El sueño de Orfeo
Análisis de Stray Gods: Orpheus
22/07/2024 | Nix | No hay comentarios
El lanzamiento de Stray Gods hace ya casi un año fue una de esas pequeñas revoluciones en el mundo de los videojuegos indie. Tanto es así que, si no hubiese salido en el ya conocido como “año de los GOTY”, podría haber tenido un lugar central en el escenario de los premios gracias tanto a su calidad como a su innovación. Por ello, el lanzamiento de Stray Gods: Orpheus, su primer (y tal vez único) DLC, hizo que todas las personas que lo habían jugado se lanzasen a por él sin pensárselo dos veces, porque no haberse enamorado de Grace es algo que nadie se había atrevido a plantearse. Y, por supuesto, yo necesitaba saber cuál iba a ser esa nueva historia de Orfeo en un mundo sin Eurídice.
Como quizá ya sepáis si habéis tenido la oportunidad de terminar el juego base, Orfeo es un personaje anecdótico en el mismo y que se encuentra en el Inframundo, pero en el DLC se convierte en nuestro protagonista, un hombre agobiado por haber vivido numerosas vidas allí encerrado. Sin embargo, Hermes, por algún motivo desconocido, decide explicarle cómo puede salir de allí y presentarle ese nuevo mundo tan diferente y, a la vez, con tantas similaridades con las inquietudes, entretenimientos y descubrimientos del antiguo. Sin entrar en muchos detalles, ya que es un DLC que puede durar aproximadamente entre una hora u hora y media, el viaje que realizará Orfeo será principalmente sentimental, tratando de ordenar sus pensamientos, mostrando todas sus preocupaciones y, cómo no, demostrando lo adorablemente idiota que es. Porque, entre escenas emotivas, Stray Gods vuelve a conseguir insertar comentarios y detalles que nos harán soltar una carcajada y seguir jugando con una sonrisa en la cara. Que puede parecer fácil, pero pensad que tenemos entre manos al protagonista de una de las historias de amor más trágicas de la Antigua Grecia y ahora, entre otras cosas, nos tocará enseñarle a ligar en la actualidad.

Una de las mecánicas que quizá os gustará conocer es que al inicio del DLC, que es jugable por separado, nos ofrecerán la opción de cargar nuestra partida para que nuestras decisiones en el juego base influyan en el DLC. Principalmente esto tomará forma de guiños y detallitos a cosas que habremos vivido como Grace, pero le añade una capa extra de personalización como, en mi caso, la mención de Perséfone como mi pareja. O bueno, la de Grace, aunque yo la quiera tanto como ella. Por lo demás, todo continuará la línea de lo ya conocido, con diálogos entre personajes con los que podemos hablar más o menos (dependiendo de las elecciones que tomemos) y que acaban dando paso a las escenas que más lucen: las canciones que, una vez más, se enlazan utilizando Quick Time Events que hacen que la melodía varíe acorde a lo que queremos decir en ese momento. Los únicos QTE buenos, si me preguntáis mi opinión.
Quizá todavía tengáis en la cabeza el “like a boat lost at sea” que tanto escuchamos en boca de Grace, no solo porque se repitiese durante todo el juego, sino por lo buena que es la canción. En esta ocasión os puedo asegurar que también os va a suceder, y es que la calidad de las canciones no disminuye para nada y nos harán bailar en la silla mientras tarareamos “I’ll find a new love” esperando que nunca acabe. Y creedme, algunas son extremadamente largas. Tengo que reconocer que, con lo alto que estaba el listón en las anteriores canciones, tenía un poco de miedo con que estas se sintiesen como un poco de relleno en una historia escrita para aprovechar el éxito de las ventas. Sin embargo, tanto las letras, como la música, e incluso la mezcla de estilos en la misma canción, demuestran una vez más lo mucho que les gusta su propio juego. Y eso no es algo que siempre podamos encontrar.

A pesar de lo muchísimo que me ha gustado Stray Gods: Orpheus, tengo que reconocer que me he quedado con una pequeña espinita clavada. Esta, por supuesto, no tiene que ver ni con el apartado musical, ni tampoco el visual, que también sigue la línea del juego base en todo. Ni siquiera con la traducción, más que perfecta en cada frase y cada nota. Mi problema recae en que, si bien el DLC empieza tomándose todo el tiempo del mundo en hacer que Orfeo se convierta en nuestro personaje favorito y en que le cojamos tanto cariño como a Grace, llega un momento en la trama que da la sensación de que está un poco acelerada para terminarla sin tener que añadir ninguna canción más. Y el pobre Orfeo se nos acaba quedando en unas (figuradas) puertas del Inframundo una vez más, sin poder conseguir todo lo que nos plantearon hasta ese momento. Y es que tenemos decisiones que tomar, sí, pero no vemos las consecuencias de las mismas.
Stray Gods: Orpheus es un añadido más que digno al juego base, una maravilla indie de las que podemos encontrar muy pocas. Si bien puede dar la sensación de ser un poco escaso y que se podría estirar un par de canciones más, no podemos olvidar las dimensiones del estudio y lo costoso que es hilar tan bien cada una de las elecciones. Y es que lo que hace, lo hace con mucho cariño y demostrando que no es solo un proyecto para vender, sino para aportar algo nuevo a una industria que se mueve con la velocidad de un dinosaurio. Al fin y al cabo, no podemos dedicarnos siempre a exigir de más, que hay películas musicales más cortas y hechas con menos atención al detalle.
I run on coffee, sarcasm and lipstick. Hace años le vendí mi alma a Bioware y me convirtieron en la Shadow Broker. Tengo un papelito que dice que soy N7, pero no quieren darme mi propia nave. Me gusta llevarle la contraria a la gente y por eso soy una Inquisidora enana y pelirroja.

