Hace «chas» y aparece a tu lado
Análisis de Horror Tales: The Beggar
17/06/2024 | Aonia Midnight | No hay comentarios
El pasado 26 de abril tuvimos la oportunidad de probar en directo una demo exclusiva de Horror Tales: The Beggar proporcionada directamente por su desarrollador. Durante su corta duración, que exprimimos al máximo y comentamos con el chat y el propio Carlos Coronado, pudimos ver algunos elementos del juego. Y mentiría si dijera que no he estado esperando su lanzamiento, porque no he dejado de pensar en Morvin desde nuestro encuentro en la azotea. ¡No de manera romántica! ¡Sexual tampoco! No me seáis, ¿eh? Aunque… ¡A lo que estamos!
En Horror Tales: The Beggar despertaremos en una celda sin saber lo que está ocurriendo. El dron que nos ha encontrado se refiere a nuestro protagonista como mendigo, pero no será hasta haber avanzado en la partida que descubriremos más sobre lo que pasa. Es por esto que omitiré cualquier referencia a la trama, invitándoos a descubrirla explorando los lugares que visitaremos y leyendo con atención los periódicos. Lo que sí diré es que nos acecha un ser perturbador, de nombre Morvin, que nos hará la vida imposible en algún que otro momento. Por suerte, no tardaremos en descubrir que tenemos una serie de poderes que nos ayudarán a defendernos.
Y estos poderes son la base del juego, ya que gracias a ellos moveremos objetos, los lanzaremos con fuerza, cambiaremos la hora del día o jugaremos con la meteorología. También iluminaremos nuestro camino como si fuéramos una lámpara humana. Cada mecánica se irá incorporando a su debido momento, con las explicaciones pertinentes y obligándonos a explorarlas todas si queremos seguir avanzando. Pero eso no es todo. También resolveremos algún que otro puzle y haremos algo de parkour. Además, por supuesto, de enfrentarnos a Morvin y algún que otro enemigo de cuatro patas.
Pero que esto último no os cause angustia, ya que la forma en que se ha tratado esta violencia contra los animales no resulta morbosa. En cualquier caso, no está de más avisar, para aquellas personas especialmente sensibles con el tema. Por su parte, cabe decir que los enfrentamientos no supondrán un problema, aunque sí un reto. Sobre todo cuando debamos combinar nuestros poderes para salir con vida del encuentro, o cuando haya demasiados elementos a los que prestar atención.

Por lo general consistirá en atacar a nuestro oponente con cualquier objeto que encontremos —los barriles y las bombonas, los mejores proyectiles—, y evitar sus golpes. Y si recibimos daño sólo tendremos que esperar unos instantes para recuperarnos, ya que no contaremos con objetos curativos. Por suerte, crear espacio no será algo demasiado complicado. Razón por la cual Horror Tales: The Beggar no tiene modos de dificultad: no los necesita.
Tampoco nos complicará la existencia resolver sus puzles o superar zonas de plataformas. Sólo deberemos observar a nuestro alrededor y comprobar los efectos de nuestros poderes sobre el escenario. Además, se trata de un juego bastante lineal, por lo que la exploración y las posibilidades de avanzar están bastante acotadas. Lo que también se traduce en una duración de aproximadamente cuatro horas, o incluso menos si no nos entretenemos demasiado.
Aunque siempre podemos volver a jugar la historia al completo o algún capítulo suelto si queremos desbloquear logros que pudieran quedar atrás o refrescar algún documento. O buscar y probar Horror Tales: The Wine, si no lo habíamos hecho ya. Así no sólo disfrutaremos de otra experiencia de terror en primera persona del mismo creador, sino que comprenderemos el hilo que une ambas historias. Y si bien no es necesario haberlo jugado para disfrutar de The Beggar, la verdad es que suma.
Es una pena que la mayoría de las referencias a The Wine sean a través de imágenes generadas por Inteligencia Artificial. Sobre todo porque gran cantidad de artistas hubieran disfrutado enormemente trabajando con la idea base que se pretendía plasmar. Por lo demás, consigue crear una atmósfera de terror y tensión en la que estaremos alerta a cualquier sonido o movimiento. Nunca se sabe cuándo puede aparecer Morvin e iniciar una pequeña persecución o un combate. Y no seré yo quien admita que, a pesar de no abusar de los jumpscares, brinqué en la silla en más de una ocasión. Incluso con eventos que ya me sobresaltaron durante la demo.
Otra anécdota graciosa, producto de haber jugado antes de su lanzamiento, fue descubrir que podía escribir en los cuadros de texto al pulsar el tabulador. Pero se trata de algo que probablemente se arreglará antes de ver la luz. Así como mensajes informativos bilingües en los que aparecía “NeedsKey” o “Locked” al tratar de abrir algunas puertas. Eso sí, el juego se encuentra disponible en múltiples idiomas, entre ellos el catalán y el castellano, con los equipos de traducción debidamente acreditados.

Horror Tales: The Beggar es una experiencia de terror en primera persona que lo tiene todo: persecuciones, combates, poderes, rompecabezas, una historia atrayente y escenarios que invitan a pararse a mirar. También referencias al más puro estilo “Dime que eres un estudio español sin decirme que eres un estudio español”. Y, por supuesto, la buena costumbre de caminar evitando el sol. Además del hecho de poder iluminar el camino con nuestra propia mano o una de las mecánicas acuáticas más pulidas que he visto nunca.
Aunque ahora a ver qué hago yo con estas ganas de poder cambiar el día por la noche o el cielo despejado por la lluvia. ¡Pensad en las ventajas! Sí, sí, lo sé, también hay inconvenientes. O de tener la capacidad de atraer esa cerveza que hace rato que me está poniendo ojitos. Supongo que tendré que levantarme yo misma, no sea que venga Morvin y la tengamos. Aunque también os digo que viendo cierta imagen de un extintor censurando lo censurable —sí, exactamente ESO—, igual lo de dejarse atrapar no es tan mala idea.
Curiosa, reflexiva y torpe // Palomitas y cerveza // Psicóloga porque lo dice un título // Mi mente está llena de mundos en los que evadirme // Nothing is true, the cake is a lie

