La vuelta al cole es exactamente como recordaba

Análisis de Cyanide & Happiness: Freakpocalypse

Análisis de Cyanide & Happiness: Freakpocalypse

El humor negro nunca ha dejado de estar de moda. Desde que apareciese South Park en 1997, y con la expansión que ha supuesto Internet, son incontables las tiras cómicas y webtoons que se han creado a lo largo de los años. Uno de ellos es Cyanide & Happiness, fundado en 2004 y con publicaciones diarias. Tremendamente conocido, todos hemos visto alguna de sus tiras en nuestras cuentas de Facebook o Twitter. Como era lógico suponer, a partir de este webcómic se han creado cortos, juegos de mesa y todo tipo de merchandising. Con ello, la aparición de un videojuego era solamente cuestión de tiempo y financiación, y tras una exitosa campaña de Kickstarter, se ha hecho realidad.

Desarrollado por Skeleton Crew Studios, Cyanide & Happines: Freakpocalypse es un juego independiente point & click, que desde el pasado 11 de marzo se encuentra disponible para PC y Nintendo Switch. Se trata del primer título de una trilogía, con lo que se espera que en un futuro no muy lejano conozcamos los siguientes episodios de este videojuego. El audio está íntegramente en inglés, pero subtitulado en varios idiomas.

Nuestro protagonista se llama Cooper. Él, como todo adolescente estadounidense estereotipado, sueña con ser un héroe que salva el mundo y, de paso, lleva a su amor al baile de graduación. El problema es que no tiene músculos, ni carisma, ni pareja. Pringado oficial de la clase en su instituto, sus compañeros abusan de él día sí y día también, bajo el amparo del profesorado, que tampoco se queda corto en insultos ni humillaciones. Por si esto fuera poco su vida extraescolar no mejora. Sus padres han fallecido y comparte su vida con su abuela, una anciana en su segundo (y explosivo) despertar sexual.

How do you do fellow kids?

*Boomer alert*

Nos encontramos ante un point & click al uso. No hay puzles, sino que el gameplay se basa en encontrar objetos y combinarlos entre sí o con ítems del escenario, y así poder avanzar. Al contrario de lo que suele ocurrir en este tipo de juegos, las interacciones son muy intuitivas y los objetos para encontrar destacan bastante frente a los fondos del juego. Esto hace que sea muy raro que nos atasquemos, reduciendo bastante la frustración (aunque también el desafío).

Podemos hablar con todos los personajes no jugables que nos encontremos, y serán ellos quienes nos den las misiones (o movidas). En unas pocas ocasiones los diálogos que mantengamos desencadenarán acontecimientos necesarios para proseguir con la trama. Respecto a las misiones, pueden ser principales o secundarias, de tal manera que no necesitamos completar todos los aspectos del juego para terminarlo. Además, Cooper podrá obtener diferentes prendas de ropa, así como pintura de cara, tanto rebuscando por el escenario como completando estas movidas secundarias. Estos dos aspectos serán el principal motivo para rejugar Freakpocalypse.

Como ya sabemos, el humor irreverente está presente ya desde el principio del juego, con momentos en los que se llega a hacer incluso un poco sórdido, pero sin llegar a ser incómodo. Hubo momentos en mi partida en los que tengo que reconocer que me puse bastante triste. El bullying al que someten a Coop sus compañeros, aunque pretende ser exagerado y narrado en clave jocosa, resulta dolorosamente real. Y, aunque el juego no pretende invitarnos a la reflexión acerca del tema, al menos en esta entrega, no está de más hacer introspección y seguir concienciándonos acerca de este problema.

La repostería erótica no es una buena idea en una cita

Debí haberle dado match a otro perfil de Tinder

Si hay algo que no me ha terminado de convencer acerca de este título ha sido su planteamiento. La trama principal puede completarse en muy poco tiempo, aproximadamente unas dos horas, ampliables a otras dos más si completamos las tareas secundarias. Todas ellas son relativamente banales, como conseguir libros para la bibliotecaria, falsificar justificantes de excursión, o llevar fotos picantes a un asilo. Y cuando ocurren acontecimientos significativos… se termina. Pese a ya saber que es el primer título de una trilogía, la sensación que nos queda es la de jugar un prólogo muy largo. La intención está clara: se busca el cliffhanger y mantener la expectación hacia la segunda parte de Freakpocalypse. Sin embargo, esta primera entrega es por momentos un poco insulsa y agradeceríamos algo más de argumento en lugar de simplemente una introducción de nuestros personajes.

En resumen, Cyanide & Happiness: Freakpocalypse es un juego sencillo, pero bastante resultón. La esencia cómica de las tiras se mantiene intacta y nos dará momentos muy divertidos. El diseño 2D de los personajes es simple pero eficaz, y la música acompaña a la estética del juego sin que resulte machacona. Si nos apetece pasar una tarde entretenida explorando escenarios y combinando objetos sin tener que devanarnos demasiado los sesos, es una buena opción. Eso sí, nos quedamos pendientes del resto de títulos de la trilogía, que una vez completada creo que dará como resultado un juego bastante redondo dentro del género de las aventuras gráficas.

Clave de prensa facilitada por Serenity Forge.

Cómprame un café en ko-fi.com

Alystrin
Alystrin @Alystrin

Un día me dieron un mando y así me ha ido

No hay comentarios
Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: