faltaba tener un montón de Choozos para marearnos con misiones absurdamente divertidas y personajes doblemente bobos. Pero esto, queridas jugadoras, es marca de la casa.

Los villanos de ambas entregas tienen un carisma especial, pero no menos absurdo. Carlos Calaca (el villano principal del primer juego) es quizá el más aburrido de todos, pero lo veremos poco. No os preocupéis porque hay Cara de Flama para rato, un tipo que dispara al suelo con sus revólveres de munición infinita y la cabeza en llamas. Nos encontraremos también con un trío de músicos fusionados que discutirán entre ellos una y otra vez como si esto fuese a ayudarles en algo. X’Tabay tiene un carácter que nos dará ganas de darle una tunda cada vez que abre la boca, y aun así le cogemos cierto cariño cuando nos la encontramos criando alebrijes; Jaguar es un grano en el culo, pero ese es el trabajo de un villano, ¿verdad? Los malos malosos de la segunda entrega quizá sean menos planos, pero les falta un poco de encanto, aunque eso no empaña el conjunto de un Guacamelee! 2, que pule los errores del primero y mantiene un ritmo igual de divertido.

No siempre nos pondrán las cosas fáciles, pero jugar acompañado siempre mejora la experiencia

En definitiva, estamos frente a dos videojuegos divertidérrimos (disculpad por la expresión) que nos sacarán más de una y dos carcajadas, y si es en compañía seguro que muchas más. Tenéis entre siete y quince horas de juego metroidvania cargado de humor, desafíos y piñatas.

Por cierto, os he dicho que los pollos eran importantes en Guacamelee!, pero el porqué será mejor que lo descubráis vosotras mismas. No os arrepentiréis, os lo aseguro.

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RocketDea
RocketDea @RocketDea7

Creadora de mundos en proceso. Siempre con la nariz metida en alguna historia, ya sea entre las páginas de un libro o los píxeles de un videojuego.

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