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Análisis de Princess Peach: Showtime!
02/04/2024 | Aonia Midnight | No hay comentarios
Lo fortísimo que me pegó el anuncio de Princess Peach: Showtime! sólo puede entenderse como hermana pequeña y como mujer gamer. Como viene a ser costumbre en relaciones fraternales, los personajes secundarios siempre han sido irremediablemente míos. Esto significa que Luigi era mi elección en la mayoría de juegos del universo de Mario Bros. Y las probabilidades de que me tocara escoger a Peach (quisiera o no) cuando había otros personajes dependían del número de chicos y chicas de la partida. Porque todo el mundo sabe que los personajes masculinos son para ellos y los femeninos para ellas.
El resultado lógico —y probablemente compartido por muchas de mis compañeras de afición— es que odiaba a Peach tanto como odiaba el rosa. No era algo personal, era lo que la princesa representaba. Sin embargo, me fui reconciliando con ella con el paso de los años hasta el punto de elegirla por voluntad propia. E incluso bromear sobre que Peach no era secuestrada, sino que huía de Mario y el muy pesado la acababa encontrando. Así, esta nueva relación con el personaje venía pidiendo un juego propio en el que fuera la protagonista. Y teniendo en cuenta que la saga Luigi’s Mansion es mi favorita de la franquicia, la cosa prometía.
Princess Peach: Showtime! es un videojuego de Nintendo al uso, es decir, está claramente enfocado a un público en concreto: infantil. No es que una persona adulta no pueda divertirse o pasar un buen rato con él ni mucho menos, sino que encontraremos mecánicas más bien simples. Esto no sólo facilita las cosas al público más joven, sino que también nos permitirá averiguar fácilmente lo que debemos hacer en todo momento. Y en caso de que no tengamos claro qué botones pulsar según lo que dicen los personajes, será tan sencillo como abrir el consejo correspondiente.
En cualquier caso, la mayor parte del tiempo saltaremos con A, utilizaremos el lazo de Peach con B y haremos alguna que otra pose con ZL o ZR. Y con cada nueva faceta de Peach haremos que la B realice diferentes acciones, sea utilizar una espada o mezclar la masa de unas deliciosas galletas. De igual modo, las poses nos harán ganar alguna que otra moneda o acceder a áreas de bonificación. Y sabremos dónde utilizar esta acción si atendemos al escenario, ya que veremos zonas iluminadas por un foco o con algún detalle indicativo. Además de sentir cómo vibran los Joy-Con.

La razón para envolvernos en esta aventura es que Peach ha quedado atrapada en el Teatro Esplendor por Grape y la Compañía Malaúva. Esta villana enmascarada ha secuestrado al elenco de las diferentes obras del teatro y ha preparado la escena para desatar el caos. Y Lucy, la guardiana del Teatro Esplendor, se ha prestado a ayudarnos en nuestra misión de salvar el día. Así, gracias a su cinta, Peach podrá utilizar el esplendor, con lo que animará al elenco y se transformará en lo que sea necesario para pararle los pies a la villana.
A lo largo de la partida, accederemos a las diferentes salas del teatro que nos trasladarán a niveles de lo más variopintos. Y en cada uno de ellos, Peach interpretará un rol diferente. Nuestro objetivo en cada sala será detener a los seres enmascarados que han alterado las obras y asustado a su elenco, así como buscar a los Esplendis perdidos. Además, realizar grandes hazañas hará que obtengamos esplendorita, pudiendo conseguir hasta diez en la mayoría de escenarios, sea explorando, cumpliendo determinadas tareas o superando toda clase de minijuegos. Cada nivel determinará lo que debemos hacer, combinando partes en las que Peach utilizará la cinta de Lucy y otras en la que interpretará el rol del Esplendi desaparecido. Además, podremos conseguir monedas para comprar tanto cintas para Lucy como diseños para el vestido de Peach.
Encontraremos un total de 30 salas, repartidas por los diferentes pisos del Teatro Esplendor, y podremos acceder a ellas más o menos en el orden que queramos. La única restricción será superar una planta, con su correspondiente jefe, antes de acceder a la siguiente, lo cual no será demasiado complicado. Puede que nos cueste obtener todas las esplendoritas del nivel a la primera, lo que nos obligará a repetirlo si deseamos conseguir el máximo número posible. Y, de paso, perfeccionar nuestra técnica en los minijuegos que no se nos dieran del todo bien. En cualquier caso, para acceder al jefe de la planta necesitaremos un número determinado de esplendoritas, pero siempre tendremos más que suficientes y no será ningún problema.
Al completar un piso desbloquearemos algún que otro desafío en los que deberemos conseguir la mejor puntuación en minijuegos a contrarreloj. Como es el caso, por ejemplo, de derrotar con Peach Espadachina, Kung Fu o Superheroína a tantos enemigos enmascarados como sea posible sin recibir daño. Dependiendo de la puntuación obtenida conseguiremos una recompensa u otra, ya sean monedas o diseños para nuestro vestuario.
Algo que llama la atención de Princess Peach: Showtime! es su dificultad. No me malinterpretéis, no se trata de un juego difícil ni mucho menos. De hecho, cada nivel no nos llevará más de 20-30 minutos, o incluso menos si no buscamos conseguir todo. Sin embargo, resulta llamativo que algunos apartados sean extremadamente sencillos mientras que otros sí suponen un reto. Sobre todo en lo que se refiere a conseguir la máxima puntuación de un minijuego.

En la misma línea, sorprende que ya desde un inicio nos ofrezcan un amuleto que otorga tres corazones extra. Los enemigos a los que nos enfrentaremos no hacen tanto daño como para que nuestra partida peligre. Y no tardaremos en recuperar vida cuando nos alcancen. Cada golpe recibido nos arrebatará un corazón, y si perdemos todos, nos restarán diez de las monedas acumuladas en el nivel. La segunda vez que esto ocurra, Lucy nos propondrá utilizar el mencionado amuleto. Aun con esto, no tendremos que volver a jugar desde el principio, y el punto de control será bastante cercano.
Si aceptamos el amuleto de los tres corazones y nos derrotan, nos propondrán utilizar todas las monedas acumuladas en el nivel para terminarlo automáticamente. Podría entenderse esta propuesta si fracasamos de forma estrepitosa en múltiples ocasiones, pero hacerlo tan temprano resulta llamativo. Incluso sabiendo cuál es el principal público objetivo de Princess Peach: Showtime! En cualquier caso, no deja de ser opcional.
También perderemos corazones al fallar en determinadas plataformas o tareas, aunque en este caso el mayor riesgo será no conseguir las correspondientes esplendoritas. Y es que a menudo la precisión será nuestra mayor aliada para obtener el mejor resultado posible. Sobre todo cuando encarnemos a Peach Patinadora o Repostera. E igual de importante será la paciencia, tanto para leer las pistas antes de resolver un misterio con Peach Detective, como para superar una zona en sigilo con Peach Ninja.
En cuanto al apartado audiovisual, destacan sobre todo los pequeños detalles visuales. Por ejemplo, la forma en que Peach se agarra el vestido para correr o lo realista que es la forma de moverse sobre hielo, tanto con patines como sin ellos. Por lo demás, sigue la estética tan reconocible de los videojuegos de la franquicia, con escenarios coloridos y brillantes, y personajes que emiten más sonidos que frases completas. Todo ello envuelto en una banda sonora que, si bien es sencilla y poco invasiva, echaremos en falta si decidimos silenciar el juego.
Princess Peach: Showtime! ofrece una aventura a la altura que nada tiene que envidiar a sus compañeros de universo. Cada rol que asumamos determinará lo que debemos hacer para superar el nivel, con variedad de actividades que van desde el sigilo hasta los combates. Además de otras que requerirán reflejos, pulso o atención al detalle. Y todo queda bien enmarcado en el habitual juego por niveles de la saga, hilado a la perfección a una historia simpática y con su punto de emoción. Y donde no decepciona ninguno de los roles adoptados por la princesa.

Por su parte, una vez terminada la aventura —y comprobado que el trabajo de localización se acredita de forma general en el apartado correspondiente—, podremos continuar jugando. Y así como seguirán disponibles las diferentes salas y desafíos por si queremos tratar de conseguir aquello que dejamos atrás, también se desbloqueará contenido nuevo. Por ejemplo, tendremos la opción de volver a enfrentarnos a los jefes finales, pero esta vez cumpliendo una serie de tareas o retos. O aceptar los desafíos de los Esplendis rescatados.
En cualquier caso, disponemos de un menú para comprobar qué nos falta por completar piso por piso, tanto en lo que se refiere a las obras como un álbum fotográfico. Y también dispondremos de un apartado con los vestidos, música y escenas del juego para que echemos un vistazo siempre que queramos.
Bien es cierto que Princess Peach: Showtime! puede dejar entrever cierto enfoque hacia un público femenino, pero la realidad es que se trata de un juego disfrutable independientemente del género. De igual modo, es apto para todos los rangos de edad y niveles de habilidad. Y si bien me hubiera gustado ver una Peach Rockera, debo admitir que agradezco que el minijuego musical de Peach Sirena no dependiera de mi habilidad para seguir un ritmo. Aun con todo, se ha convertido en uno de mis juegos favoritos del universo de Mario junto con la saga Luigi’s Mansion.
Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

