Análisis de Unbodied

Análisis de Unbodied

De vez en cuando el cuerpo nos pide un juego corto, sencillo y que nos haga reír. Unbodied es capaz de mezclar esos tres en un simpático point and click lleno de referencias a otros juegos y pequeños puzles que nos harán estrujarnos el cerebro en alguna ocasión.

En este título nos pondremos en los huesos de un esqueleto que busca recuperar su cuerpo, que ha sido tomado por un nigromante. Para poder enfrentarnos a él, tendremos que recorrer el pequeño mapa del juego, resolviendo acertijos y haciendo un poco de esqueleto de los recados para todos los habitantes. A lo largo de sus cuatro horas de juego, recogeremos diferentes herramientas y objetos por el mapa que nos servirán para desbloquear zonas nuevas o para resolver un puzle, por ejemplo.

El gameplay de Unbodied es muy sencillo, puesto que nos moveremos con WASD en el teclado e iremos usando el ratón para apuntar y el botón izquierdo para disparar —el juego no tiene de momento soporte para mando—. Nuestro inventario se mostrará en la esquina superior derecha y cambiaremos entre objetos con la rueda del ratón, algo que me ha parecido cómodo y accesible. No tenemos que acordarnos de abrir el menú, puesto que lo tenemos siempre a la vista, y en algunas ocasiones, los objetos del inventario se usarán de manera automática para resolver un acertijo o una petición de uno de los habitantes. Es un juego bastante lineal, y que nos indicará, aunque sin llevarnos de la mano, por dónde tenemos que avanzar. Quizás la parte más “complicada” —y tampoco creo que sea justo calificarla así— es la del jefe final, donde tendremos que afinar bien nuestros reflejos y centrar toda nuestra atención en toda la pantalla.

Los puzles, como mencionaba anteriormente, son lo más vital de este juego. Tendremos desde algunos sencillos de empujar cajas, hasta otros de recordar ciertas formas e introducirlas en un panel o hablar en orden con ciertos personajes. Algunos los podremos resolver a lo bruto o probando combinaciones, pero hay otros que requerirán que nos fijemos mucho en lo que tenemos delante para poder resolverlos. El juego sabe orientar hacia la solución o hacia lo que tenemos que conseguir para sortear un obstáculo pero no nos da directamente la respuesta. Es algo que me ha gustado, sobre todo porque obliga a la persona que juega a darle un par de vueltas a lo que tiene que hacer o a los objetos de su inventario. 

A pesar de ser un esqueleto, en este juego podremos morir —y de unas cuantas maneras distintas—. Sin embargo, tendremos varios puntos de respawn repartidos por todo el mapa, donde apareceremos si nuestros huesos piden tierra. Cada vez que pasamos por encima de uno lo activaremos, así de sencillo. Sin embargo, cuando resucitamos, el resto de enemigos también lo hacen, así que hay que tener cuidado a la hora de volver a donde nos habíamos quedado porque pueden volver a hacernos daño. Además de todos los objetos y hechizos que vamos encontrando, podremos encontrar repartidos por el mapa varios corazones que aumentarán nuestra vida máxima.

Los hechizos serán nuestros mejores amigos. Cada uno de ellos cuenta con una función distinta, y nos harán la vida mucho más sencilla mientras recorremos el mapa. Aturdir, comer o destruir serán nuestros mejores aliados mientras intentamos buscar el hechizo definitivo con el que acabar con el nigromante.

En cuanto a diseño, Unbodied usa una perspectiva isométrica, que se acompaña de un píxel colorido y algo caricaturesco. Algo que le añade ese punto de comedia a esta pequeña historia. Otra cosa que me ha encantado, y que me ha parecido curiosa, son las referencias a otros juegos —las cuales no quiero destripar—. Me ha parecido un homenaje bonito a esos títulos, y en general al amor que se respira por los videojuegos. Para acompañar todo esto tenemos una sencilla banda sonora pero que cumple firmemente su propósito, que es mantener ese tono de comedia, además de meternos de lleno en el mundo en el que vive este esqueleto y el resto de sus gentes.

Además, este título está disponible tanto en inglés como en español, perfectamente entendible en ambos idiomas, y cuenta con guardado automático. Si salimos y volvemos a entrar empezaremos en el último punto de control en que lo dejamos. Ideal por si queremos dosificar este juego y no acabarlo en una tarde de una sentada. 

Sin embargo, hay un par de cuestiones de Unbodied que no me han terminado de gustar. La primera es que en algunas zonas se requiere de una precisión excesiva con el ratón para acertar a los enemigos, y hace que perdamos mucho tiempo intentando alcanzarles. Quizás unos pequeños ajustes de sensibilidad o de las propias hitboxes del hechizo puedan ayudar a reducir este problema. La otra cuestión tiene que ver precisamente con ellas. Y es que con el hechizo de comer, si nos acercamos mucho a un enemigo al que la boca está devorando, podemos comernos el daño. Más de una vez, en la zona de las alcantarillas, he acabado muriendo precisamente por eso. Son dos detalles importantes que podrían mejorar todavía más un título muy correcto y que cumple con todo lo que promete.

Unbodied nos presenta una historia divertida y corta, con unos controles muy sencillos de entender y de manejar, y unos puzles que nos harán pensar pero sin partirnos la cabeza. Un juego con muchos chistes de huesos y de dientes, perfecto para disfrutar del tirón en una tarde o en dosis pequeñitas.

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Meren Plath
Meren Plath @serendipia_s

be gay do crime take a nap. soy arándano de Animal Crossing. CEO de las Movidas Nucleares™, testeadora, presento el pugcast, doy mazo la chapa.

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