Una bruja con dos panes
Análisis de Caravan SandWitch
12/09/2024 | Nix | 1 comentario
Cuando salió Death Stranding supe que su concepto como juego iba a sentar una base sobre la que otra gente iba a querer contar su historia. Por supuesto, siendo una base de alto riesgo, era algo que iba a suceder, principalmente, entre los indies menos consolidados y con más ganas de crear algo diferente sin perder de vista una fórmula que todavía está sin quemar. Esto es lo que sucede con Caravan SandWitch, que nos pone al volante de una furgoneta para que nos dediquemos a conectar entre sí a diferentes personas, pero en esta ocasión de una forma muchísimo menos agobiante que la creada por Hideo Kojima.
Nuestra historia comienza metiéndonos en la piel de Sauge, una chica que vive en una estación espacial y que recibe una señal de socorro de su hermana desaparecida hace seis años. Esto hace que, aun habiéndola dado por muerta, despierte una chispa de esperanza de volver a encontrarla, por lo que decide ir a seguir esa pista a su planeta natal, Cigalo. Una vez allí, regresa al pueblo de su infancia, donde se reencontrará con la gente de su pasado que todavía sigue viviendo en esa misma comunidad, negándose a abandonarla por culpa de los destrozos del capitalismo. Y es que ni en la ficción nos libramos de su influencia, porque nos plantearán un mundo en el que la gente que manda se dedica a colonizar planetas para extraer sus recursos hasta que ya no queda nada y, en ese momento, lo abandonan a su suerte.

Sin embargo, nuestro viaje de regreso nos planteará no solo la búsqueda de nuestra hermana, sino el descubrimiento, ahora como personas adultas, de todo lo que estaba sucediendo por allí, tanto históricamente como personalmente. Sauge averiguará cómo funcionaban realmente las cosas en aquel lugar y cómo lo hacen ahora, pero también formará parte de relaciones que evolucionaron a través de los años hasta llegar a lo que son en la actualidad. Y esto es, precisamente, lo que le da la mayor relevancia al juego, porque hará que nos preocupemos por las situaciones personales de cada habitante, sea de la raza que sea, y que queramos ayudarles con sus problemas cotidianos, además de que nos mostrarán todo tipo de relaciones e identidades sin llegar a marcarlas como “la pareja de gays” o “la persona no binaria”, sino que, simplemente, son lo que son, y les pasan las mismas cosas que a todo el mundo.
A pesar de los diálogos entre los personajes y las misiones personales, tenemos que reconocer que la base de Caravan SandWitch es la exploración. Nos plantearán un mapa con unas dimensiones relativamente grandes, pero sin ser excesivas, y nos tocará ir desbloqueando secciones para poder guiarnos e investigar cada una de las zonas. Por allí nos encontraremos ruinas de tiempos anteriores al nuestro que esconderán numerosos secretos, pero también nos toparemos con otros personajes que tendrán sus propias motivaciones y preocupaciones, y que nos acabarán pidiendo ayuda y aportándonos la suya porque, en el fondo, todo el mundo necesita algo. Y es que, aunque podamos explorar todo caminando, esto se haría muy pesado, y por ello nos haremos con el control de la única caravana existente en todo el planeta, y ello conllevará ciertas misiones.

La ventaja principal de nuestra caravana será que, a medida que vayamos avanzando en la trama, iremos consiguiendo mejoras para ella que nos llevarán a partes bloqueadas anteriormente. Y esta es un poco la pega que le he encontrado a este título. Si bien el concepto del backtracking es algo muy socorrido en muchísimos juegos, y personalmente suelo disfrutarlo mucho porque me gusta ir descubriendo nuevos objetos o poderes que me lleven a otros lugares, en esta ocasión tengo que decir que no está del todo bien implementado. Desde el primer momento somos capaces de ver perfectamente qué es lo que necesitamos para avanzar, pero además nos daremos cuenta de que en más de una ocasión el bloqueo depende de varias herramientas. Esto provocará que acabemos dejando la mayor parte de la exploración para el final, cuando ya tengamos todo desbloqueado y todo se convierta en descubrimiento y resolución de puzles, recogida de coleccionables y, si todavía queda alguna, finalización de misiones.
A la hora de hacernos cargo de nuestras tareas nos encontraremos con que están divididas en tres tipos diferentes. El primero irá marcado con una banderita de correo importante y, como habréis adivinado, tiene que ver con la misión principal. El segundo serán las misiones que no tienen prioridad, que podremos ir haciendo tranquilamente a nuestro aire y que serán un poquito más largas que las anteriores, generalmente consistentes en encontrar varios objetos desperdigados por todo el mapa. El tercero, por el contrario, irán marcadas con un reloj, e irán por tiempo, pero no os preocupéis, porque no dependen del tiempo real, sino del avance de la misión principal. Es decir, para ir progresando en ella tendremos que cumplir unos requisitos y conseguir piezas de mejora de nuestra caravana y, cada vez que la mejoremos, se marcará el paso de varios días. Esto hace que ese tercer tipo de misiones tenga urgencia, pero al mismo tiempo no habrá ningún problema entre hacerla nada más conseguirla o tres horas después, porque mientras no toquemos la principal seguirán estando en el mismo sitio.

Otra de las cosas que me han gustado mucho es el tipo de humor que contiene el juego, tanto por la caracterización de los personajes como por sus interacciones entre ellos, dándole esa cercanía que solo se consigue si tu idea es humanizarlos. Sin embargo, en esta ocasión no puedo hablar sobre la traducción, ya que aunque está disponible en nuestro idioma, yo he tenido que jugarlo en inglés por un problema de bugs en los diálogos. No puedo negar que me he encontrado con varios durante el juego, pero hay que tener en cuenta que lo he jugado y terminado mucho antes de la fecha de lanzamiento, y aun así han estado aplicando parches con correcciones de forma continua, por lo que estoy segura de que no tendréis ningún problema futuro a la hora de jugarlo, o será algún pequeño fallo visual sin relevancia.
Caravan SandWitch es un título que consigue mantener nuestra atención en todo momento a base de detallitos que van apareciendo continuamente. Cada viaje, ya sea por algún recado o simple exploración por diversión, lleva a descubrir un poco más del mundo que nos rodea, tanto de su estado actual como de los recuerdos de Sauge. Y es que lo que en un principio parece una pequeña historia de una exploradora, acaba dando paso al planteamiento de problemas que rodean un mundo que ha pasado por un apocalipsis, mostrando su lado más punk y con una gran carga social que, no os lo voy a negar, me gusta ver resurgir. Porque siempre está bien luchar contra el poder establecido.
I run on coffee, sarcasm and lipstick. Hace años le vendí mi alma a Bioware y me convirtieron en la Shadow Broker. Tengo un papelito que dice que soy N7, pero no quieren darme mi propia nave. Me gusta llevarle la contraria a la gente y por eso soy una Inquisidora enana y pelirroja.


Me encanta el concepto del juego. Gracias por la review tan detallada, ahora entiendo un poco mejor de que va y ha hecho que tenga aún más ganas de jugarlo 🙂