Spider-truck
Análisis de Expeditions: A MudRunner Game
29/02/2024 | Nix | No hay comentarios
En los tiempos que corren de juegos con una calidad tan absurda en todos sus frentes, quizá resulta raro la posibilidad de dar el galardón del juego del año a un título de conducir camiones. Al ser un género tan de nicho, hay poca gente dispuesta a probarlos y, seamos sinceras, hay muy pocos juegos que destaquen tanto como para poder salir de ese grupo de fans tan delimitado. Sin embargo, en 2021 hubo uno que dio una patada a todas las puertas que pudo hasta conseguir la atención que se merecía. Este fue SnowRunner, y esto os lo cuento para que os podáis imaginar la magnitud de Expeditions: A MudRunner Game, el juego del que os voy a hablar y que, sin ninguna duda, es el sucesor más digno que podía tener.
Como quizá ya sepáis si habéis jugado a alguno de los títulos anteriores de la saga MudRunner, la trama aquí es una simple excusa disfrazada de exploraciones. En esta ocasión nos dirigirá a realizar avances científicos, llevándonos a cumplir encargos y enviándonos a hacer diferentes tipos de misiones. Todo ello mientras nos fuerzan a ir variando nuestros camiones y herramientas de trabajo, mientras se deja de lado cualquier tipo de carretera o similar para empujarnos hacia los terrenos más escarpados y difíciles que existen, y que nos causarían auténtico terror si nos los encontrásemos en la vida real. El grueso del juego nos sitúa en dos mapas, Arizona y los Cárpatos, además de una pequeña zona inicial llamada Pequeño Colorado, que nos sirve a modo de tutorial. Y, creedme, vais a querer revisarlo por completo, porque la cantidad de elementos que tendremos que aprender a utilizar para que no nos venza el agobio de quedarnos en medio de la nada sin ayuda no es nada despreciable.

Lo más importante a la hora de tener éxito en nuestra expedición es organizar y escoger todo lo que nos sea necesario, sin caer en la trampa de llevar demasiado y que el propio peso nos lastre. Cada una de las misiones tiene un objetivo y unos requisitos concretos, pudiendo exigirnos un cargamento de útiles, además de dispositivos y especialistas en sus propios campos. El cargamento consistirá en lo que podremos llevar en nuestro camión, para ayudarnos durante el camino o para instalar el equipo necesario para la investigación, con cosas como balizas luminosas, sistemas de hidrovigilancia, o cámaras trampa que tendremos que colocar en sitios concretos. Por otro lado, los dispositivos, como vibradores sísmicos o detectores de metales, serán la clave para ir completando misiones en las que tendremos que comprobar la viabilidad de ciertos trabajos en la zona o de buscar drones perdidos, entre otras. Por último, los especialistas serán otras personas que nos ayudarán a realizar nuestras tareas, unos compañeros de equipo con habilidades únicas que tendremos que contratar y que, en general, nos serán de muchísima ayuda. Nos avisarán de diferentes puntos de entrega, aumentarán la capacidad del combustible, evitarán que nuestro camión se rompa o nos avisarán de los diferentes peligros del terreno. Son caros, pero más de uno nos acabará sacando de un buen lío.
Pero en Expeditions: A MudRunner Game lo más importante es lo que nos encontramos una vez que nos ponemos al volante. En esta ocasión también contaremos con la selección de diferentes marchas, del hinchado de ruedas y de la tracción, y ponernos a los mandos conllevará atender a todas y cada una de las opciones disponibles, y de lo que nos vaya pidiendo el terreno. Por supuesto, tendremos varias opciones de camiones que escogeremos dependiendo de lo que queramos hacer entre los vehículos de exploración, todoterreno o pesados, y podremos ir consiguiendo nuevos modelos a medida que vayamos jugando. Además, también tendremos la opción de introducirles diferentes mejoras, tanto estéticas como de cargamento, depósito, o todo tipo de variaciones mecánicas que irán haciendo más fáciles nuestras tareas. O, al menos, más difícil que lo reventemos. Eso sí, una vez estemos en el terreno, dependeremos de nuestros dispositivos para guiarnos, con cosas como drones, ecosondas, binoculares o el querido y adorado cabrestante, que llegará un punto en el que le tendréis tanta fe que os atreveréis a descolgaros por los riscos utilizándolo a modo de cuerda de escalada. Y es que a veces nos encontraremos con tótems que nos indican la existencia de un camino seguro, pero de vez en cuando apetece arriesgarse un poco y dar una vuelta más pequeña para llegar a nuestro destino.

Este título es, principalmente, un juego en el que lo que más importa son las sensaciones, y por ello tanto el apartado visual como el sonoro son extremadamente relevantes. Sin llegar a verse con un estilo fotorrealista, consigue capturar cada elemento con tanta precisión que en todo momento sabemos qué es lo que nos vamos a encontrar en el terreno o, incluso, en qué está fallando nuestro coche para que no consigamos seguir avanzando por donde queremos ir. Todo ello sin dejar de lado las vistas impresionantes que nos harán parar el camión más de una vez para disfrutar del ambiente. El apartado sonoro, sin embargo, destaca por su silencio. Si bien tenemos menús y elementos concretos del juego en los que podemos escuchar ese tipo de música country que tanto pega con el género, el tiempo que pasamos en el terreno se centra completamente en nuestros propios sonidos: el rugido del motor, las ruedas resbalando en el barro, las ramas y cactus partiéndose a nuestro paso, o el motor del cabrestante salvándonos la vida una vez más. Y por esto, precisamente, es tan importante ese silencio musical, porque nos obliga a centrarnos en el problema que tenemos por delante. Un poco, salvando las distancias, como lo que hace Death Stranding en los tramos de largos recorridos plagados de orografía empeñada en frenarnos.
Expeditions: A MudRunner Game es, una vez más, ese juego perfecto para desconectar, ponernos un podcast y disfrutar de ir a donde nos lleve el camino, explorando cada rincón de Arizona y los Cárpatos durante decenas y decenas de horas. Porque, si de algo estoy segura, es de que tenéis contenido para aburrir, y más que se viene en camino, incluso con el modo cooperativo este mismo año. Y es que la exploración con colegas siempre es mucho mejor, sobre todo si les podéis tirar una bola de barro.
I run on coffee, sarcasm and lipstick. Hace años le vendí mi alma a Bioware y me convirtieron en la Shadow Broker. Tengo un papelito que dice que soy N7, pero no quieren darme mi propia nave. Me gusta llevarle la contraria a la gente y por eso soy una Inquisidora enana y pelirroja.

