Yippee Ki Yay!

Análisis de Weird West

Análisis de Weird West

En Todas Gamers, si un juego lleva el sello de Devolver Digital, ya sabemos que va a ser bueno y que tiene todas las papeletas para acabar gustándonos. No por nada esperamos impacientes su espacio anual en el E3. Dejando a un lado cómo se montan la puesta en escena de su presentación en este evento, la verdad es que suelen mostrar títulos bastante interesantes. Y Weird West es uno de ellos.

En este título de los cocreadores de Dishonored y Prey, viajamos a un Salvaje Oeste algo diferente. Durante nuestro paso por Weird West encarnaremos a distintos personajes, cada cual con su propia —y perturbadora— historia. Aunque compartirán mapa y, por supuesto, enemigos y vivencias. E incluso podrán formar equipo a partir de determinado momento.

Así, comenzaremos nuestras andanzas con Jane Bell, una cazarrecompensas retirada que intenta llevar una vida tranquila y feliz junto a su familia. Sería una pena que la fortuna no estuviera de su lado, ¿verdad? Una mañana, tras un sueño inquietante, descubre que alguien ha atacado su granja, asesinado a su hijo y secuestrado a su marido. Alguien ha escogido violencia y Jane no se va a amedrentar. Aunque lo primero es lo primero, necesitamos respuestas: ¿Dónde está Alonso? ¿Qué está ocurriendo? ¿Y qué es esa extraña marca grabada a fuego en nuestro cuello? Una vez completada su historia, pasaremos al siguiente personaje de forma automática.

De este modo, conoceremos a un cerdícola —un hombre con cabeza de puerco— que tratará de hallar el paradero de la bruja que lo transformó. Y, de paso, quizás descubra algo sobre el hombre que solía ser. También encarnaremos a un miembro de los Lost Fire Nation que va tras la pista de un enemigo milenario, Wiindigo, el espíritu de la avaricia. Además, desvelaremos la historia de un hombre-lobo creado para proteger a los Absolucionistas de los Oneiristas. Y, por último, presenciaremos la historia de una oneirista recién iniciada con la que quizás logremos dar sentido a lo que está ocurriendo. A fin de cuentas, ¿qué une a estas cinco desdichadas personas? ¿Qué nos depara en las áridas tierras del Salvaje Oeste?

Weird West es un título que brilla en su historia. Logra sacarle partido al manejo de cinco personajes sin hacer distinción por capítulos para los diferentes periplos. Tampoco decidiremos con quién empezar o continuar, todo va hilado. Además, todo va envuelto en un apartado audiovisual bien cuidado, con una estética algo comiquera. Un detalle a destacar, por ejemplo, es el hecho de que no contamos con un mundo abierto, sino que accederemos a diferentes escenarios de un mapa. Y será tal que, para salir de una zona, deberemos ir hasta el margen, donde veremos claramente los bordes en papel del mapa.

En lo sonoro es bastante discreto, pero sin llegar a sentirse pobre o vacío, sino más bien suficiente. Esto se traduce en un nivel de inmersión importante con el que, antes de darnos cuenta, habremos perdido la noción del tiempo. Asimismo, cuenta con voces en inglés, pero interfaz y textos completamente en nuestro idioma.

Captura de Weird West. Castigo frente al SaloonDurante nuestra aventura, nos moveremos por escenarios bastante vivos, es decir, en los que el clima afectará a los personajes y donde nuestras acciones tendrán efectos palpables. Por ejemplo, si acabamos con toda una población, más pronto que tarde el sitio volverá a ser habitado por otras personas… o criaturas.

Asimismo, los viajes entre dos lugares se realizan sobre un mapa estático en el que veremos un icono de nuestro personaje avanzar hacia el punto que hemos marcado. A veces en el camino nos asaltarán ciertos eventos, evitables o no. Y a menudo implican combate, por lo que hay que gestionar bien la munición y curaciones que llevamos para evitar disgustos. Además, serán completamente aleatorios y puede que, si morimos, realicemos el mismo recorrido y no nos aparezcan.

La premisa de Weird West es sencilla: encarnaremos a diferentes personajes y trataremos de desvelar lo que les ha ocurrido. Cada una de sus historias nos revelará detalles importantes sobre el significado (y el porqué) de la marca que portan en sus cuerpos. Asimismo, todos cuentan con varios árboles de habilidades que iremos desbloqueando acorde a nuestro estilo de juego. Para ello, utilizaremos reliquias de nimp y ases de picas dorados, elementos que encontraremos en nuestro camino.

Tendremos distintos tipos de destrezas. Por un lado, un apartado que diferencia entre las Habilidades propias del personaje y las de las distintas armas, que son comunes a todos ellos. Aquí, por ejemplo, podremos aumentar el daño que hacemos con una escopeta o disparar sin recargar durante un corto periodo de tiempo, entre otras cosas. Por otro lado, un apartado de Ventajas, es decir, mejoras para algunas acciones tales como incrementar la salud y la fuerza de nuestros compañeros. Además, si bien las Habilidades no se mantienen al cambiar de personaje, las Ventajas sí perduran. Esto, junto con un inventario limitado y que deberemos gestionar bien, no aporta mayor novedad al género aunque sí cierto factor de estrategia.

Sin embargo, Weird West no es un juego sencillo. Y parte de su complejidad recae en los controles. A pesar de que se puede manejar tanto con ratón y teclado como con mando, he de admitir que ninguna de las opciones me resultó más cómoda que la otra. Más bien sentí en todo momento que lo ideal sería un híbrido. Es decir, algunas acciones me resultaban más asequibles con ratón y teclado y otras con mando. Aunque cabe decir que en ninguno de los dos casos me resultó agradable apuntar y atacar, ni a distancia ni cuerpo a cuerpo. Además, el tipo de cámara implementado, la vista isométrica —al estilo de Diablo o Baldur’s Gate—, tampoco me resultó del todo cómoda.

Todo esto supuso que no pudiera disfrutar de la jugabilidad tanto como me hubiera gustado y, por tanto, la inmersión se vio afectada. Tanto fue así que me frustré en más de una ocasión e incluso llegué a cerrar el juego para volver en otro momento.

Captura de Weird West. Sigilo en un escenarioDejando esto a un lado, la verdad es que Weird West es un juego bastante interesante. Nos encontramos ante un título donde pistoleros y criaturas oscuras comparten espacio. Y lejos de sentirse como algo incongruente, lo cierto es que el resultado engancha. Tanto es así que, antes de darnos cuenta, llevaremos horas recorriendo el mapa y enfrentándonos a todo tipo de enemigos con mejor o peor resultado. Como bien nos dicen durante el vídeo de introducción: si jugamos bien nuestras cartas, habrá sido lo mejor que nos haya pasado nunca. En mi caso, conseguí hacerme al juego a base de guardar bastante a menudo e ir armada hasta los dientes.

Cabe decir que el título cuenta con varios niveles de dificultad, pero incluso el modo historia tiene su aquel. Basándome en mi experiencia, esto se debe a lo ortopédico del combate y que, en alguna ocasión, no contamos con recursos suficientes para afrontar un enfrentamiento. Por ejemplo, la munición no es algo que sobre y es muy probable que, camino a reabastecernos, nos asalte un enemigo y nos derrote. Sobre todo, porque en estos eventos no podremos utilizar estrategias de sigilo.

Eso sí, las mecánicas de sigilo están muy bien implementadas cuando sí se pueden utilizar. En la mayoría de escenarios no solo son una opción, sino que merece la pena decantarse por ellas. Quizás sea por lo incómodo que me resultó el combate abierto, pero he de decir que disfruté mucho del sigilo. Además, si llevamos compañeros, no serán problema, dado que se volverán invisibles cuando nos ocultemos. En algunos momentos puede resultar un poco injusto el umbral de detección de los enemigos, pero nuestro éxito casi siempre irá de la mano de una buena estrategia.

Siendo honesta, el Salvaje Oeste nunca ha sido santo de mi devoción. Al menos no más allá de la estética. Así que debo admitir que asomé la nariz en Weird West más por lo Weird que por el West y el resultado no me ha disgustado. Sigue sin ser mi elemento, pero he disfrutado más de lo que imaginaba.

Se trata de un juego que sabe mantener nuestra atención desde el principio, aunque en mi caso se viera algo entorpecido por su manejabilidad. Comienza con el extraño sueño de Jane, el ataque a su granja y la desaparición de su marido Alonso. Pero al llegar al pueblo de Grakle y dar nuestros primeros pasos en la investigación, no harán más que aumentar nuestras ansias por saber más. Y conocer al resto de protagonistas incrementará, sin lugar a dudas, nuestra necesidad de avanzar en la trama y ver lo que se cuece. Y todo esto sin desmerecer al increíble elenco de personajes de lo más variopintos que encontraremos en nuestro camino.

Clave proporcionada por Devolver Digital.

Cómprame un café en ko-fi.com

Aonia Midnight
Aonia Midnight @AoniaMidnight

Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

No hay comentarios
Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: